Correr no es tan simple como parece
Salud

Correr no es tan simple como parece

Correr puede ser considerada como una de las actividades más elementales y sencillas de la vida, es algo que las personas han realizado desde tiempos remotos, primero para escapar de algún depredador y posteriormente para ponerse en forma. Sin embargo, el avance de la ciencia ha permitido que los especialistas del rendimiento físico puedan darse cuenta de las mejores formas para correr a fin de mejorar los resultados de acondicionamiento.

No son pocas las historias de corredores de todo el mundo que aseguran haber desarrollado alguna lesión o molestia luego de cierto entrenamiento o competencia oficial, sin saber el motivo, comienzan sintiendo una ligera sensación en alguna parte de su cuerpo, que posteriormente se transforma en dolor intolerable.


Hasta hace algunas décadas la información sobre las formas adecuadas de correr, trotar o desplazarse rápidamente estaba destinada únicamente a los profesionales, a los atletas de primera clase y los especialistas encargados de sus respectivos entrenamientos. Afortunadamente, el avance en la difusión de la información y el internet han permitido conocer algunas claves médicas y profesionales para realizar atletismo de manera adecuada, no sólo a niveles profesionales, sino en todos los estratos de la población interesada.


EN BUSCA DE LA FÓRMULA PERFECTA


Técnicamente, correr significa mover las piernas a una velocidad que permita que el cuerpo se desplace rápidamente de un lugar a otro, tal situación no debería de conllevar otras molestias más que el esfuerzo físico y las dificultades propias del terreno en el que se realice el movimiento.


No obstante, la ciencia ha descifrado que el acto de correr implica mucho más que sólo mover las piernas, la intensidad en las pisadas, la posición de la espalda y el cuello, la tensión en los brazos y hasta la técnica del avance representan factores determinantes en lo que se define como 'correr de forma adecuada'.


Es cierto, no todas las personas tienen el mismo tipo de cuerpo y, por lo tanto, no se aplicarán las mismas formas 'exactas' para correr, pero también es cierto que existen algunas máximas aplicables a todas las personas que utilizan la técnica de correr como una actividad usual de ejercicio o hasta de trabajo.


Según Rosa Elvia Hernández, licenciada en Educación Física, el primer consejo que debe seguir una persona que corre de forma periódica es buscar siempre la “naturalidad”, ya que todos los movimientos forzados o esfuerzos innecesarios serán la primera causa de un incorrecto desplazamiento y derivarán en riesgos de lesiones de cualquier clase.


Vemos que uno de los principales errores de los corredores a cualquier nivel es que no se mueven como les marca su propia anatomía, tratan de dar zancadas muy marcadas o de pisar muy fuerte, en algunos casos eso solamente deriva en dolores y molestias, pero al cabo de un tiempo eso se vuelve una falla crónica, se nos presentan lesiones que son complicadas de tratar… definitivamente no hay que imitar patrones para correr, hay que sentirse cómodos y luego empezar a moverse”.


La especialista indica que se desarrollaron materias como la licenciatura en Educación Física en los últimos años precisamente para poder tener los mejores resultados en el rendimiento de los atletas, además de evitar los obstáculos de las constantes lesiones por llevar a cabo entrenamientos útiles y seguros.


EN SUS MARCAS...


Al correr se ponen a trabajar gran parte de los músculos de las piernas, el tórax y los brazos, por lo que deben de tomarse en cuenta algunas precauciones antes de emprender movimientos bruscos a la hora de desplazarse.


Primero, se debe de tener un calzado adecuado y cómodo para desarrollar actividad física atlética, una pisada incómoda podría modificar la forma completa de correr debido a molestias en los pies y en las rodillas, también deberán de tomarse en cuenta factores como el ajuste de las agujetas o cintas del calzado, buscando siempre un equilibrio que permita la regularidad.


Sin excepción, se debe de realizar un calentamiento que permita que los músculos y tendones entren en un estado de activación suficiente para evitar lesiones, las guías más adecuadas para calentamiento antes de correr pueden ser consultadas con un especialista en educación física o directamente con un traumatólogo, incluso existen calentamientos especiales para personas que han padecido lesiones específicas.


Hasta los atletas de alto rendimiento deben de comenzar a correr de forma moderada después del calentamiento, posteriormente se podrán realizar las acciones específicas de cualquier entrenamiento.


Un ritmo cuidado de respiración permitirá un mayor y más efectivo rendimiento físico, la acción de “jalar aire”, como se le conoce coloquialmente, podría causar un desgaste más rápido y hasta dolores en los músculos del abdomen.


La relajación deberá de ser una constante, una espalda o cadera rígida moverá en consecuencia la posición de las piernas y de los pies, generando una pisada irregular en el terreno.


De igual forma, una pisada demasiado firme o en extremo suave podría dañar las rodillas o la espalda en diversos puntos, lo que se debe de procurar es correr sin tensión y moverse de la manera menos forzada.


Tener pasos demasiado largos, elevarse demasiado entre cada paso e inclinarse de manera inusual hacia adelante o atrás son formas no adecuadas de correr.


Un punto importante a considerar es que no siempre las lesiones se manifiestan de manera inmediata o en el corto plazo, algunas veces las molestias se vuelven crónicas y el daño se va prolongando con la ejecución de la actividad diaria incorrecta.


Ante la primera incomodidad o molestia es recomendable acudir con un especialista en acondicionamiento para evaluar la forma de correr, y en su caso detectar alguna posible lesión que tenga que ser canalizada con un especialista.


@betoiturria

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