Xavier Dolan: Juventud y ambición
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Xavier Dolan: Juventud y ambición

Durante la clausura del último festival de Cannes Adiós al lenguaje, del veterano director francés Jean-Luc Godard, compartió el premio del jurado con la del cineasta más joven en la selección oficial: Xavier Dolan. El quebequense de apenas 25 años no habrá ganado la Palma de Oro con Mommy (2014) como ya predecían los medios de su terruño, pero si hubiera habido un premio al discurso más emotivo de la ceremonia sin duda él se lo habría llevado.

DIVERSA SEXUALIDAD


Dolan se ha convertido durante los últimos cinco años no sólo en el niño consentido del festival francés, sino además en el genio precoz del mundo artístico de Quebec y, por extensión, de Canadá. Con tan sólo diecinueve años filmó su ópera prima titulada J’ai tué ma mère y, desde entonces, no ha parado de hacer cine: en 2010 Les amours imaginaires, en 2012 Laurence Anyways, Tom en el granero en 2013 y recientemente Mommy. Quizá su primer proyecto de mayor ambición sea Laurence Anyways. No sólo por la duración de casi tres horas sino por el tema a tratar.


Dentro de la ficción enmarcada en esta obra, Laurence y Frédérique se conocen en el rodaje de una cinta a finales de los años ochenta. La historia es muy simple. El chico conoce a la chica, se enamoran y comienzan una relación. El amorío se complica cuando tiempo después Laurence le confiesa a Fred algo inesperado: es una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. En el futuro de la pareja y a lo largo de una década habrá numerosas separaciones así como reencuentros dolorosos. Los problemas a los cuales se enfrentan Laurence y Fred -cuya intensa comunicación no cede incluso tras el cambio de aquel- no son escasos. Todo esto la afectará mucho más a ella. Tanto que al transcurrir de los años optará por una vida provincial al lado de otro hombre. Dolan insiste en que esta, más que una historia sobre transexualismo, es la de un amor imposible.


A pesar de los 'engolosinamientos' esteticistas con la moda y la música de la época a retratar y de una que otra escena sobreactuada, Laurence Anyways se sostiene bastante bien. Lo hace gracias al trabajo de actores experimentados como Mevil Poupaud y Nathalie Baye. Incluso la quebequense Suzanne Clément le da muy buena réplica al protagonista. Es ella quien, a pesar de ciertos momentos estridentes, gana el premio a mejor actriz en la sección Una cierta mirada del Festival de Cine de Cannes.


EL OMNIPRESENTE HITCHCOCK


Con el siguiente crédito Tom en el granero (o Tom en la granja según quien haga la traducción), Dolan por primera vez busca una historia más allá de su mente. Tal vez este hecho le haya favorecido a la hora de apreciar el resultado sobre la pantalla. El relato encuentra sustento dentro de la obra homónima del dramaturgo Michel Marc Bouchard. Bouchard, tanto en Tom en la granja como en una de sus obras más conocidas en México, Los endebles, presenta personajes que viven la homofobia como una manifestación frontal y violenta, sin el freno de la corrección política. Los personajes de Dolan -por ejemplo el protagonista de Laurence Anyways- la viven con cuchicheos. La diversidad sexual deja de ocultarse y el odio se manifiesta más bien a través de murmuraciones discretas y ya no tanto con golpes.


Por tratarse de una obra de Bouchard, con los puños y con las mentiras se topará Tom cuando viaje al Quebec profundo. Más en específico a la granja donde creció su amante, un hombre que acaba de morir en la metrópolis. Su entrada a este lugar se dará entre silencios tensos y neblina. Desde aquí el espectador sabe a qué género hace alusión el cineasta. Tom pronto conoce a la familia de su amante muerto: la madre y el hermano. También se da cuenta de que ella ignora la homosexualidad del hijo fallecido y el hermano está empecinado en sostener la mentira para protegerla. A lo largo de la cinta los personajes se sumergen en el engaño intercambiando roles, sustituyendo un rostro por otro e incluso sintiendo atracciones ambiguas. Es en el carácter errático y violento del hermano y en la fragilidad de Tom donde residen los momentos de mayor suspenso del filme.


Con esta cuarta salida al ruedo queda manifestado que Dolan desea darle un giro a su carrera y de paso abordar un género nuevo para él. Y tratándose del suspenso Hitchcock es la referencia inevitable. El homenaje (si es que en realidad lo es) no le sale nada mal y logra mantener el interés a lo largo de toda la película. El aspecto teatral del texto base lo resuelve con espacios abiertos -paisajes verdes luego cubiertos de niebla, una multitud de vacas en el cobertizo, una persecución en el maizal- aunque no por eso abandona ese estilo tan tendiente al preciosismo y a la artificialidad que vuelve locos a los críticos y a los organizadores de festivales.


PROFETA DENTRO Y FUERA DE SU TIERRA


El éxito más visible de Dolan dentro y fuera de Quebec se titula Mommy. La mami aludida es Die, una viuda de mediana edad que se viste de forma muy llamativa, masca chicle sin pudor y nunca se queda callada. Ella tiene un hijo problema de dieciséis años: Steve. El muchacho acaba de ser expulsado de un reformatorio luego de un acto de violencia. La madre, a pesar de no contar con suficientes recursos, se ve obligada a compartir la vida con el hijo. Todos dan su lucha por perdida. Pero ella está dispuesta a demostrarles a esos incrédulos que puede sacar adelante a su retoño y hacer de él un hombre de bien.


Cuidar de un adolescente hiperactivo se torna una labor de tiempo completo. No en pocas ocasiones explota y recurre a los golpes y a los escupitajos. Die no puede supervisarlo todo el tiempo. Para darle la vida que merece (ropa, iPhone y audífonos) tiene que trabajar limpiando casas o haciendo traducciones. Una vecina cerrará el triángulo. Entre Kyla y Die la solidaridad entre mujeres se manifiesta. Esta maestra tartamuda acudirá al departamento de Die para ayudar a Steve con sus estudios. Expuesta a los exabruptos del joven se dará cuenta de que no será una misión fácil. Presentes en la mayoría de su filmografía, las actrices Anne Dorval y Suzanne Clément ya se han convertido en fetiches para el cineasta.


Algunos meses después de Cannes la película se estrena en la provincia de Quebec y en Francia convirtiéndose en la más taquillera del realizador. A pesar de este éxito comercial, dentro del filme se producen despliegues actorales que caminan de forma azarosa sobre la frontera entre lo sublime y lo absurdo. Con decisiones que realzan el esteticismo de la cinta Dolan tiende a caer en la exageración. El mayor tropiezo es el personaje de la maestra tartamuda; uno desdibujado, sin profundidad alguna y sólo como asistente para los otros dos. De agradecerse la buena intención del cineasta de intentar desplegar sobre la pantalla personajes femeninos complejos y fuertes. Pero Mommy demuestra -a pesar de premios, elogios y dólares en taquilla- que a Xavier Dolan le falta afinar detalles en el campo de la narrativa. Por subrayar con tanto énfasis la pirotecnia de las interpretaciones -sobre todo, las femeninas- el cineasta rompe la ilusión de verosimilitud y hace obvias las costuras del artificio. Había mayor madurez y sutileza en su crédito anterior.


Para muchos Mommy podrá ser una obra maestra. Tal vez se dejan deslumbrar por la juventud del cineasta. Para quienes ya resulta familiar su cine, nada fuera de lo común destaca en este más reciente crédito. Pero la ambición -a veces confundida con soberbia- del joven director no se deja intimidar por críticas o límites. Su próximo proyecto será en inglés y seguramente le otorgará mayor proyección en Hollywood. The Death and Life of John F. Donovan contará con las actuaciones de Jessica Chastain y Susan Sarandon. Ojalá que de verdad aquel discurso tan emotivo -lo mejor de su presencia en Cannes 2014- inspire a muchos otros artistas en ciernes no sólo de Quebec sino del mundo entero.


Filmografía 


J’ai tué ma mère (2009)


Les amours imaginaires (2010)


Laurence Anyways (2012)


Tom en el granero (2013)


Mommy (2014)

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