Panamá y su corazón de parque: Pulmón entregado al senderismo
Destino

Panamá y su corazón de parque: Pulmón entregado al senderismo

Ubicado en el centro de la capital, es considerado un epicentro de senderismo y observación de aves que atrae cada año a miles de extranjeros.

El Parque Natural Metropolitano se destaca por su amplia red de senderos, característica única en Centroamérica. También se distingue por ser un área protegida dentro de la metrópoli, se ubica a sólo 10 minutos de los grandes rascacielos de la urbe.


La abundante flora y fauna de este lugar ha sido foco de importantes investigaciones científicas, una de ellas del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales de Panamá sobre la "ecología de las hormigas cortadoras de hojas" y "aves del sotobosque", así como otra de la estatal Universidad de Panamá enfocada en la familia de mariposas "nymphalidae".


Los retos dispuestos por la naturaleza conforman una de sus facetas más llamativas. Los visitantes que desean realizar senderismo en el parque pueden escoger entre seis rutas, las hay fáciles, es decir sin ninguna inclinación, moderadas o con pendientes.


Los Guayacanes es el más corto de los trayectos, con 70 metros; los más largos son La Cienaguita y Camino del Mono Tití, ambos con una extensión de 1.1 kilómetros.


HISTORIA Y RUTAS


El guía naturalista, Juan Correa, explica que el Camino del Mono Tití existía antes de la creación del parque, datada el 5 de julio de 1985, con el "Castillo", un búnker construido por Estados Unidos para proteger el centenario Canal, como sitio de referencia. Dicha estructura era utilizada básicamente como un taller de reparación de aviones en los años de la Segunda Guerra Mundial.


De vuelta con los senderos, "El Roble", de 700 metros de longitud, es uno de los más concurridos por conectar con otras veredas. Pero, si no se abandona en busca de mayores retos o distancias menores, ofrece la recompensa de una caminata en la que se admira infinidad de especies de animales. Y no sólo eso, este camino conduce a un estanque de tortugas y peces.


El ramal "Dorothy Wilson", creado en 2012, es de los más apreciados porque no opone resistencia a quienes buscan dar un paseo tranquilo. Facilita la accesibilidad a las personas con movilidad reducida. Correa destaca que esta senda de 300 metros permite conocer la flora y fauna sin distraerse en alguna complicación del terreno.


SEGURIDAD


Al igual que los otros senderos, Los Momotides y Los Caobos están señalizados para garantizar el desarrollo seguro y sin contratiempos de la exploración. En ambos se puede apreciar la biodiversidad del parque en corto y captar las panorámicas del área natural protegida desde sus diferentes miradores.


El oso perezoso, ñeques, monos aulladores, monos tití, tucanes, y tángaras son los animales más vistos. En cuanto a la vida vegetal se destacan árboles como el espavé, el ceibo, el indio desnudo y el roble.


Gilberto Alemancia, guía de Comunicaciones Internacionales de la Autoridad de Turismo de Panamá, expone que los visitantes foráneos que más realizan senderismo son los europeos. Esto se debe, afirma, a la promoción turística internacional que se ha brindado al pulmón de la capital.


La ATP indica que en el lugar guías bilingües ofrecen sus servicios. Las instalaciones incluyen una tienda ecológica así como alquiler de salones y áreas verdes para eventos, ferias y giras.


Según datos del Parque Natural Metropolitano, en 2017 visitaron el lugar 13 mil 969 extranjeros y 23 mil 121 turistas locales; en 2018, con cifras hasta abril, habían ingresado 7 mil 654 visitantes internacionales y 9 mil 865 paisanos, unos 3 mil más que en el mismo período del año pasado.


Este atractivo de la urbe panameña es uno de los últimos refugios del bosque seco tropical de Centroamérica que integra un corredor biológico único, junto con los colindantes Parque Natural Camino de Cruces y Parque Natural Soberanía.

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