La migración de la uva: Diversión y sabor en la frontera
Destino

La migración de la uva: Diversión y sabor en la frontera

Amantes de esta bebida, tomen nota: hay una pequeña joya, se llama Valle de Guadalupe y ofrece una Ruta del Vino parecida a la del Napa Valley, solo que menos pretenciosa, más relajada y barata.

Se encuentra a dos horas de auto de San Diego, California, y cuenta con numerosos hoteles-boutique, una respetable oferta culinaria y más de una centena de bodegas capaces de satisfacer al conocedor más exigente.


La mejor temporada para visitas es de mayo a septiembre. El resto del año también se recibe a los interesados una experiencia única para el paladar y, como el número de turistas es menor, se ofrece una atención más personalizada, a menudo de parte de los propios propietarios de los viñedos. ¿Qué tal suena la idea de dar un paseo memorable y luego saborear su chardonnay favorito junto a una fogata para calentarse mientras a nuestro alrededor hay una fresca velada?


LAS BODEGAS


Viñas de Garza es un romántico sitio en la cima de una colina. Ofrece algunas de las mejores vistas del valle. Las degustaciones cuestan de 10 a 16 dólares. No puede marcharse sin haber probado el Blanco del Rancho Mogorcito, una deliciosa mezcla de sauvignon blanc-chardonnay (unos 17 dólares la botella).


En Hacienda La Lomita nos ponemos al tanto de una operación familiar que, junto con la biodinámica finca La Corrodilla, produce vinos orgánicos. El pequeño, pero elegante salón de catas es conocido por su ambiente refinado y su rosé (12 dólares la botella). Las degustaciones cuestan de 12 a 21 dólares.


Villa Montefiori está alejado de la ruta, las catas se hacen en un enorme mirador del viñedo. Anuncian “vinos mexicanos con un corazón italiano”. La producción utiliza uvas importadas de la nación europea. La copa cuesta cuatro dólares, las catas de seis a 24 dólares y las botellas de 16 a 64 dólares.


En Monte Xanic vemos un oasis junto a un lago propiedad de varias familias mexicanas. Es de las propiedades más grandes, viejas y mejor cuidadas de la región. Se destaca por su malbec seco (37 dólares la botella). Las degustaciones cuestan de 10 a 17 dólares y las botellas de 12 a 53 dólares.


PARA COMER


Vino por el vino, pero se quedará por la comida, es una máxima de esta ruta. Los restaurantes del Valle de Guadalupe ofrecen alta cocina creativa y artística, a buenos precios.


En la finca Altozano, por ejemplo, hay tostadas (cinco dólares) y codorniz asada a la leña (13,25 dólares). Otro atractivo sabor es el del pulpo del Pacífico a las brasas (8,75 dólares), con una sabrosa salsa de soya y cítricos. Tiene un mirador ideal para observar las estrellas de noche.


El Camión de Adobe es la opción si quiere algo rápido al aire libre, pase por este camión que vende sándwiches, ensaladas y tapas. Muchos platos cuestan, cuando mucho, cinco dólares.


En Deckman's la cuestión es cenar al aire libre las viandas preparadas por Drew Deckman, un chef con estrellas de Michelin. Los mejillones thai al curry (12,75 dólares) y un menú de degustaciones de cinco platos por 3.98 dólares son lo más llamativo.


HOTELES


Si bien la comida es barata en el valle, en los hoteles no. Por todos lados surgen hoteles-boutique.


Uno de reciente estreno es el Villas Maglen, en el centro de la acción, con seis villas. Se pueden prender fogatas, hay una pequeña piscina y un restaurante.


En Adobe Guadalupe, hotel-hacienda, se tiene la oportunidad de explorar los viñedos a caballo.


Otra opción recomendable es Encuentro Guadalupe, con sus 22 habitaciones ecológicas y espectaculares vistas de los viñedos.


ARRIBO


Se puede llegar en avión al aeropuerto de Tijuana. Es preferible viajar entre semana para evitar las multitudes que van a degustar vinos sábados y domingos. Debe tenerse presente que muchas bodegas abren de jueves a domingo y que la mayoría cierra a las cinco de la tarde. En casi todos lados aceptan tarjetas de crédito.


Si el vino no es lo suyo, puede alquilar bicicletas y disfrutar de tirolesas, cabalgatas, vehículos todo terreno o irse a Ensenada a pescar o practicar deportes acuáticos o simplemente a caminar por su malecón.

Comentarios