Vigilar la red: Internet, un camino para transitar acompañado
Familia

Vigilar la red: Internet, un camino para transitar acompañado

Las redes sociales y el internet implican riesgos de seguridad, sobre todo para los más pequeños del hogar, de ahí la importancia de que los adultos sean guías en el camino de la tecnología para los menores.

No son pocas las voces que han mostrado preocupación por la seguirdad de los menores de edad que día a día navegan por internet. Recientemente, la firma de seguridad informática, Kaspersky Lab, señaló que los adultos deben acompañar, educar y hablar con sus hijos acerca de los riesgos de compartir fotografías e información de forma indiscriminada en redes sociales y otros medios en línea.


Existen un buen número de herramientas para hacer de la navegación de los pequeños una actividad completamente segura, una de ellas es por ejemplo la aplicación “Control parental”, la cual puede instalarse en la computadora del hogar para bloquear sitios que son considerados como indebidos así como regular el tiempo que pasa un menor frente a la computadora.


No obstante, ninguna de esta ayudas tecnológicas son un remplazo de la presencia de los padres o tutores, quienes siempre deben estar pendientes de cualquier cambio en el comportamiento del niño.


En distintas ocasiones se ha alertado a la población sobre casos de menores que realizan gastos en línea con la tarjeta de crédito de los padres para adquirir algún juego, o que exponen información privada a través de mensajes instantáneos con extraños, por lo que siempre es recomendable entablar un diálogo con ellos ante la menor duda de irregularidad. Cuando se trata de una situación de acoso o estafa informática, por otra parte, la primera respuesta es reportarlo ante las autoridades correspondientes.


CONTROL PARENTAL


Ante la creciente demanda de la red, herramientas como el control parental, caminan como parte del sistema de navegación, un aliado que se puede hallar en las herramientas de búsqueda de teléfonos inteligentes, las propias computadoras y las tabletas. Una vez encontrado, el propio sistema entrega al usuario una guía de uso de fácil aplicación. Una forma de transitar por la red de la mano de los menores, que incluso puede ser instalado en varios equipos para permitir un mayor control de lo que ven los hijos en la pantalla.


También existen programas que aunque tienen un costo al momento de la descarga, han ganado popularidad en términos de seguridad, ya que además de enviar alertas directas a los padres sobre situaciones extrañas, pueden permitir bloquear en automático contenidos no aptos para menores o intentos de acoso por parte de otros usuarios.


PREVENIR EL ACOSO


Kaspersky ha subrayado que otros peligros comunes para los menores son el “grooming o cyberbullying”, es decir cuando una persona practica una conducta hostil hacia ellos.


Subraya que entre los signos de alerta para detectar si un menor está siendo víctima de dichos acosos son: el cambio de comportamiento y falta de diálogo al preguntarles sobre sus actividades en línea.


También resalta la importancia de configurar medidas de privacidad más estrictas para cada red social o sitio en el que los menores participen, para saber con quién se comunican y de qué forma, evitando con ello que la información pueda ser vista por terceros.


"Los depredadores en línea vendrán disfrazados de ovejas, aun siendo peligrosos lobos, es por esto que inclusive contactos que a priori parecerían inocentes pueden transformarse en una pesadilla luego de haber ganado la confianza del menor", apunta Kaspersky.


PROTEGER CON CANDADOS


Por otro lado, se sugiere el uso de contraseñas seguras y 'fuertes', así como autenticación de dos vías para todos los sitios que lo permitan, los menores deberán ser instruidos para no compartir las contraseñas con terceros y así evitar el robo de identidad.


Otro consejo es el uso de una solución integral de antivirus que cuente con un módulo de control parental para ayudar a gestionar los sitios y actividades a los que pueden ingresar los menores.


Además de enseñar a los niños a no ingresar a cualquier enlace que les es compartido, teniendo en cuenta que un código malicioso (malware) puede dar como resultado espionaje a través de la cámara web o inclusive darle control total del equipo a un criminal.


Los niños deben saber que la información privada debe mantenerse así y que hay datos que no deben compartirse jamás en línea como dirección o número telefónico real.


Kaspersky Lab detalla que en lo que va del año, en América Latina su herramienta de 'Control parental' ha bloqueado intentos de acceso no autorizado a sitios con contenido considerado pornográfico (37.57 por ciento), seguido por acceso a redes sociales (24.86 por ciento), y en tercer lugar a sitios con contenido violento (17.34 por ciento).


PREDICAR CON EL EJEMPLO


Es necesario que los padres sepan también que redes como Facebook, Ask.fm y Twitter permiten crear perfiles de niños a partir de los 13 años, exclusivamente; antes de esa edad, los niños que creen cuentas tendrían que estar diciendo mentiras al propio sistema.


Sin embargo, mucho se ha hablado sobre la responsabilidad de los padres y maestros en el uso de las redes sociales y el internet. La sobreexposición de fotografías de los niños, o en ambientes concernientes solo al entorno familiar, pueden hacer pensar a los pequeños que no existen límites al momento de compartir información; poner la intimidad familiar al alcance del dominio publico puede parecer un acto cotidiano.


Explicarles la forma correcta de acceder a Facebook, Twitter, o YouTube, puede alejar a los niños y adolescentes de los peligros que existen en la red, ya que además de los depredadores, investigaciones de la Procuraría General de la República, han dado detalles de cómo secuestradores, ladrones y delincuentes comunes, usan la información de los usuarios para determinar su patrimonio y hábitos de vida.


Compartir fotografías y videos sólo con familiares y amigos muy cercanos, pueden ser consejos sencillos, pero fundamentales para alejar peligros. No aceptar a desconocidos, ni entregar información como lugar de trabajo de los padres, horarios de salida y entrada, o los objetos de valor que hay en la casa, son reglas que se deben establecer antes de permitir a los niños tener contacto con la red.

Comentarios