Cuarta transformación
Opinión

Cuarta transformación

Jaque Mate

Es difícil encontrar un presidente, fuera de Donald Trump en los Estados Unidos, que haya tenido un inicio de gobierno más turbulento. Pero así es la personalidad de Andrés Manuel López Obrador, quien ha llegado a la Presidencia de México con la intención de encabezar, no un gobierno más, sino una “cuarta transformación” del país.


El sexenio de López Obrador empezó, de hecho, antes del primero de diciembre de 2018, cuando debía iniciarse formalmente. Gracias al control que Morena y sus aliados lograron en el Congreso, el Presidente pudo impulsar su agenda legislativa antes del lanzamiento del sexenio. También en temas en que López Obrador no necesitaba votos en el Congreso, se adelantó a los tiempos de su gobierno. El caso más notable fue la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, con una construcción adelantada en 30 por ciento y financiado en un 70 por ciento. La decisión fue catalogada en redes sociales y en la prensa como el “error de octubre”. A cambio de ella, el Presidente anunció que el aeropuerto militar de Santa Lucía sería ampliado y operaría de manera conjunta con el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a pesar de que la agencia que certifica los aeropuertos de Norteamérica, Mitre, señaló que no hay estudios que confirmen que esa operación simultánea sería segura.


Otros proyectos han venido en cascada. Un Tren Maya de mil 500 kilómetros en la península de Yucatán costaría tanto como el aeropuerto de Texcoco que ha sido cancelado; los trabajos, de hecho, están empezando antes de que haya un estudio de factibilidad, un manifiesto de impacto ambiental o un proyecto ejecutivo. El nuevo gobierno ofreció, por otra parte, un presupuesto razonablemente equilibrado, que generó una recuperación del peso mexicano afectado antes por la cancelación del aeropuerto, pero incluyó un recorte de impuestos en la frontera norte y disminuciones en gastos diversos que generaron fuertes polémicas.


Por otra parte, una controvertida decisión de cerrar la distribución de gasolina a través de ductos, para evitar el robo de combustibles, produjo una fuerte escasez de combustible en varios estados del país.


Los errores no han incidido sobre la popularidad del Presidente. Las encuestas de opinión que se han dado a conocer, señalan que López Obrador, quien fue electo por el 53 por ciento de los votantes, está registrando cifras de aprobación cercanas al 70 por ciento.


Por lo pronto, no se espera que el crecimiento económico aumente en el 2019. Los Criterios de Política Económica calculan una expansión de 2 por ciento, un poco menor a la del último año de Enrique Peña Nieto. Algunas de las medidas del nuevo gobierno, sin embargo, como la cancelación del nuevo aeropuerto de Texcoco, la suspensión de nuevas licitaciones para exploraciones petroleras y el cierre de los poliductos de Pemex pueden provocar una disminución en la actividad económica.


Es muy pronto, por supuesto, para saber cuál será la suerte de la “cuarta transformación” en el largo plazo. López Obrador pasó 18 años en campaña para alcanzar la Presidencia. Si alguien tiene interés en generar un proyecto exitoso, es él mismo. Para que realmente la “cuarta transformación” fructifique y produzca una mayor prosperidad, necesita tomar decisiones razonables. Pero algunas de las que ha tomado en estas primeras semanas no lo son.


Twitter: @SergioSarmiento

Comentarios