Los juguetes: A favor de la imaginación
Familia

Los juguetes: A favor de la imaginación

Aun cuando los especialistas mencionan la necesidad de controlar las horas que los niños pasan frente a la televisión y los aparatos electrónicos, la demanda de la tecnología crece de manera impactante, lo que ha hecho que varias instituciones educativas, promuevan el usos de los juguetes didácticos entre la población infantil como una necesidad lúdica de estimular la imaginación.

El trompo, el bebeleche, los juegos de mesa, un papalote, o aquellas horas de diversión donde los niños se juntaban para jugar a las escondidas, más que momentos de diversión, significaban instantes donde la convivencia en grupo, determinaba comportamientos y roles sociales a futuro, instantes dónde el principal recurso para resolver una situación era la imaginación.


Sin embargo con la llegada de la tecnología y lo fácil que es en la actualidad, adquirir un teléfono inteligente o una tableta con acceso a internet, la televisión dejó de ser el principal sinónimo de sedentarismo entre la población infantil. Los juegos de video, películas y series infantiles, han hecho que cada vez más los niños prefieran aislarse y optar por la tecnología como una ventana de diversión, entretenimiento y compañía, que además de alejarlos del ejercicio, pone en riesgo su salud, causándoles problemas de visión, obesidad y desconcentración.


MCUHO POR GANAR


Fernanda Ramírez, terapista especializada en niños, afirma que la responsabilidad de estimular a los menores de manera adecuada es de los padres de familia, y una de las opciones más efectivas es a través del juego. “Es muy importantes que desde los primeros años de edad, demos prioridad a aquellos juguetes que además nos sirven como herramienta para desarrollar en los niños habilidades motrices, juegos que además hacen que los pequeños resuelvan problemas de color, forma e incluso la concentración, por medio de un rompecabezas, por ejemplo, se estimula aspectos significativos que más adelante van a permitir que un menor refleje seguridad en su desarrollo académico y afectivo”.


Un simple juguete puede despertar en un niño emociones como la alegría, la solución de conflictos emocionales que están latentes al enfrentarse a un reto, algo que según explica la psicóloga familiar, puede traducirse en la forma en la que el niño se enfrenta a situaciones cotidianas. “Por medio del juego un infante busca, explora, prueba y descubre el mundo por sí mismo, es una de las principales razones de por qué un simple trompo, yoyo, o pelota, se transforma en un instrumento eficaz para la formación integral”.


Juegos geométricos en madera, telescopios, microscopios, pequeños laboratorios, aunados a los tradicionales carros, cuerdas para saltar, rompecabezas, y toda la tradición artesanal del juguete mexicano, pueden ser detonantes de mentes creativas, imaginaciones despiertas y seres humanos conscientes de la importancia de trabajar en equipo, socializar a través del juego; es una metáfora de convivencia misma en la vida.


“La tecnología tiene el problema del aislamiento, no es que sea mala, al contrario, es una herramienta importante de acceso a la información, no es malo tener una tableta, lo malo es que en lugar de acceder a videos creativos, cuentos, juegos para estimular la memoria, los niños se la pasen únicamente viendo caricaturas o series animadas que por la mercadotecnia, se vuelven en una moda infantil que demanda la necesidad de otros productos”, explica la especialista que cuenta con más de seis años de experiencia en el tema.


LA CONVIVENCIA, UN PLUS


Campañas como las que realizó en 2011 el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), por medio de la que se invitaba a los padres de familia a regalar juguetes didácticos, estaba enfocada además de consumir artículos artesanales, que como herramientas estimulan la imaginación, se promovía también la convivencia, ya que los juegos de mesa, como la lotería, requieren la participación de varios miembros de la familia, algo que se traduce en horas de unión.


La tradición mexicana de juguete artesanal, cuenta con una gran variedad de opciones que incluyen, por su puesto, la edad de los niños. Lo juegos de destreza por como el valero, la pirinola de madera, el atrapanovios o los bloques constructores, además de su parte estética, contribuyen al desarrollo de habilidades motrices, de una manera divertida. México cuenta entre su estela de juguetes artesanales con una gran serie de sonajas, tambores, flautas de carrizo, que más allá del ruido, introducen a los pequeños en la música y el ambiente festivo de las tradiciones.


“De la misma forma en la que las muñecas fabricadas de manera masiva y promovidas por el cine norteamericano, en nuestro país existe una gran riqueza y variedad de muñecas de trapo (muy llamativas además por lo propio de nuestros colores), cuya indumentaria además recrea nuestros pueblos indígenas, sus tradiciones, y para estas piezas artesanales también se han hecho muebles y muchos objetos, algo que también tiene que ver con la identidad de lo que somos los mexicanos”, explica la psicóloga.


La tecnología puede ser una herramienta que complemente la formación del niño, sin embargo, no se debe ver como la sustitución de la niñera, ya que en la actualidad, muchos padres de familia entregan a los pequeños una tableta o teléfono inteligente para distraer a los niños, haciendo que estos se aíslen por completo del mundo exterior, el juego es una forma de educar y preparar, cuando se hace con instrumentos adecuados y en familia o con amigos el resultado puede ser más efectivo.


NUESTRTOS JUGUETES


La matraca: Un juguete que generalmente se usa para animar eventos deportivos, reuniones o fiestas, ya que es un instrumento que produce mucho ruido con su movimiento.


Pirinola o perinola: Un juego de azar, en el cual se hace girar un artefacto que tiene grabado en todas sus caras algún número.


Piñata: Formada por una olla de barro o cartón, dentro de la cual se colocan dulces o frutas, el objetivo del juego es romper el artefacto y recoger los dulces o frutas que lleva dentro.


Atrapanovios: Es un juguete artesanal mexicano en el que por un extremo se coloca el dedo de una persona y por el otro se sujeta otra, funciona como una trampa porque al tratar de zafarse de él, la primera mencionada queda atrapada.


Balero: El balero es un juguete de malabares compuesto de un tallo, generalmente de madera, unido por una cuerda a una bola horadada, por uno o varios agujeros de un diámetro ajustado al tallo. El objetivo del juego es hacer incrustar un eje delgado del tallo al hueco del mazo.


Lotería: Es un juego acuñado en México que consiste en una serie de cartones, los cuales tienen dibujados diferentes imágenes, que también se encuentran en una baraja. El juego consiste en ir llenando con papelitos, fichas, etcétera, el cartón de acuerdo con el orden en que vayan diciendo la baraja.



Comentarios