La Tovara, un santuario mexicano: Manglar con 700 especies de plantas y fauna
Destino

La Tovara, un santuario mexicano: Manglar con 700 especies de plantas y fauna

En el interior de la masa forestal se erige un estanque natural de agua dulce. Los visitantes, protegidos por mallas que impiden la entrada de los amos reptiles, se dan chapuzones en ese cristalino depósito.

Los arbustos leñosos y entrelazados que forman una cueva natural son la puerta de entrada del manglar La Tovara, ubicado en el municipio de San Blas Nayarit, uno de los ecosistemas del Pacífico mexicano con las mayores poblaciones de fauna silvestre.


La maraña impenetrable para los propios rayos del sol, con largas ramas extendidas que descienden hasta tocar el suelo, resguardan en su interior más de 700 especies de plantas y fauna. Esta zona en territorio nayarita obtuvo en 2008 el distintivo Ramsar como humedal de importancia internacional.


Las lanchas de pescadores, con turistas abordo, surcan los 18 kilómetros de angostos canales que entran como agujas clavadas en las 5.7 hectáreas de atractiva biodiversidad.


"La Tovara es un santuario para los amantes de la naturaleza", resume Evaristo Guzmán, un amplio conocedor de la zona y actual director de gestión turística de la Asociación de Hoteles y Moteles de Tepic, capital del estado.


VIAJE


La embarcación se desplaza tanto por las aguas saladas del Pacífico como por las dulces del manantial proveniente de las serranías que han convertido a este lugar en una guarnición para 199 especies de aves, 90 mamíferos, 22 reptiles, nueve anfibios, 160 insectos, 31 peces, tres moluscos y tres crustáceos.


"Aquí, los cocodrilos son los amos, hay una población estimada de 110 ejemplares", afirma Evaristo.


En lo recóndito de La Tovara, cuyo significado es "agua que nace entre piedras calizas", se encuentra el cocodrilario Kiekari, con 16 especies diferentes como el cocodrilo de pantano y de río, el venado cola blanca, el jaguar, el guacamayo verde y varios coatís.


Por sus canales cuelgan lianas, helechos y orquídeas; en el interior de la masa forestal se erige un estanque natural de agua dulce.


Los visitantes, protegidos por mallas que impiden la entrada de los amos reptiles, se dan chapuzones en ese cristalino depósito.


"Para recorrerlo son necesarias al menos tres horas, pero son tres horas donde entenderás que Dios creó la Tierra", afirma Carlos Hernández, uno de los pescadores que conduce una lancha y que se ha convertido en guía turístico.


VUELOS


La región es de suma importancia para la conservación de decenas de especies. Presenta una alta concentración de aves acuáticas y semiacuáticas residentes y migratorias de Estados Unidos y Canadá.


Los marineros conocen cada rincón de los canales de navegación y sus más íntimos secretos. La leña de manglar, por ejemplo, es un recurso inestimable para la preparación del famoso pescado zarandeado, típico de esta región mexicana.


Carlos describe como si hubiera estado allí los momentos en que dos chozas construidas sobre el agua se utilizaron como escenario de la película mexicana Cabeza de Vaca, inspirada en el libro Naufragios.


No fue gratuito que la cinta se filmara en la zona, el municipio de San Blas Nayarit es considerado uno de los dos principales puertos del océano Pacífico.


El puerto de la ciudad fue establecido en el siglo XVII y se convirtió -según los historiadores locales- en el astillero más importante del Pacífico durante el Virreinato de la Nueva España.


Desde estas tierras zarparon las naves para la exploración de Alaska, actualmente perteneciente a Estados Unidos, y la evangelización de las Californias con fray Junípero Serra por delante, el sacerdote que fundó 17 misiones.


Nayarit fue colonizada por el español Nuño Beltrán de Guzmán entre 1529 y 1531.


"La historia de México y de España desde aquí se entiende también", agrega Evaristo Guzmán.


La Tovara ofrece a los visitantes un fabuloso paseo por uno de los destinos más exóticos de la nación mexicana.

Comentarios