El desdibujo de la familia nuclear
Familia

El desdibujo de la familia nuclear

Una institución en crisis

En la actualidad, todas las instituciones sociales están recibiendo el impacto de los acelerados cambios que se viven. De pronto todo lo moderno se ha vuelto viejo, y lo nuevo se tornó obsoleto porque todo estaba diseñado para una realidad agrícola, parroquial, local, a lo sumo regional o nacional, pero no para una sociedad globalizada, crecientemente influida por los avances tecnológicos en informática, sobrepoblada y con una crisis energético-ecológica como nunca se había visto en la historia humana. Lo cierto es que nos hemos quedado rezagados en lograr una explicación que nos permita comprender la nueva dinámica social.

Una de las instituciones que está en crisis, es la familia nuclear. Si observamos la realidad, podemos constatar que es una gran mayoría la que vive procesos de divorcios, separaciones y otras formas de resquebrajamiento de sus familias, esto nos lleva a concluir que es absurdo pensar que las causas sean puramente personales.

El industrialismo extendió por el mundo el modelo de la familia nuclear que consistía en papá, mamá y dos hijos a lo mucho. Esta se convirtió en el modelo clásico y socialmente aprobado porque su estructura se ajustaba perfectamente a las necesidades de una sociedad de producción en serie, con valores y estilos de vida ampliamente compartidos, poder burocrático jerárquico y una clara separación entre vida hogareña y laboral.

La sociedad post industrial con los cambios vertiginosos que hemos tenido desde hace veinte años para acá, con la generalización de las computadoras (que nos han llevado más allá de la producción en serie), el surgimiento de las redes sociales, así como la incertidumbre laboral, las altas tasas de desempleo, entre otros muchos factores, están “minando” a la familia nuclear.


Foto: Yaoyao Ma Van As

LA CULTURA DE LOS “SOLOS”

Lo que hoy estamos presenciando no es la muerte de la familia como tal, sino la quiebra final del sistema familiar de la sociedad industrial, y la aparición en su lugar de una diversidad de formas familiares. Así como estamos desmasificando nuestros medios de comunicación y nuestra producción, también modificamos el sistema familiar en el tránsito a una civilización cibernética, altamente tecnificada, o sociedad del conocimiento, como algunos le llaman.

Hoy presenciamos un aumento en el número de personas que viven solas y no todas se han visto obligadas a ello.

Mirando a un sector más viejo de la sociedad, encontramos gran número de personas, anteriormente casadas, que viven solas y en muchos casos, están cómodos así. El aumento de tales grupos ha creado una cultura de "solos" y una gran proliferación de bares, clubs, viajes turísticos y otros servicios o productos pensados para el individuo independiente.

Estamos experimentando también un fuerte incremento en el número de personas que viven juntas sin formalismos legales.


SIN HIJOS

Otro significativo cambio ha sido el aumento en el número de los que deciden por un estilo de vida "libre de hijos". En Europa están surgiendo organizaciones para fomentar la vida sin hijos, y en muchas naciones industriales se está extendiendo la renuncia a tenerlos, pues ellos alterarían drásticamente su forma de vida.



Foto: EFE

Se han producido tantos divorcios, rupturas y separaciones durante los últimos años (principalmente en familias nucleares), que en la actualidad, nada menos que uno de cada siete niños es criado exclusivamente por el padre o la madre, y el número es más elevado aún, uno de cada cuatro en las zonas urbanas.

El gran aumento de este tipo de familias que se ha operado, ha originado el creciente reconocimiento de que, pese a no pocos y graves problemas, una familia uniparental puede, en determinadas circunstancias, ser mejor para el hijo que una familia nuclear continuamente desgarrada por conflictos, desacuerdos y violencia conyugal.

También está tomando fuerza una nueva forma de familia, que refleja la elevada tasa de nuevos matrimonios después del divorcio: la "familia agregada". Dos cónyuges divorciados y con hijos se vuelven a casar, aportando a los hijos de ambos matrimonios (también los adultos) a una nueva forma familiar ampliada.


OTRAS FORMAS DE FAMILIA

Las naciones tecnológicamente avanzadas están actualmente llenas de una sorprendente variedad de formas familiares: matrimonios homosexuales, comunas, grupos de personas de edad que se reúnen para compartir gastos (y a veces, experiencias sexuales), agrupaciones tribales entre ciertas minorías étnicas y muchas otras formas coexisten como nunca se había visto hasta ahora. Hay matrimonios contractuales, matrimonios seriales, agrupaciones familiares y una diversidad de redes íntimas, con sexo compartido o sin él, así como familias en las que el padre y la madre viven y trabajan en dos ciudades diferentes.



Foto: EFE

Ante esta nueva realidad de relaciones de parentesco, investigadores completamente ortodoxos han acabado por adoptar la opinión de que estamos saliendo de la Era de la familia nuclear para entrar en una nueva sociedad, caracterizada por la diversidad de vida familiar.

La pregunta ¿cuál es el futuro de la familia?, implica de ordinario que, al perder su predominio la familia nuclear, será sustituida por alguna otra forma. Un resultado más probable es que durante la civilización de la que está surgiendo con el desarrollo de la computación, los satélites, los celulares y la sofisticada tecnología de la información, ninguna forma determinada dominará durante largo tiempo la reunión familiar.

En lugar de ello, veremos una gran variedad de estructuras. En vez de masas de personas viviendo en organizaciones familiares uniformes, veremos personas que circularán a través del sistema, trazando trayectorias personalizadas a lo largo de sus vidas.

De este proceso, de una multiplicidad de formas familiares, es demasiado pronto para decir cuáles emergerán como estilos importantes en una civilización como la de hoy.

Es imposible analizar, en el espacio de un artículo, todas las formas en que los inminentes cambios alterarán la vida familiar, sin embargo debemos estar atentos a las modificaciones que se están dando y sobre todo saber comprenderlas, para tener respuestas adecuadas a problemáticas nuevas, para muchas de las cuales no hay solución.

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