Presiones financieras en el retrovisor: Un México incluyente en espera
Finanzas

Presiones financieras en el retrovisor: Un México incluyente en espera

El índice de pobreza de México casi duplica el promedio de la OCDE, las desigualdades regionales son considerables, el crecimiento de la productividad es bajo en muchos sectores y alrededor de 30 millones de personas mantienen empleos informales.

A la administración de Enrique Peña Nieto se le reconoce que durante el periodo 2013-2016 la nación mexicana mostró la más intensa actividad en materia de reformas entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La aprobación de leyes y enmiendas constitucionales, el Pacto por México, así como los cambios en los sistemas de educación y de salud, son de los logros más aclamados, aunque los beneficios sustanciales aún están por verse.

La OCDE difundió en diciembre pasado un documento titulado Hacia un México más fuerte e incluyente. Una de las conclusiones contenidas en él es que la nación mexicana requiere que el progreso llegue a más población para elevar la calidad de vida de la sociedad.

Los analistas destacaron, por un lado, indicadores como la reducción del 3 por ciento en el número de trabajadores informales en los pasados cinco años, esto significa, para los asalariados más vulnerables, acceso a ingresos estables, oportunidades de capacitación, servicios financieros, cuidado de la salud y pensiones.

Por el otro, señalaron que la desigualdad sigue siendo alta. La disparidad es alimentada por la divergencia entre una economía moderna muy productiva en el norte y el centro de México y una tradicional y menos productiva de pequeñas empresas informales en el sur. La gran concentración del ingreso es otro problema: el 20 por ciento más rico de los mexicanos gana 10 veces más que el 20 por ciento más pobre, la media entre los países de la OCDE es de 5.4 veces.

La solución de la OCDE para reducir la pobreza y la brecha entre los más favorecidos y los desposeídos pasa por incrementar el gasto social, fortalecer los programas sociales y financiamiento dirigido a consolidar los logros recientes.

TEMAS CLAVE

Son de lo más variado ya que abarcan desde el manejo del agua y el cuidado de la biodiversidad hasta la mejora del sistema judicial.

Uno vinculado con las reformas de EPN es el relativo a la educación. En este apartado se pone de relieve que el país logró reducir la proporción de alumnos de bajo rendimiento en el sistema educativo y que casi todos los niños entre los cuatro y los 14 años de edad asisten a la escuela.

Desde la óptica optimista se glosa que los cambios en el sistema educativo promueven una agenda con una meta común básica: colocar a los estudiantes y a las escuelas en el centro del sistema para mejorar los resultados del aprendizaje. Se da el visto bueno a la adopción de un Nuevo Modelo Educativo enfocado a garantizar que los niños reciban una educación de calidad que los prepare para los retos del siglo XXI.

La nota reprobatoria consiste en que los estudiantes mexicanos de 15 años de edad todavía obtienen puntuaciones inferiores al promedio de la OCDE de acuerdo a los resultados de PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos).

En el ámbito laboral, el análisis refiere que los niveles del empleo informal siguen altos. México ha avanzado en los últimos cinco años al reducir la proporción de trabajadores sin regulación de 59.6 por ciento en el último trimestre de 2012 a 56.5 por ciento al final del primer semestre de 2017. Otra forma de ponerlo es que más de la mitad de la fuerza laboral se mantiene en la franja de los empleos vulnerables en cuanto a seguridad de los ingreso y sin prestaciones.

La OCDE también señala que al país le falta moverse hacia la igualdad de género. Los analistas precisaron que, en 2016, la brecha salarial entre mujeres y hombres con empleos de tiempo completo seguía siendo considerable: 16.5 por ciento de distancia entre las remuneraciones de unos y otras.

La nota positiva en este apartado es que las féminas lograron superar a los varones en el total de graduados universitarios (54 contra 46 por ciento) y su participación fue apenas menor entre los titulados en programas doctorales (48 contra 52 por ciento).

En el otro extremo se encuentra la violencia contra el sexo femenino: entre las mexicanas mayores de 15 años el 34 por ciento ha sufrido violencia física al menos una vez en su vida, mientras el 41 por ciento ha sido víctima de violencia sexual en una ocasión por lo menos.

Otra batalla que se libra en territorio nacional es contra la obesidad, factor que contribuye a mantener una brecha de consideración en la esperanza de vida. En México es de 75 años, otros miembros de la OCDE promedian 80.6 años. En esto influyen conductas nocivas como la mala nutrición y los altos índices de obesidad.

ACELERAR

En México, mencionan en el documento, se reconoce la importante función de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) a la hora de consolidar un crecimiento incluyente.

La política mexicana en materia de Pymes, explican, se ha centrado en impulsar la productividad de micronegocios en sectores tradicionales y en fomentar el emprendimiento de gran impacto.

El apoyo a una red de incubadoras y aceleradoras de empresas que trabajan con PYMES frescas y con potencial de crecimiento se ha diversificado. Se han establecido 40 fondos de capital de riesgo para asociaciones público-privadas.

El saldo a favor continúa con la reforma en el rubro de telecomunicaciones y radiodifusión que ha representado aumentar la competencia económica, con efectos positivos en el bienestar social: 1.- El número de suscripciones a servicios de telefonía móvil de banda ancha se incrementó de 24 millones en 2012 a más de 74 millones en 2016. 2.- Se completó la conversión de la televisión analógica a digital, esto liberó parte del espectro radioeléctrico para los servicios de comunicación móvil. 3.- Se otorgó la concesión para una tercera red nacional de televisión abierta.

En cuanto al hito de la presidencia de Peña Nieto, la reforma energética, el análisis de la organización celebra que tras años de producción petrolera en declive, de altos costos en la generación de electricidad, de falta de financiamiento y de tecnología para explotar nuevos recursos energéticos, se abrieron los sectores de petróleo, gas y electricidad a las empresas privadas.

Empero, el éxito de la modificación al marco legal todavía se sitúa en el futuro: dependerá de la consolidación de la autonomía de los reguladores del sector y de la atención que se preste a la planeación a largo plazo para respaldar una actividad regulatoria estable.

El plan es que vuelva a aumentar la producción petrolífera mediante la explotación de nuevos yacimientos en tierra, en aguas profundas y superficiales.

PENDIENTES

Hacia un México más fuerte e incluyente contiene varios puntos por mejorar: el índice de pobreza de México casi duplica el promedio de la OCDE, las desigualdades regionales son considerables, el crecimiento de la productividad es bajo en muchos sectores y alrededor de 30 millones de personas mantienen empleos informales.

En la aplicación del estado de derecho hay otro déficit, especialmente en los ámbitos estatal y municipal, los índices de delincuencia e impunidad son elevados. La nación mexicana tiene la tasa de homicidios más alta de la OCDE y tan sólo 46 por ciento de los mexicanos se siente seguro al caminar solos por la noche, el promedio de los miembros de la organización es del 68 por ciento. Otro indicador refiere que más del 60 por ciento de los ciudadanos cree que la corrupción gubernamental es generalizada.

En este punto la organización percibe que la agenda anticorrupción va en la dirección correcta, ya se tienen las bases para combatir ese lastre, pero la puesta en marcha está en proceso.

DESAFÍOS 2018

El camino hacia una mayor inclusión no será sencillo, no a lo largo del 2018 según el documento Fondos para enfrentar los riesgos económicos de México en 2018 del Instituto Belisario Domínguez (IBD). En esa instancia investigadora del Senado de la República se percibe un escenario riesgoso para México, a partir de dos amenazas con opciones de verse concretadas en inestabilidad financiera y presiones en el tipo de cambio, la inflación y el crecimiento económico. La primera viene del otro lado del río Bravo. La segunda es la próxima elección presidencial en la que Andrés Manuel López Obrador, del partido Morena, va a la cabeza de las preferencias en las encuestas, por encima del panista (en alianza con el PRD) Ricardo Anaya y del aspirante externo del PRI, José Antonio Meade.

El principal motivo de inquietud surgió en la atípica Casa Blanca de Donald Trump: la posibilidad de que Estados Unidos se retire del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN).

¿Qué ocasiona la incertidumbre relacionada con la renegociación del acuerdo? Que diversas empresas no tengan claro el panorama y opten por postergar sus planes de invertir en México. Los consumidores mexicanos son otros afectados toda vez que hay quienes optan por reducir su gasto como precaución. Además, existe la posibilidad de que la renegociación del convenio comercial no sea favorable para el sector productivo mexicano o que las ofertas no acaben de convencer y se decida su cancelación.

No hay una sola respuesta a propósito de las consecuencias que generaría la extinción del TLCAN. La postura moderada estima que el país podría sortear la situación. Voces menos optimistas hablan de serias afectaciones económicas.

En los Criterios Generales de Política Económica 2018 de la Secretaría de Hacienda se menciona que el fin del tratado representa un riesgo a la baja para la economía nacional. No obstante, saldrían deteriorados pilares de la relación bilateral como la integración entre México y la Unión Americana, la cual no es resultado del tratado sino de fundamentos estructurales como las sinergias económicas entre ambos territorios, dictadas por la demografía y la geografía; otro tiene que ver conque el 44 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos se realiza fuera del marco del acuerdo que entró en vigor en 1994; además, sin tratado, prevalecerían las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que se traduciría en aranceles promedio bajos para la mayor parte del comercio bilateral.

Sobre la elección presidencial, el IBD no dice nada.

VOLATILIDAD FINANCIERA

Para hacer frente a la turbulencia, México cuenta con los siguientes recursos:

Reservas internacionales por 173 mil millones de dólares (al pasado 2 de marzo).

Una Línea de Crédito Flexible contratada con el Fondo Monetario Internacional por 88 mil 850 millones de dólares.

El Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) y sus 59 mil 924 millones de pesos.

El Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), dotado con 220 mil 972 millones de pesos.

Las reservas internacionales son activos financieros que el Banco de México invierte en el exterior y pueden ser convertidos en medios de pago con facilidad. Contribuyen a mantener la estabilidad de la moneda y su poder adquisitivo. Compensan desequilibrios entre los ingresos y egresos de divisas del país ya que su característica principal es la liquidez en dólares al mercado.

En el primer mes de 2015 alcanzaron su nivel máximo histórico: 196 mil 010 millones de dólares, su nivel máximo histórico gracias, en buena medida, a la entrada de dólares provenientes de las exportaciones petroleras -por los altos precios del crudo que prevalecieron en dichos años-; las remesas de los connacionales que radican en el exterior y la inversión extranjera directa también aportaron a esa marca.

Sin embargo, en los últimos años estas reservas han tenido caídas pronunciadas. 2017 cerró como el peor año con 23 mil 600 millones de dólares por debajo del máximo histórico: 172 mil 409 millones de dólares. Al pasado 2 de marzo se mostró una recuperación. El decremento del año pasado tuvo entre sus razones la salida de 168 millones de dólares, de esa cantidad 148 millones se fueron al pago anual de la comisión neta por la renovación anticipada de la Línea de Crédito Flexible del FMI.

El panorama económico para 2018 presenta posibles factores de riesgo que, de materializarse, podrían afectar el desempeño económico y la estabilidad financiera de México. Sin embargo, señalan en el instituto, el país cuenta con instrumentos que hacen las veces de blindaje ante posibles presiones financieras.

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