Socioemocionalidad para la vida
Familia

Socioemocionalidad para la vida

Garantía de integridad

Si lo que México necesita son personas responsables, sociables y emocionalmente estables entonces los niños, adolescentes y jóvenes requieren escenarios y oportunidades formativas que favorezcan el desarrollo armónico de todas sus aptitudes.

El desarrollo de aptitudes socioemocionales, tal y como sucede con otras, compete tanto a la escuela como al núcleo familiar. Dicha tarea no es posible sin la participación de este par de actores. Padres de familia y docentes pueden promover relaciones fuertes y experiencias de aprendizaje significativo en este ámbito.

El sistema educativo ha estimulado por años el desarrollo de la cognición o abstracción. En tanto, los padres de familia descargan toda su responsabilidad formativa y dan por hecho que la escuela debe asumir el desarrollo integral de los estudiantes. Lo cierto es que formar la socioemocionalidad se mantiene como una emergencia educativa que pocos padres de familia y profesores tienen el valor de asumir.

APTITUDES SOCIOEMOCIONALES

Se llama aptitudes socioemocionales al conjunto de habilidades que le permiten a la persona tomar conciencia de sí y del otro, automotivarse y relacionarse sanamente con los demás. Daniel Goleman llamó “inteligencia emocional” a dichas capacidades, aunque previamente Howard Gardner, desde su teoría de las inteligencias múltiples, las incluyó bajo la etiqueta de inteligencia interpersonal e intrapersonal.

La conciencia social incluye la capacidad de entender a otros que tienen experiencias y culturas diferentes a la propia. Foto: Depositphotos

Para Goleman, la inteligencia emocional implica cinco habilidades básicas: descubrir las emociones y sentimientos propios, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y gestionar las relaciones personales. Mientras que para Gardner la inteligencia también se manifiesta como la aptitud para comprender las intenciones, motivaciones y deseos de otras personas; así como para comprenderse a sí mismo y apreciar los sentimientos, temores y motivaciones propios.

En resumen, la socioemocionalidad implica autoconciencia emocional y autocontrol, así como empatía y habilidades para la interacción social. Tales aptitudes le permiten a la persona adquirir ciertos aprendizajes fundamentales. La vivencia de valores como el respeto, libertad, bondad, justicia, igualdad, amor, responsabilidad, honradez, solidaridad, verdad, valentía, amistad, honor y paz, es posible a través de la adquisición y desarrollo de habilidades socioemocionales, de aquí que éstas aparezcan como uno de los aprendizajes clave para la vida.

ESCUELA Y FAMILIA

Para el catedrático y político francés, Jacques Delors, la educación formal tiene como objetivo lograr el desarrollo integral de la persona, por tal motivo debe estructurarse en torno a cuatro pilares fundamentales: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser.

Los sistemas educativos actuales suelen favorecer los tipos de inteligencia más productivos en el mundo laboral, dejando de lado el aspecto emocional de los alumnos. Foto: Depositphotos

Lamentablemente y a pesar de lo anterior, las escuelas de todos los niveles educativos (desde el preescolar hasta la universidad) se han dedicado a proporcionar, casi de manera exclusiva, conocimientos y algunas habilidades procedimentales útiles en el ámbito laboral.

En algunas instituciones escolares se considera el aprendizaje de habilidades socioemocionales como irrelevante o de incumbencia absoluta de los padres de familia. Recientemente, en el discurso de la política educativa se insiste en la necesidad de estimular este tipo de aprendizajes por considerarlos fundamentales para el desarrollo integral y bienestar de los alumnos, sin embargo, aún no se instrumentan acciones para que éstos formen parte del currículo y se conviertan en una realidad.

El aprendizaje de habilidades sociales y emocionales puede lograrse en las aulas y al cobijo de la relación pedagógica pero, sin duda, dichas habilidades también pueden estimularse en el hogar a través de ciertas actividades acordes a la edad de los hijos, por ejemplo: nombrar sentimientos en las conversaciones de todos los días, resolver problemas en familia, pensar en voz alta, dialogar y compartir ideas, escuchar sin juzgar, parafrasear los sentimientos de los demás, colaborar en las actividades del hogar, jugar juntos, anticipar problemas, aprender de las consecuencias y tantas otras actividades que pueden estimular la autoconciencia emocional, el autocontrol, la empatía y las habilidades para socializar.

Aprender a identificar emociones es de vital importancia para el desarrollo socioemocional. Foto:mxcity.mx

BENEFICIOS

Existen diversas investigaciones sobre los beneficios del aprendizaje socioemocional y los resultados indican una relación alta con éxito escolar y eficacia terminal. Los estudiantes con más habilidades socioemocionales se muestran menos ansiosos y más tolerantes a la frustración, tienen menos incidentes disciplinarios y obtienen mejores notas en los exámenes.

El aprendizaje de habilidades sociales y emocionales también reduce el acoso escolar y las adicciones. Lo anterior es especialmente importante, dado que según un estudio publicado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico en 2018, en nuestro país siete de cada 10 niños sufren bullying. Asimismo, el Observatorio Mexicano de Drogas reveló en 2017 que dos de cada 10 menores consumen alcohol antes de cumplir los 12 años de edad.

Los beneficios del aprendizaje socioemocional no se limitan al ámbito escolar, pues las personas con mayores habilidades de este tipo son más resilientes, proactivas, actúan con mayor entereza y llevan a la práctica los valores universales. En otras palabras, suelen ser personas más íntegras.

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