Microchips bajo la piel
Ciencia

Microchips bajo la piel

¿Comodidades humanas o riesgos de salud y privacidad?

Sería increíble ver como los propios humanos nos vamos convirtiendo en androides, alcanzando mejoras en nuestras funciones echando mano de dispositivos tecnológicos para lograrlo. Es un escenario que ya se está desarrollando, pues en varios países se implementan microchips bajo la piel de las personas. Se trata de un artefacto que fue pensado para “facilitar” la vida.

Su tamaño es apenas menor al de una cápsula, de uno a dos centímetros, algo que favorece su injerta, siendo el ángulo formado entre el pulgar y el índice el lugar más apropiado, pues no existe hueso que obstruya su paso. El proceso de implantación es similar al de una perforación, y su dolor y cuidados son mínimos.

Una de las empresas precursoras de esta tecnología es Biohax, con sede en Helsingburg, Suecia. Realiza envíos de sus artefactos a todo Europa, Estados Unidos y Australia. La compañía es la mayor fabricante de este tipo de dispositivos. Su objetivo inicial fue el de sustituir las tarjetas bancarias y de acceso a habitación, pero diariamente trabajan para que las funciones del mecanismo crezcan y permitan una mejor experiencia a quien lo porte.

Otra empresa que ha crecido bastante a base de estos microchips es Grindhouse Wetware, fundada en Pensilvania, Estados Unidos, por Tim Cannon, quien con apoyo de otros colaboradores creó un mecanismo que le ayudara a combatir un raro padecimiento que alteraba su temperatura corporal. Tim cuenta ya con varios dispositivos implantados en su cuerpo, todos con funciones diferentes. Para el futuro busca proyectar uno que le permita transmitir su conciencia, pues a él la idea de morir no le agrada.

Jowan Österlund fundó Biohax International en 2013, con más de 15 años de experiencia en procedimientos estériles para perforación y modificación del cuerpo. Foto: AP

Tanto Biohax y Grindhouse Wetware, como otras empresas, realizan pedidos a diversas partes del mundo. El aparato es enviado con su manual de instalación y funcionamiento, así como los instrumentos necesarios para su instauración, que consta principalmente de una jeringa. En la guía se recomienda que sea un especialista en perforación el encargado de añadirlo al cuerpo.

PRINCIPALES Y FUTURAS FUNCIONES

Además de sustituir a las tarjetas bancarias y a las llaves para acceder a un sitio, el producto puede almacenar algunos datos de identidad, que permiten al usuario cierta comodidad para acceder a todos los archivos materiales que comúnmente portamos en el andar cotidiano.

En el futuro, las empresas buscan incrementar su actuar, y se prevén acciones como el registro de historial médico, centrado en detectar alteraciones o desarrollo de enfermedades en el cuerpo humano, y con base en ello, que sea el propio utensilio el que avise a un doctor en caso de una alteración. Guardar y hacer modificaciones al testamento del usuario es algo que también se está trabajando, además de la ubicación mediante la implementación de un dispositivo GPS.

Hablar de la tecnología específica que emplean estos productos no es tan complejo, pues ya es conocida en el mercado científico. No se trata de Bluetooth, sino de ondas de identificación por radiofrecuencia (conocidas como RFID) y de comunicación por campo cercano, las cuales funcionan por magnetismo.

La tecnología RFID consiste en un sistema de almacenamiento y recuperación de datos remoto que se emplea mediante etiquetas, las cuales no necesitan alimentación eléctrica. El método funge como identificador del chip, es decir, emite una señal hacia el dispositivo receptor para que sepa de qué chip, o mejor dicho, de qué persona, se trata. Por otro lado, la tecnología de comunicación por campo cercano se basa en emitir un indicador hacia otro artefacto que pueda leerlo, y a su vez remitirlo.

Al pasar tu mano es posible acceder a un lugar. Foto: YouTube

Este se encargará de la captura de datos, no sólo de identificación, ya que es un proceso de ida y vuelta que captura la información necesaria y envía una respuesta de que la transferencia ha concluido. Las dos técnicas pueden traspasar barreras como la ropa y la cutícula, pero siempre teniendo una proximidad menor a cinco centímetros.

RIESGOS Y NEGATIVAS LATENTES

El artículo ofrece bastantes facilidades que ayudan a mejorar nuestra cotidianidad. A pesar de ello, no escapa de fallas y riesgos. El microchip también cuenta con negativas latentes, unas descubiertas, otras por experimentar.

La primera y más general es la que concierne a la privacidad del usuario, pues resulta complejo extirparlo y saber qué es lo que realmente sucede con él. Aunque se argumenta que los dispositivos existentes no cuentan con un lector GPS, el portador siempre puede estar expuesto.

Como toda computadora o móvil, almacena bastante información, mucha de ella valiosa, como pueden ser datos bancarios, algo que genera interés para diversos grupos, en específico para los conocidos hackers. Ante ello, llegaría un momento en que se diseñen contraprogramas y malwares para el robo de información.

Un riesgo que circula fuera de lo tecnológico, pero que puede ser el de mayor importancia, radica en el rechazo de nuestro organismo a un artefacto ajeno a él, pudiendo contraer algún padecimiento que ponga en riesgo la salud, y que incluso llegue a situaciones fatales. Ya se conocen algunos casos de animales que han rechazado el mecanismo y desarrollado alguna enfermedad, llegando consecuentemente a la muerte.

Todo procedimiento científico experimental tiene sus riesgos, como infecciones o alergias. Foto: GettyImages

CASOS CONOCIDOS POR EL MUNDO

Existen casos de gran relevancia en relación al uso de estos dispositivos, como el Epicenter, un edificio en Suecia donde laboran alrededor de 700 personas y sólo se puede acceder teniendo un chip implantado. Es decir, todos sus empleados lo llevan y les sirve para registrar sus entradas y salidas. Esta oficina es la que aporta la mayor cantidad de personas con este artefacto, sumándose a las más de 4 mil que lo tienen en todo el país.

Alemania es otro lugar potencial en este aspecto, teniendo a más de 3 mil acreedores. Sven Becker es uno de los mayores impulsores del producto, quien lo probó con la mascota perdida de un amigo. Hizo algunas modificaciones hasta lograr desarrollarlo e implantárselo en el 2015. Después de esto, lanzó su tienda en línea, la cual es referente en esa nación.

América Latina, y en específico nuestro país, no cuentan con muchos casos de personas que lleven dentro de su mano un artefacto de este tipo. En algún momento del 2011, y ante la ola de violencia que atravesaba el territorio, existió la posibilidad de incrustarse un chip que sirviera para emitir señales ante alguna situación de secuestro, esto luego de que se lanzara un programa para que decenas de policías de la Ciudad de México lo llevaran en su cuerpo y así acceder a su localización. Tiempo después el programa fue cancelado, luego de que se comprobó que la tecnología que se usaba para esa clase de chips era obsoleta para emitir señales a largas distancias.

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