Influencia animada, dibujos incluyentes: Relaciones de caricatura
Sexualidad

Influencia animada, dibujos incluyentes: Relaciones de caricatura

De esta tendencia no se ha quedado fuera un gigante del entretenimiento llamado Disney. La casa de animación por excelencia ya incluyó en una de sus producciones a una pareja del mismo sexo en una situación cotidiana.

La presencia de relaciones más allá de la heterosexualidad, del lado occidental de la animación cinematográfica y televisiva para niños, ha avanzado de forma gradual y consistente.

Un estudioso de estos productos culturales, Christian Marcelo Ramírez Guerrero, afirmó que representaciones como la boda gay incluida en Steven universe, contribuyen a visibilizar y fomentar el respeto de la diversidad sexual.

El profesor de la Preparatoria 19 del Sistema de Educación Medio Superior de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y maestro en Sexología Clínica consideró positivo que en los últimos años se hayan incluido personajes con características disruptivas en los programas de televisión.

No obstante, el especialista enfatizó, en un comunicado de la institución universitaria, que la supervisión y acompañamiento de los padres es importante ya que podría existir el riesgo de que se tomen como referencias para poner apodos con actitud homofóbica.

El mes pasado, a través del canal Cartoon Network, se transmitió a toda Latinoamérica la boda de Rubí y Zafiro, seres femeninos de Steven universe, serial creado para la pantalla chica por Rebecca Sugar y uno de los más populares en la actualidad.

Esta caricatura es la que más se ve en México, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales más reciente que dio a conocer el Instituto Federal de Comunicaciones (IFT), la cual data de 2016. Bob Esponja es la animación más vista en televisión abierta por niños de entre 7 y 12 años con un 33 por ciento de las preferencias. Le siguen El chavo animado con 30 por ciento y Dragon ball, con 22 por ciento.

ATÍPICOS

Sobre la esponja de pantalones cuadrados que vive en el fondo del mar, Ramírez Guerrero destaca que su comportamiento dista del típico esperado en un hombre; sobre una de sus compañeras, Arenita, expone que esa ardilla hembra tiene comportamientos "no propios" de una mujer y es más ruda que el empleado del Crustáceo Cascarudo.

Estos programas, opinó, ayudan a promover la idea de respeto a la diversidad. El sexólogo clínico también comentó que los adultos deben incentivar esta perspectiva.

Al tratarse de un tema controvertido, el investigador exhortó a los padres a que conozcan la clasificación de los contenidos que ven sus hijos.

En México la diferenciación por contenidos incluye las categorías AA, para todo público e infantiles; A para todo público, con violencia de fantasía y cómica; B, para mayores de 12 años, con violencia moderada; B-15, para mayores de 15 años con supervisión; y C y D, para adultos.

Las caricaturas que hablan sobre la diversidad sexual no están clasificadas como C o D, sino que son para niños. Es preferible evitar que vean contenidos violentos, y cuando tienen una idea de rechazo hacia un personaje, hay que ver qué le dice el personaje de sí mismo”, recomendó.

BODA

El enlace entre Ruby y Sapphire, dos gemas que protegen al mundo de amenazas venidas del espacio en Steven universe, no sólo fue aplaudido por sus compañeros de aventuras, también fue objeto de celebración por parte de activistas de los derechos de la comunidad LGBTI que atestiguaron como en un espectáculo tan popular se abordó el tema de la homosexualidad sin prejuicios ni discriminación.

Es una tendencia a favor de la inclusión, coinciden en diversos foros de ese movimiento, ya que eso estimula el debate de la sexualidad en las familias.

Se considera que la primera serie animada en cuestionar de manera explícita los roles de género fue Las chicas superpoderosas (1998), tres niñas que combaten el mal sin ayuda de varones.

Un título reciente en que figuras con diversas orientaciones son presentados de forma recurrente y normalizada es The Loud house (2016).

La acción gira en torno al Lincoln Loud, niño de 11 años cuyo mejor amigo se llama Clyde Mcbride. Éste último es el hijo adoptivo de la pareja formada por Howard y Harold Mcbride.

Un antecedente notable se dio en La leyenda de Korra, precuela de Avatar: el último maestro aire, que sorprendió con la relación entre Korra, la protagonista, y Asami, otro personaje femenino.

PRINCESA AZUL

De esta tendencia no se ha quedado fuera un gigante del entretenimiento llamado Disney. La casa de animación por excelencia ya incluyó en una de sus producciones a una pareja del mismo sexo en una situación cotidiana.

Sucedió en la serie Star versus las fuerzas del mal, estrenada en 2015. En la segunda temporada, en el episodio 39, dos chicas se besan durante un concierto de su banda favorita.

Desde hace un par de décadas, Disney ha apostado por salirse de los moldes tradicionales. Por esa vía ha lanzado animaciones que llevan al frente a mujeres independientes, valientes, arrojadas, con variados orígenes étnicos y culturales.

Para este año la productora del castillo anunció que presentaría en las salas de cine una historia cuya protagonista tendrá por pareja, no a un príncipe sino a otra mujer, es decir, sería su primera princesa lesbiana.

El colectivo LGBTI ha reclamado con insistencia a la empresa que en sus argumentos se representen modelos de familia alternativos y la diversidad de orientaciones sexuales e identidades de género.

VENTAJA

En Japón llevan cerca de medio siglo, al menos, presentando con regularidad dibujos animados que incluyen a las orientaciones sexuales minoritarias. Varias de esas series llegaron a este lado del globo, pero fueron modificadas para “normalizar” la situación, por ejemplo, valiéndose del doblaje o mediante la edición.

En el terreno de la equidad también han dado lecciones de alta calidad. Studio Ghibli, la productora de Hayao Miyazaki, tiene en su catálogo títulos protagonizados por mujeres de todo tipo como La princesa Mononoke, Nausicaä del valle del Viento, o El viaje de Chihiro, por mencionar algunas.

Activistas de los derechos LGBTI consideran que la inclusión en montajes audiovisuales de situaciones, modelos afectivos y materiales extraídos de la diversidad sexual se está realizando de forma natural, sin que ello sea relevante para la trama o motivo de sorpresa.

Exponen que las caricaturas con esas características pueden mostrar a niños y padres de familia un mundo más tolerante y libre, después de todo, señalan, no muestran cómo debe ser la sociedad sino cómo es actualmente.

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