Los ecologistas critican el plan de Isabel II para su residencia de Balmoral
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Los ecologistas critican el plan de Isabel II para su residencia de Balmoral

El castillo de Balmoral, construido en el siglo XV, fue adquirido por la reina Victoria I, tatarabuela de la actual monarca, que quedó maravillada por sus paisajes vírgenes, y se convirtió en residencia real en 1848.

Los planes de la reina Isabel II de construir una planta hidroeléctrica en el río que atraviesa su residencia de Balmoral, en Escocia, han suscitado las críticas de los ecologistas británicos.


Las organizaciones medioambientales han expresado su preocupación por el impacto en la naturaleza que tendría esta iniciativa, ya que podría afectar a las poblaciones de animales autóctonos, reveló hoy el diario "The Times".


Representantes de la Casa Real británica han presentado un proyecto para obtener energía hidroeléctrica del río Muick, que atraviesa la propiedad situada en Aberdeenshire, en el noreste de Escocia.


El objetivo es implantar una turbina de dos megavatios que aproveche la potencia del agua para generar electricidad por valor de hasta 650.000 libras (735.000 euros) al año, y lograr así que la finca de Balmoral sea un espacio más sostenible.


Sin embargo, el hecho de que la instalación esté planeada cerca de Linn de Muick Falls, unas espectaculares cascadas que se conservan prácticamente vírgenes, ha generado preocupación entre las organizaciones protectoras del medio ambiente.


Sus representantes sostienen que el plan podría alterar las tranquilas condiciones que atraen a las poblaciones de nutrias, ardillas rojas autóctonas, tejones y ratones de campo.


Balmoral se encuentra en pleno corazón del parque nacional Cairngorms, cuyos responsables van a analizar las posibles repercusiones que una planta hidroeléctrica podría tener, antes de tomar una decisión.


Se trata de un paso más en la ambición de Isabel II de hacer más sostenible su residencia de verano, en la que ya ha implementado otras medidas para conservar el medio ambiente, como imponer un horario a los trabajos de mantenimiento para evitar molestar a las nutrias durante la madrugada o la noche.


Además, la reina ha instalado paneles solares, ha eliminado el uso de productos químicos, con lo que la propiedad solo produce alimentos orgánicos, cuyos desechos (unas 50 toneladas anuales) se convierten en compost, e incluso ha alentado a la policía a utilizar bicicletas durante la época de verano en que se hospeda allí.


El castillo de Balmoral, construido en el siglo XV, fue adquirido por la reina Victoria I, tatarabuela de la actual monarca, que quedó maravillada por sus paisajes vírgenes, y se convirtió en residencia real en 1848.

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