Información y realidad aumentadas
Ciencia

Información y realidad aumentadas

Vivir o aprehender lo que no está ahí

1962 es el año en que nació la tecnología que hoy podríamos considerar el vestigio más antiguo de lo que conocemos como realidad virtual: el Sensorama creado y patentado por el pionero de la tecnología Morton Helig. Era una máquina de inmersión sensorial que ofrecía una gama de imágenes estereoscópicas (3D), sonidos, vibraciones e incluso aromas para disfrute del espectador.

La historia del ser humano va acompañada de la búsqueda de nuevas maneras de transmitir emociones, conocimiento, información, el mayor espectro posible de sensaciones, de esa búsqueda surgió eso que llamamos realidad aumentada (RA), descendiente directa del Sensorama y de esa necesidad del ser humano de transmitir e interaccionar. Esta tecnología no es otra cosa que la superposición de un objeto digital en el mundo físico y observable a través de un dispositivo capaz de efectuar la sincronía, como el móvil, la tableta y distintas tecnologías en las que ya trabajan gigantes como Google, Apple, Microsoft, Facebook, y entusiastas de las posibilidades que esta tecnología brinda.


¿QUÉ ES?
Podemos definirla como un puente entre el mundo físico en el que transcurrimos cotidianamente y un sinfín de información digital superpuesta y mostrada en tiempo real al usuario que así lo disponga.

En el filme Terminator 2 (1991), de James Cameron, el T-800 entra en un bar para conseguir vestimenta y cuando se nos muestra lo que él ve, aparece información acerca del entorno en el que se encuentra, de las personas que lo rodean, de la comida y bebidas que se sirven, de la naturaleza del lugar y su clientela, pues eso.



Escena de Terminator 2. Foto: IMDb

La principal diferencia que existe entre la realidad virtual y la aumentada consiste en que mientras una trata de evadir el mundo físico simulando un ambiente distinto a aquel en que te encuentras, la otra trata de compaginarlo con datos digitales para amplificar la información del entorno.


USOS

Imagina que estás en el centro de tu ciudad. Es un día cualquiera y disfrutas de los usos matutinos de la urbe y de su gastronomía matutina. Alzas la vista y al momento de escanear un edificio con la cámara del móvil, éste te muestra información acerca del inmueble en tiempo real, aparece la fecha en que se inauguró, el arquitecto que lo diseñó, el tiempo que tomó su construcción, los diferentes usos que se le han dado a lo largo de la historia, los horarios en que se encuentra abierto, las cosas que ahí se pueden hacer, otros sitios de interés cercanos. Esto no es una idea sacada de un episodio de Black mirror, ya es posible con esta tecnología.

En 2016, Niantic lanzó al mercado Pokémon go, un videojuego de la popular franquicia de Nintendo que iba de la mano con la realidad aumentada. Se convirtió en un fenómeno social a nivel mundial, millones de personas de todas las edades salían a la calle con sus dispositivos móviles. Con la cámara iban captando el entorno y podían ver en donde se encontraban los pokémon para así capturarlos emulando la mecánica de la serie animada.

A finales de 2017, la multinacional sueca fabricante de muebles llamada Ikea lanzó su aplicación móvil. Con ella se puede acceder a su catálogo desde cualquier móvil y crear una simulación de cómo se vería el objeto de interés en algún espacio de la casa a la que estaría destinado.

La compañía alemana Bosch, perteneciente a la industria automotriz, ofrece capacitaciones en la que hace uso de la RA para el servicio técnico de los productos que fabrica. La representación asistida por esta tecnología proporciona a la mecatrónica una visión detallada de la estructura y la funcionalidad de los componentes de alta tensión. Además de la información sobre elementos y sistemas de los vehículos, a los participantes se les proporcionan ideas interesantes sobre el aprendizaje futuro; con el apoyo de expertos, pueden experimentar el nuevo método de entrenamiento de realidad aumentada en vivo.



Pokémon Go. Foto: AFP

A partir de la temporada otoño/invierno 2018, Bosch ofrecerá el primer servicio de formación respaldado por RA, un aprendizaje de dos días para "técnicos de alta tensión en vehículos híbridos intrínsecamente seguros" en los Centros de Formación de Servicios en Plochingen (Alemania) y Ballerup (Dinamarca).

Como parte de una campaña publicitaria, Pepsi sorprendió a los viandantes de Londres al ofrecer un espectáculo inverosímil. En una concurrida parada de autobús de la ciudad instaló una pantalla que mostraba a los transeúntes una invasión extraterrestre o a un tigre paseando por la acera, hasta como un meteorito se estrellaba a unos metros de ellos. La multinacional difuminó la línea existente entre un mundo real y uno digital. El resultado fue más allá de la simple presentación de un producto.

Es difícil encontrar un área en que la realidad aumentada no tenga cabida. De momento se destaca en el ocio, el turismo, la industria o la mercadotecnia; también en la educación, para ello se vale de un método siempre promisorio: hacer partícipe al estudiante de aquello que se le enseña.

Imagina una clase de astronomía a propósito de las particularidades de ese gigante gaseoso llamado Júpiter. Con el dispositivo electrónico se escanea una imagen de él en clase y acto seguido manipulamos el campo de visión del mismo, expandimos y disminuimos a voluntad, surcamos la gran mancha roja desde nuestro asiento.

Otro ejemplo, a la hora de la lección de anatomía. Mientras se nos explica la función y posición de un corazón podamos observar en la palma de la mano las contracciones del músculo cardíaco; junto a esa representación se nos muestra la cantidad de sangre que es capaz de bombear, el tamaño y la edad de la persona a la que pudo pertenecer.

Varias empresas trabajan para llevar la RA a una experiencia más intuitiva, más cotidiana. Productos como las HoloLens de Microsoft y las Google Glass son muestra de la apuesta que hacen estas compañías por convertir esta tecnología en un estándar para la vida cotidiana.



Gafas inteligentes diseñadas por Google. Foto: AP/Jett chiu

FUTURO

El mundo avanza y las formas de ofrecer contenido mutan para adaptarse a nuevas opciones. En un mundo en que la inmediatez es norma, tener información pertinente al instante, sin importar la situación en que nos encontremos, es una necesidad. Se trata de un precepto válido en cualquier área del conocimiento humano.

Tim Cook, director ejecutivo de Apple, vislumbra que cambiara la manera en que usamos la tecnología ya que incluso en esta etapa se observan avances que han modificado la forma en que se desarrollan el trabajo, el ocio y el aprendizaje.

Para Scott Belsky, uno de los fundadores de la empresa Behance, la realidad aumentada puede llegar a ser tan o más grande que Internet. Su argumento es que adoptar una tecnología innovadora depende enteramente de lo intuitiva que ésta sea.

Mark Zuckerberg, creador de Facebook, dice que a pesar de que en estos momentos no tenemos los avances necesarios para ofrecer la experiencia que todos quisieran, posiblemente en cinco o seis años la brecha se cerrará.
La realidad aumentada es un hecho que ya se encuentra entre nosotros. De momento sólo queda ver cómo se adapta a nuestro día a día y evaluar si los progresos en el área nos ayudan a mejorar las formas en que se ejecutan tareas como transmitir información, realizar las compras, enseñar en las aulas.

Las posibilidades son infinitas y es deseable que se concreten con apego a una ética acerca de la información a la que se puede tener acceso. En un mundo hiperconectado en el que la privacidad es sólo una añoranza del pasado, el uso que se haga de nuestros datos con esta tecnología debe ser controlado de forma que se garantice la seguridad de cada usuario.


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