Mecanismos con alma crítica
Arte

Mecanismos con alma crítica

Instalaciones de un jalisciense

Nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1977, Iván Puig define a su trabajo como inventar formas que no se han considerado, pero que son posibles. La amplitud de su inventiva le permite desde diseñar manufacturas hasta producir soluciones, el resultado tangible bien puede ser una cháchara o un tiliche.

Su proceso artístico no sólo crea, también recicla y pepena. Dentro de sus visiones recurrentes se encuentran aquellas que alargan la vida de objetos obsoletos. Como parte de su ideario no pierde de vista que en estos tecnológicos tiempos es importante luchar contra el enajenamiento.

En las obras del jalisciense hay preguntas, interés por cuestionar y el propósito de influir par cambiar. En el camino hacia la conclusión de una pieza no duda en inyectarle una dosis de la triple viral: sarcasmo, ironía y paradoja.

Entre sus gustos se encuentra la simpleza, ligada de forma irrompible a la complejidad; no desdeña la poesía y siente una particular atracción por la contradicción. En el arte, y en la vida, es partidario de la sorpresa.

Me gusta que la gente se sonría cuando la pieza detona en su interior”, asegura. Enseguida da a entender que sus obras, si bien no contienen ningún dispositivo armado, poseen una fórmula explosiva. Después de todo, el arte posee una “fuerza transformadora, política y creativa”.

En una línea de pensamiento menos típica, considera que las creaciones artísticas, además de los efectos sublimes y sutiles, proveen resultados concretos y tangibles.

En cuanto a la confección de una pieza, comparte que no sólo le entusiasma visualizar la obra en la que trabajará, le gustan las herramientas, transformar los materiales, gozar de las formas.

Una de las directrices de su labor es imprimir varios niveles de lectura. Lo de leer sus obras es literal porque inscribe en ellas desde metáforas hasta juegos de palabras.

Maqueta utilizada en Líder de Opinión, obra ganadora del Festival Transitio_MX03. Foto: Flickr

Devoto del humor sencillo y lúcido, también se alimenta de sonidos y de la capacidad de evocar. Provocar es otro ingrediente de su dieta, aunque él lo llame suscitar. En su manual de actuación se incluye el requisito de disfrutar del proceso y no cerrarse al trabajo colectivo.

De cuando en cuando accede a jugar con la ciencia y aprovecha para poner en duda su exactitud, sus progresos, sus visiones y, ya entrados en gastos, duda de todo, incluso del acto de dudar. Esa duda metódica, según parece, abre la puerta a lo metafísico.

Entre los platillos que más le disgustan están dos que se preparan mucho en oficinas y calles de México: la prepotencia y la injusticia social. Denunciar el mal sabor de esos preparados siempre tiene lugar en sus instalaciones.

TRAYECTORIA

Entre sus proyectos individuales se destacan la exposición Homo Nymo, ubicada en la galería Kunsthaus, en Miami, Estados Unidos, y la titulada simplemente Ivan Puig, en galería Espacio Marte, en la Ciudad de México.

Sus piezas también han sido acogidas en foros como la Feria del Arte de Bogotá y espacios culturales en entidades como Guanajuato, Hidalgo y la Ciudad de México.

En colectivo, piezas de Puig han viajado a Bélgica, Estados Unidos, Brasil, Canadá, España y República Dominicana.

El jalisciense estudió Electrónica y Artes Plásticas en escuelas de Guanajuato, México; Valencia, España, y Quebec, Canadá.

Se ha hecho acreedor a varias becas y reconocimientos. Fue beneficiario del programa de subvenciones de la Cisnero Fontanals Art Foundation, en Miami, Estados Unidos, y obtuvo el primer lugar en la categoría Topografías Residuales del concurso del Festival Internacional Transitio_MX03 en la edición 2009.

También ha sido beneficiario del programa de coinversiones de la Fundación BBVA Bancomer para un proyecto de arte e investigación en espacios ferroviarios en desuso denominado SEFT-1 (Sonda de Exploración Ferroviaria Tripulada) que se desarrolló en los años 2009-2010. En el mismo periodo le concedieron la beca del programa Jóvenes Creadores del Fonca en la categoría de Medios Alternativos.

Proyecto SEFT-1 (Sonda de Exploración Ferroviaria Tripulada). Foto: ivanpuig.nets

En 2004 lo seleccionaron para la exposición Artiade: Olimpiadas de artes visuales en Atenas, Grecia.

También tuvo paso por las aulas como asesor invitado en imagen digital y fotopolímeros en la Universidad de Barcelona y como co-profesor de la materia Escultura con polímeros en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guanajuato.

LABOR

Su trabajo es descrito como una combinación de perspectiva crítica y humor que es vertida en aproximaciones a lo social. A Iván Puig le atrae la creación de instalaciones mediante el uso de objetos simples que muestren el poder transformador del arte.

Un objetivo ineludible de su producción es que, al acercarse a sus obras, el espectador se ponga a pensar y a cuestionar.

Los trabajos de este artista se caracterizan porque sus elementos dan lugar a un todo expresivo o contundente o emotivo, dependiendo de la intención de Puig, pero aislados no dicen mucho. Los objetos puestos en consonancia desarrollan narrativas sobre cuestiones sociales, dificultades económicas y conflictos políticos.

Los títulos de las obras suelen ofrecer claves para adentrarse en las varias capas con las que recubre sus creaciones.

OBRAS

Tierra y Libertad, pieza industrial de 2007, forma parte de la serie Historia de Latinoamérica y sus materiales esenciales son maquinaria, celofán, tierra y etiquetas.

Es un sistema integrado por dos mecanismos, una embolsadora vertical y una dosificadora, que en equipo embolsan tierra en paquetes de celofán de 25

gramos etiquetados con la leyenda TIERRA Y LIBERTAD.

Tierra y Libertad. Foto: ivanpuig.nets

¿Cuál fue el propósito de Puig? Denunciar el tratamiento industrial-comercial que se le da a la tierra, confrontado con la concepción que tienen los pueblos indígenas sobre su uso. Apelar al lema zapatista sirvió para establecer la contradicción entre el discurso oficial y la realidad a propósito del territorio.

De esa misma serie, pero nacida en 2008, es la instalación de video Líder de Opinión. En ella utilizó maquetas y un circuito cerrado de televisión. Puig define a este elemento de su dosier como un estudio sobre los noticieros televisivos y su influencia en la conformación de la opinión pública, también lo describe como una investigación sobre el empleo de la imagen como herramienta para validar un discurso.

El noticiero ideado por el jalisciense está conformado por varias secuencias. Los discursos van cambiando y de ese modo las noticias que van apareciendo son diametralmente opuestas a las que se emitieron al principio, aunque son ilustradas con las mismas imágenes, unas que son producidas en tiempo real tras bambalinas desde una serie de maquetas, de esa forma se confunde al espectador.

De 2009 es la instalación Galvanómetros Estadísticos. Los protagonistas son, efectivamente, los instrumentos que sirven para determinar la intensidad y el sentido de una corriente eléctrica, actores secundarios serían los circuitos electrónicos y el vinil autoadherible.

Mediante esos equipos, Puig invita a adentrarse en la complejidad de los procesos económicos y sus implicaciones en la cotidianidad. Es un ejercicio de medición histórica, los aparatos conforman una línea estadística que permite leer el desarrollo de los precios de tres elementos (el dólar, el barril de crudo y la tortilla) desde que se tomó la decisión de establecer en México los llamados “nuevos pesos” (1993) hasta el año en que se montó la instalación.

La justificación del jalisciense es que ese trío tiene un impacto directo en la vida de las personas y su variabilidad está sujeta a factores muy diversos, como las leyes de la oferta y la demanda, las políticas proteccionistas de Estado o las caprichosas negociaciones que se dan en las altas esferas de poder.

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