Del dolor abdominal al síndrome del colon irritable
Salud

Del dolor abdominal al síndrome del colon irritable

En los últimos años los consultorios médicos del mundo se han llenado de pacientes que ingresan por diversas molestias en su sistema digestivo, generalmente las personas asumen que son causadas por infecciones o alimentos nocivos dentro de sus dietas. Sin embargo, cuando tales molestias son reincidentes y van en aumento vale la pena analizar si se trata de algo más complejo.

Tener “un dolor en el vientre” es algo relativamente usual si se han consumido en exceso alimentos con picante, si se está en el período menstrual o si se ha contraído alguna infección, pero lo que definitivamente no es normal es tener esos síntomas regularmente y además acompañados de otros como irregularidad al momento ir al baño, ardor en el tracto torácico, náuseas y otros más.


Si usted ya considera “normal” experimentar algunas o hasta la mayoría de esas molestias es momento de pensar en la posibilidad de padecer el llamado Síndrome del intestino irritable (SII) o “colon irritable”, se trata de algo más complicado que la gastritis o cualquier inflamación en el sistema digestivo y es más común de lo que se cree.


DIFÍCIL DE TRATAR


Por lo menos en México, el síndrome del colon irritable ya encabeza las listas en consultas médicas y de especialistas en el sistema digestivo, aunque no siempre se le otorgan los diagnósticos adecuados a los pacientes por tratarse de un mal multifactorial y complejo de detectar. En muchas ocasiones se le llama “colitis” o “colitis nerviosa”, se brinda un tratamiento en función del síntoma que se presente en cada ocasión y se van atendiendo a las personas afectadas frecuentemente, de esa forma el problema se controla sólo temporalmente pero el síndrome se mantiene actuando de manera silenciosa.


Como principal característica, el SSI provoca una alteración generalizada en el sistema digestivo, se puede manifestar de forma puntual con dolores en el vientre, con náuseas, vómitos, irritabilidad en todo el conducto digestivo y produce regularmente alteraciones al momento de ir al baño, ya sea con diarrea o con estreñimiento hasta por varios días.


Un signo que se debe de tomar en cuenta es el exceso de mucosidad en las evacuaciones y los gases constantes, situaciones que se generan por un incorrecto funcionamiento del sistema digestivo en general, incluso sin infección de por medio.


Los pacientes pueden atribuir tales efectos a factores externos fácilmente, pues casi siempre se presentan después de haber realizado la ingesta de comida o unas horas después de probar bocado, incluso se puede llegar a presentar exceso de gases. Sin embargo, los síntomas se generan no por el tipo o cantidad de alimentación, sino porque el síndrome se activa al iniciarse la digestión.


Evidentemente que hay algunos alimentos que no podemos permitir si el paciente ya tiene un historial o un diagnóstico de colon irritable, pero hay que tomar en cuenta que el problema no va a ser el picante, el refresco o la grasa, el problema es el colon irritable… es muy difícil de detectar, no hay radiografía, estudio de laboratorio o endoscopía que nos arroje ese padecimiento de manera específica, solamente podemos hacer uso del historial clínico y de lo que salga en cada consulta, luego los especialistas tomarán en cuenta los tratamientos adecuados, también depende mucho del paciente”, indica la doctora María Cázares, médica cirujana.


LA IMPORTANCIA DEL HISTORIAL CLÍNICO


Cázares indica que es importante saber que el colon irritable todavía no cuenta con una “cura definitiva” por tratarse de un padecimiento multifactorial, pero que sí existen alternativas efectivas para controlar los síntomas y evitar daños mayores al sistema digestivo, las cuales, si son correctamente administradas por un especialista, pueden mejorar de manera significativa la calidad de vida del paciente.


En países latinoamericanos, la incidencia entre la población respecto a sufrir el SII se encuentra actualmente en una tasa del 15 al 27 por ciento entre mujeres y del 5 al 20 por ciento entre hombres, siendo esa diferencia uno de los principales objetos de estudio de la comunidad científica en los últimos años.


En la mayor parte de los casos los síntomas del colon irritable aparecen por encima de la barrera de los treinta años, aunque con una tendencia a afectar a personas más jóvenes en los últimos años por factores que también son objeto de estudio.


Si bien es cierto que no se conoce una causa exacta del síndrome del colon irritable, sí se conocen algunos factores que estimulan o detonan la aparición de los síntomas más comunes, la mayoría a través de la alimentación y el estilo de vida que lleven las personas.


Si ya se cuenta con un diagnóstico del SSI lo más seguro es que se tengan que eliminar bebidas estimulantes como el café, el alcohol, refresco y hasta los lácteos en caso de ser necesario, además de que se ha demostrado que el tabaco también puede afectar al sistema digestivo de diversas formas.


Las comidas muy grasosas, fritas o empanizadas, el picante y otros condimentos también podrían ser retirados de la ingesta diaria en caso de que el especialista así lo determine.


Siempre será importante el tener y enriquecer el historial médico, pues en cada caso de colon irritable existe un síntoma dominante (espasmos, dolor abdominal, náuseas, diarrea, estreñimiento, dolor agudo, etcétera) que seguramente marcará la pauta para el tratamiento con medicamento controlado, es importante no dejar pasar mucho tiempo si se sospecha que se tiene el síndrome o alguna sintomatología similar, pues la oportunidad de un diagnóstico permitirá mejorar el bienestar de la persona y su vida diaria.


Síntomas usuales del SII 


Dolor abdominal, o en puntos específicos del abdomen


Náuseas o vómitos


Gases frecuentes, heces con mucosa excesiva


Estreñimiento o diarrea repentinos


Ardor o dolor agudo en el estómago


Espasmos después de ingerir alimento


Twitter: @betoiturria

Comentarios