Softwares libres: Sin costo, sin riesgos; sin problemas
Ciencia

Softwares libres: Sin costo, sin riesgos; sin problemas

En un mundo donde todo tiene un precio, el software libre se distingue por su distribución gratuita y la cooperación entre desarrolladores y usuarios para su mejoramiento. Aunque el camino puede ser cuesta arriba, este tipo de programas pueden ofrecer grandes beneficios.

En México, debido a la piratería digital, el usuario no tiene la costumbre de pagar por el software que instala en su equipo de cómputo, sin embargo estos programas tienen un costo, mismo que es el responsable de elevar los precios de los equipos o provocar gastos importantes a usuarios y empresas. Como alternativa a la inversión computacional y a la piratería digital, existe en el mercado el software libre, cuyo uso y demanda es constante entre programadores e informáticos ya que cada vez más gente común se acercan a probarlo.


EL CÓDIGO FUENTE Y LA LIBERTAD DE MODIFICARLO


Software libre” es un término utilizado para referirse a todo tipo de programa de computadora que cumple con ciertas características. La primera es que se puedan distribuir copias del programa sin ningún costo, es decir que sea gratuito, lo cual representa una clara ventaja para los usuarios.


Uno de los grandes beneficios del software libre sobre el de propietario es el costo; por ejemplo, una la licencia de un sistema operativo Microsoft Windows tiene un costo aproximado de 3 mil 700 pesos mexicanos, el software libre es totalmente gratuito”, destaca Antonio Gurza, socio fundador de la empresa de infromática Arkebit.


La otra condición fundamental para considerar a un software como libre es que el usuario tenga acceso al código fuente del mismo, para así poder estudiar cómo funciona, modificarlo, adaptarlo a sus necesidades y finalmente compartirlo en su versión mejorada.


El código fuente es una serie de comandos, líneas de texto, que le dictan a la computadora instrucciones de qué hacer para dirigir el funcionamiento del programa. Mientras que lo que el usuario ve es el programa ejecutándose en su pantalla, lo que en realidad sucede es que el código fuente está traduciendo sus acciones a la computadora para que esta pueda ejecutar lo que el usuario está haciendo o quiere que se haga.


En este sentido, la oportunidad de modificar el código fuente que brinda el software libre es de gran ayuda para los programadores, pues de esa forma no sólo aprenden cómo es que funciona el programa, sino que lo pueden personalizar, corregirle fallas y ampliar sus capacidades.


Cabe aclarar que hay programas que aunque son gratuitos no pueden considerarse libres, pues pueden conseguirse sin costo a través de una descarga en línea, sin embargo el usuario sólo puede ejecutarlos sin tener la posibilidad de modificarlos o de ver el código con el que fue hecho.


UN SISTEMA PARA TODOS


Que un usuario no tenga experiencia en programación o interés en revisar el código fuente de un software libre no significa que no le sea de utilidad, al contrario, ofrece grandes beneficios a quienes se atreven a probarlo. Aparte de la clara ventaja que es no tener que invertir dinero para poder descargar y acceder a cierta tarea en particular, existen otras menos evidentes.


El año pasado, Microsoft dejó de dar soporte a su sistema operativo Windows XP, uno de los más vendidos en la historia de la informática y el más longevo de esta empresa. Para 2014 el 32 por ciento de las computadoras de todo el mundo aún funcionaban con ese sistema, lo que los dejó en una clara posición de riesgo.


Cuando se le deja de proveer soporte a un programa informático lo que se está haciendo en realidad es dejar de actualizarlo. No sólo se detienen las acciones para evitar reparar posibles errores internos que contenga el programa, sino que se le deja vulnerable ante nuevas amenazas que pudieran dañar el equipo y su funcionamiento o exponer la información del usuario. Con esta acción Microsoft lo que buscaba era que sus clientes migraran del XP, que ya no les estaba generando más ganancias, a un nuevo sistema operativo, lo que representaría más ventas de su nuevo producto: Windows 8.1.


Es muy difícil que este tipo de situaciones sucedan en el caso de la 'vía libre'. Detrás del desarrollo de sofwares libres no hay grandes compañías buscando enormes ingresos y explorando formas de ganar dinero. Por el contrario, quienes suelen hacer grandes aportaciones en la materia son fundaciones y colectivos de programadores comprometidos con la causa, como La Fundación Linux o Fundación Ubuntu, que se dedican principalmente al desarrollo de sistemas operativos, o la Fundación Mozilla conocida por desarrollar el navegador web Firefox.


Al depender de fundaciones sin fines de lucro y de comunidades de programadores que están dispuestos a invertir su tiempo en la mejora de los programas, la actualización y respaldo del software libre está garantizado, pues si algún programa llegara a caer en el desuso sería porque otro tomó su lugar.


Otros beneficios muy importantes son la seguridad y la corrección de deficiencias. La apertura del código fuente de un software libre permite que los usuarios puedan revisarlo continuamente y a profundidad. Esto facilita que los posibles errores sean rápidamente identificados y solucionados, evitando que los intrusos encuentren backdoors para acceder al equipo.


El sistema operativo mas hackeado y con mayor malware es precisamente Windows”, advierte Antonio Gurza, también especialista en seguridad informática, “y por supuesto uno de los mayores beneficios en un sistema operativo libre como GNU/Linux sería que no existe tanto malware ni tantos ataques, no significa que no existan, para nada, existen pero en muchísimo menor porcentaje”, explica.


LAS FRONTERAS DE LA LIBERTAD


Uno de los inconvenientes que conlleva el uso de software libre es la garantía. Cuando se descarga una copia no se puede estar completamente seguro de quién es el autor del programa, ni con qué intenciones. En caso de un error o una falla con el programa, no se cuenta con la garantía de un proveedor, como la que ofrece un desarrollador identificado.


Por lo tanto se recomienda descargar el software libre desde las páginas oficiales de desarrolladores confiables, directamente con las fundaciones o grupos que los desarrollan, pues no quiere decir que descargar un software libre sea peligroso en sí, pero sí que se debe hacer con cautela.


Otro problema es que la gran mayoría de los programas de código abierto están pensados y desarrollados para programadores, lo que obliga al usuario a contar con ciertos conocimientos de programación para poder usarlos. Sin embargo hay varias opciones con interfaces amigables que están pensadas para usuarios comunes sin conocimientos especializados en informática.


Por otra parte, si se es fanático de los videojuegos, el software libre no es la opción ideal. La gran mayoría de los programas dedicados al entretenimiento tienen objetivos comerciales, por lo tanto no ofrecen respaldo para los softwares de código abierto. Es muy complicado encontrar algún software de entretenimiento o videojuegos de distribución libre y código abierto, no quiere decir que no los haya, sólo que son pocos y difíciles de encontrar.


Pero tal vez el hueco más grande en el funcionamiento de los softwares libres es tanto la variedad como el soporte para dispositivos. Cuando hablamos de sistemas operativos de código abierto, un problema recurrente es que no soportan todos los dispositivos del mercado, el problema se vuelve más grave con los gadgets más nuevos. Y al hablar de otros tipos de software, el problema es la variedad. Cuando se está buscando en la web un programa para edición de fotografías, por ejemplo, existe una gran variedad de ellos pero requieren de un pago para poder acceder a sus funciones. Pero cuando se busca un software con la misma finalidad pero de carácter libre, aunque son gratis las opciones se vuelven muy reducidas. Pese a todo esto cada día se hacen nuevos esfuerzos para dar soporte a todos los dispositivos y hacer más y mejores programas libres.


OPCIONES DE MUDANZA


Si se piensa mudar del software de propietario al libre, existen varias opciones que pueden reemplazar a los programas comerciales por los de uso libre.


Muchas veces dejamos de utilizar computadoras porque su desempeño no es el deseado, una opción para recuperarlas es instalarles un sistema operativo basado en Linux, ya que sus requerimientos suelen ser menos que los de un Windows de última generación.


Mudarse a un software libre también puede ser una gran opción para el sector empresarial, ya que además de reducir el riesgo de ataque informático también representa un gran ahorro.


Un servidor basado en Windows que te maneje la infraestructura de una organización tiene un costo aproximado de tres mil 500 dólares en su versión data center y el estándar mil 600 dólares. Estando del lado del software libre la descarga de una versión basada en servidores como CentOS es gratuita y su único costo es el conocimiento que te pide para poder instalarlo y configurarlo”, comenta Gurza.


Ahora bien, las opciones para mudarse son muchas. Ubuntu es un sistema operativo libre que funciona como la perfecta herramienta para inducir al usuario en el mundo del software libre. Posee una interfaz amigable e intuitiva y es muy fácil de instalar, basta con observar un simple tutorial en internet o pedir consejos en un foro de ayuda para poder instalarlo sin problemas. Es una de las distribuciones más populares y cuenta con una de las comunidades de soporte más grande.


Otras opciones de sistema operativo libres son Linux Mint, una derivación de Ubuntu que ofrece una experiencia visual diferente y más atractiva, así como Elementary OS que en su versión más reciente, llamada Luna, muestra una estética similar al sistema operativo Mac OS X de la compañía Apple y también puede ser una gran opción para introducirse en el universo del código abierto.


Una vez instalado el sistema operativo, el siguiente paso es instalar software de oficina, es decir, un equivalente a Microsoft Office. La recomendación obvia es LibreOffice, desarrollado por The Document Fundation, el cual cuenta con un procesador de textos, un editor de hojas de cálculo, gestor de presentaciones electrónicas, entre otras aplicaciones. Una vez instalado el sistema operativo, un Office y un navegador como Mozilla Firefox se está listo para comenzar una travesía a través del software libre.


Lo importante es no temerle al cambio, los entornos pueden ser muy distintos, las maneras de usarlo y el funcionamiento también, pero a fin de cuentas sólo es cuestión de usarlo y poco a poco irse acostumbrando al nuevo programa. Esta transición puede tomar un poco de tiempo pero es una inversión que puede generar no sólo ahorros económicos, sino ganancia de conocimientos y adquisición de habilidades.


@HolaSoyNeil

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