SAA: La solidez de un legado: Experiencia en equipo
Arquitectura

SAA: La solidez de un legado: Experiencia en equipo

Serrano suma casi 60 años en su profesión y hace un par de semanas fue galardonado con la Medalla Bellas Artes de Arquitectura que otorga el Instituto Nacional de Bellas Artes.

Nacido en 1937, en la capital mexicana, es distinguido miembro de una familia que ya tiene visos de dinastía en la ciencia de la ingeniería y el arte de los materiales. De abuelo y padre arquitectos, heredero de personajes que cambiaron la fisonomía de la Ciudad de México a finales en los años previos a la Primera Guerra Mundial, Francisco Serrano estudió la profesión, una que ya traía en el código genético, en la Universidad Iberoamericana en la segunda mitad de los cincuenta del siglo pasado.


En casi seis décadas de actividad ha acumulado tanto experiencia como reconocimiento. Hoy día hablamos de un integrante de la Sociedad de Arquitectos de México y miembro honorario del Instituto Americano de Arquitectos. Su experiencia como docente, principalmente en su alma mater (también dio clases en la UNAM y en la Salle) abarcó de 1959 a 1983. De 2003 a 2008 fue académico de la Cátedra Blanca en la UIA.


Su oficio arquitectónico lo ha llevado a dictar conferencias en instituciones nacionales y extranjeras en Alemania, España, Francia, Finlandia, Dinamarca, Bulgaria, Colombia, Chile, Argentina, Panamá, Japón, y más. Ha participado en exposiciones en Berlín, Nueva York, Toulouse, en Perú y Libano.


ANDADURA


Todavía era estudiante cuando se incorporó al ejercicio profesional, en 1956, como colaborador en el despacho de Augusto H. Álvarez. En la década siguiente, ingresó al despacho de Juan Sordo Madaleno y luego, a la firma de su padre, Francisco J. Serrano, ingeniero civil y arquitecto.


Otros sucesos destacados de su biografía: en 1982 se quedó al frente del despacho paterno; en 2002 fundó Serrano Arquitectos y Asociados.


La lista de distinciones recibidas por este proyectista incluye el premio Nacional de Arquitectura, le fue entregado en 2011 por la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México.


En 2008 obtuvo el Premio Obras Cemex XVII, Vida y obra; ese mismo año el Instituto Nacional de Antropología e Historia le organizó un homenaje y su Terminal 2 Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México fue finalista en el Festival de Arquitectura Mundial en Barcelona, España.


En 2003 y 2004 le concedieron un par de premios: el Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Bellas Artes y el Luis Barragán a mejor práctica profesional, éste último fue otorgado por el Colegio de Arquitectos de la capital mexicana.


Su historial de distinciones da cuenta de una larga relación con el éxito. En 1989, con la Biblioteca pública José María Pino Suárez, le fue entregado el Gran Premio de la Academia Internacional de Arquitectura, y le dieron Medalla de Oro en la quinta bienal mundial de arquitectura realizada en Sofía, Bulgaria.


TERREMOTOS


Serrano suma casi 60 años en su profesión y hace un par de semanas fue galardonado con la Medalla Bellas Artes de Arquitectura que otorga el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).


Con motivo de ese reconocimiento, predijo que la capital del país continuará cambiando su fisonomía hasta convertirse en una ciudad completamente vertical.


El tipo de suelo en la capital del país, aseveró, es óptimo para seguir levantando torres sin temor a derrumbes causados por los seísmos.


El miedo a los sismos es muy válido, pero en México hay mucha gente preparada que resuelve esos problemas constructivos. Un buen diseño es lo que hace segura una construcción, no es el acero, el concreto o los dos mezclados. El suelo está en buenas condiciones para seguir levantando”, explicó.}


Se trata, indicó el proyectista, de aprovechar la infraestructura que se tiene, de hacer una mezcla de los usos mixtos en los cuales se pueda vivir, trabajar y disfrutar en el mismo sitio o en sitios próximos.


Ese es el camino que debe seguir la ciudad”, sentenció.


En cuanto a los sismos que en septiembre pasado sacudieron a la megalópolis , opinó que en los medios de comunicación se exageró la magnitud del problema, lo que hizo que mucha gente decidiera emigrar a otros lugares.


La ciudad está en buen estado, lo que pasa es que los medios exageran lo malo y casi nunca mencionan lo bueno. Hicieron creer que se cayó toda la ciudad y si sales, verás que no es así”, apuntó.


No quiero decir que no haya habido tragedia, porque sí la hubo y, tristemente, yo la sufrí en carne propia, pero eso no quita que se construye muy bien en un porcentaje muy alto”, resaltó el autor de obras como la Torre Arcos Bosques, junto a Carlos Tejeda y Teodoro González de León.


El continuador del legado Serrano tiene proyectos en marcha, pero no proporciona detalles al respecto porque a los clientes no les gusta que se den a conocer hasta que sean una realidad. Sin embargo, adelantó que los edificios planeados podrían ser significativos en esta urbe.


La inspiración viene de mi cultura, de todos los días y a todas horas, no sólo de la arquitectura. Veo a los mexicanos y me inspiro; observo lo que hacen, en cómo pensamos, en qué historia tenemos atrás y a dónde queremos ir. Ahí se da todo”, concluyó.


VERSATIL


Su despacho diseña casas habitación, edificios de departamentos, instalaciones para actividades culturales y espectáculos. También los buscan para alzar edificios de oficinas; otra faceta de la firma consiste en elaborar planes maestros así como instalaciones de salud.


Serrano Arquitectos y Asociados acumula más de ocho décadas de experiencia gracias a la labor de cuatro generaciones de profesionales. Además de su probada efectividad como proyectistas ofrecen servicios de Coordinación de Ingenierías, Dirección Arquitectónica y Arquitectura de Interiores. Su firma está presente en más de 200 proyectos.


Dotar a sus estructuras de una imagen adecuada y una identidad es una de las marcas de la casa. Su objetivo es dar lugar a una arquitectura contemporánea que contenga tecnología de punta y sea sostenible.


En su dosier se destacan obras en la Universidad Iberoamericana en Santa Fe, el Desarrollo Habitacional de Cumbres de Santa Fe, el Condominio de Apartamentos Basalto, el Centro de Ingeniería Avanzada en Ciudad Universitaria, así como hoteles, casas, instalaciones deportivas y demás.


El legado de SAA también es sinónimo de solidez, soluciones versátiles para las oficinas de diversos corporativos, eficiencia en el desarrollo de fraccionamientos de considerables dimensiones. Fincar proyectos relevantes les ha valido formar parte de lo más representativo en el plano arquitectónico de la nación mexicana. Muestras de sus ideas, sobre papel y sobre terreno, han sido publicadas en revistas y libros especializados.


El heredero y actual cabeza del legado, Francisco Serrano, tiene en su haber colaboraciones con Teodoro González de León, Pedro Ramírez Vázquez y con la ganadora del Pritzker, Zaha Hadid. La lista también se nutre con los nombres de Abraham Zabludovsky y Susana García.


Le gusta la historia, en especial la patria, y su música favorita tiene nombres clásicos, Mozart o Beethoven, por ejemplo. En su oficina hay lugar para los trazos de José Luis Cuevas.


Los inmuebles de este proyectista no se inscriben en un estilo particular. En las entrevistas con motivo del galardón que le otorgó el INBA ha dicho que no tiene una obra preferida. Sí ha mencionado que la colaboración con arquitectos de diferentes generaciones ha dado un sello distintivo a su trabajo.


El equipo es vital, asegura Serrano, porque dos o tres pares de ojos ven mejor que uno. El secreto para que la sumatoria funcione, comparte, es considerar al coequipero como tu igual y juntos definir cómo solucionar el reto planteado.


La principal diferencia entre una obra de arte y una construcción, señala, es que está no causa una reacción mientras que aquella emociona al grado de enamorar.


Con información de/ Claudia Pacheco Ocampo

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