El libro, la lectura y el cine
Cine

El libro, la lectura y el cine

Dedicamos esta entrega a cuatro películas que no podrían existir de no ser por lo que Thomas Carlyle llamó “aquellos amigos que nunca decepcionan”: los libros.

DESCUBRIENDO A FORRESTER


Gus Van Sant dirige esta cinta (2000) acerca de un escritor que se recluye tras escribir su primer libro, una novela tan exitosa que lo hizo dejar de escribir. Sean Connery interpreta al escritor recluso basado en J.D. Salinger (El guardián en el centeno), William Forrester, y Rob Brown interpreta a Jamal Wallace, un adolescente afroamericano, que esconde su don para escribir por miedo a no ser aceptado por sus amigos del Bronx.


Descubriendo a Forrester explora dos temas principales: el don de la amistad y la negación de los estereotipos. Cuando Forrester decide ayudar al muchacho a escribir su primer libro, nace un vínculo entre ambos. Este vínculo se verá puesto a prueba por heridas pasadas, la sociedad clasista y sobre todo las envidia de Robert Crawford, profesor de literatura de Jamal.


LA LADRONA DE LIBROS


Existe una gran variedad de formas de narrar un libro. Todo comienza con la historia a contar, pero escoger la voz narrativa adecuada para cada historia es fundamental. Muchas de las grandes obras literarias no serían lo mismo si el escritor hubiese escogido otro narrador. ¿Cómo imaginar Lolita sin la voz del perverso pero sincero Humbert, o Matar a un ruiseñor sin la inocencia de Scout o a Moby Dick sin el melancólico Ismael? Teniendo en mente esto, ¿qué narrador debería contar la historia de una niña en medio de los horrores de la Segunda Guerra Mundial? La respuesta que encontró Markus Zusak al escribir La ladrona de libros fue la siguiente: La Muerte.


La ladrona de libros cuenta la historia de Liesel, una niña alemana cuyos talentos para robar libros y contar historias ayudan a sostener a su famlia y al judío que esconden en el sótano. Dirigida por Brian Percival, la película basada en la novela de Zusak y estrenada en 2013 presenta conmovedoras reflexiones sobre la fragilidad de la vida, el espíritu humano y la familia, pero la más importante es la del poder transformador de los libros. Descubrir este poder se vuelve el rito de iniciación para Liesel, y es mediante la lectura que La ladrona de libros escapa de las dificultades de la guerra y encuentra un mundo que le da sentido a su vida: el mundo de los libros.


HARRY POTTER Y EL MISTERIO DEL PRÍNCIPE


La película dirigida por David Yates y estrenada en 2009 está basada en el sexto libro de la famosa escritora J.K Rowling y es probablemente la entrega más irónica de la saga: Harry Potter descubre un misterioso libro firmado de la siguiente manera: “Este libro es propiedad del príncipe mestizo”. Poniendo en práctica los secretos del libro, Harry logra ganarse la confianza del profesor Slughorn, quien poseé información vital para derrotar a Lord Voldemort. Pero como todo buen libro, este posee pasajes luminosos y oscuros. Harry aprende hechizos para suspender personas en el aire como si fueran muñecos, e inclusos otros aterradores para desangrar a alguien hasta matarlo.


Otro de los temas subyacentes de la película es la conexión entre el lector y autor. Durante el desarrollo de la trama, el libro de pociones se vuelve uno de las posesiones más preciadas de Harry. Resulta interesante analizar los efectos dúplices que el libro ejerce en Harry: le hace la vida más fácil, lo hace entrar en contacto con un lado oscuro y desconocido en él; lo hace identificarse con al autor, al cual llega a idealizar al grado de creer que se trata de su difunto padre y, finalmente, le muestra un oscuro secreto. Es irónico que un lector pueda experimentar emociones similares a las de Harry Potter al leer el libro de El Príncipe mestizo. Tanto la película como el libro de pociones recuerdan a la audiencia una valiosa lección: las mejores historias son agridulces.


EL LECTOR


En la Alemania de la posguerra, un adolescente de 15 años llamado Michael Berg tiene un romance secreto con una mujer que le dobla la edad, Hanna Schmitz, interpretada por Kate Winslet en el papel que la hizo acreedora al Óscar a mejor actriz principal en 2008. Durante su amorío, Michael y Hanna desarrollan una rutina singular: él le lee literatura clásica antes de tener relaciones sexuales, por ejemplo: La Odisea de Homero. Diez años después, los amantes se reencuentran cuando Hanna es juzgada por crímenes de guerra.


El Lector (2008) no es una historia de amor, es una historia de pasiones: culpa, vergüenza, secretos y heridas abiertas. El tema principal es la culpa, y el director, Stephen Daldry, lo aborda de manera especial al contrastar a la generación culpable del Holocausto (la de Hanna) con la generación posterior que tuvo que juzgar a esta última (la de Michael). Resulta simbólico que un muchacho, sea quien le lea a una adulta, y la revelación del motivo de esta inversión de papeles es sin duda la escena más impactante de la película.


DESCUBRIENDO EL PAÍS DE NUNCA JAMÁS


Nominada a 7 premios Óscar, incluyendo Mejor Película, y protagonizada por Kate Winslet y Johnny Depp, Descubriendo el País de Nunca Jamás (2004) narra cómo James Matthew Barrie encuentra a su musa para crear al mítico niño eterno, Peter Pan. El director Marc Forster retrata a un Barrie desesperado por encontrar la inspiración para escribir su próxima obra de teatro. Barrie ha perdido el toque como guionista, y su matrimonio y situación financiera no marchan bien. Pero su vida da un giro dramático cuando conoce a la familia Davies: la madre viuda, Sylvia, y sus hijos, Jack, George, Michael y Peter.


Barrie es un hombre dividido: su cuerpo vive en la Tierra, pero su mente y su corazón habitan un mundo privado de la mente. Conforme la relación entre Barrie y la familia Davies crece, este mundo privado se extiende hacia el real y lo vuelve mágico. Pero sólo para quienes lo habitan, pues esta relación rompe con las reglas morales: Barrie es un hombre casado y sin hijos que acompaña a los niños al parque, crea juegos para ellos y que además, se vuelve el confidente de la madre de los niños. Los rumores de la sociedad no se hacen esperar, amenazando con destruir la relación entre Barrie y los Davies. Barrie define el conflicto interno y externo claramente diciendo: “Encuentras un poco de felicidad en este mundo y siempre hay alguien que pretende destruirla”. A pesar de las sospechas, J.M. Barrie se presenta no como un mujeriego o pederasta, sino como un asexual.


Quizá la dificultad más grande para cualquier escritor es encontrar a esa musa especial y de este elusivo encuentro trata Descubriendo el País de Nunca Jamás. La película es una carta de amor a los escritores, una oda a la inocencia y una invitación para todos los artistas a aferrarse a aquel mundo interior en el que nace toda gran obra de arte: el mundo de la imaginación.


Twitter: @skidrow82

Comentarios