Dafen, la villa de los pintores al óleo
Destino

Dafen, la villa de los pintores al óleo

Arte desde China al mercado global

A sólo 30 kilómetros de Hong Kong, es posible conocer un lugar dentro de la ciudad de Zhenzhen, habitado por alrededor de ocho mil personas que trabajan diariamente en reproducir las piezas de los artistas de mayor trascendencia a nivel mundial.

Dafen es un laberinto de pequeños callejones y galerías donde la gente vende cuadros o material para pintar”, explica con sorpresa uno de sus más recientes visitantes, quien además a través de su recorrido logró constatar el ambiente productivo que gira en torno al arte.

La historia de la villa Dafen se remonta hasta 1989, cuando en un intento por encontrar un lugar de reproducción masiva de cuadros famosos para las cadenas de supermercados norteamericanas, el empresario y artista Huang Jiang decidió instalarse ahí.

Sin embargo, Dafen no nació como un punto de creatividad sino como un espacio que albergaba la disciplina productiva de Jiang, quien comenzó a reproducir cuadros para que varios compradores europeos le dieran sólo 2 euros (bajo la inflación actual). Posteriormente, luego de realizar esta labor por sí mismo, reclutó a un grupo de estudiantes de arte para que se sumaran al negocio.

Foto: Rodolfo Contreras

En la actualidad, el 60 por ciento de los cuadros al óleo que son vendidos a galerías, hoteles, supermercados y centros de conferencia, entre otros, partieron de los caballetes de Dafen. Durante la década de los ochenta, la ahora denominada “villa urbana” era un sitio olvidado en la transición de los paisajes del campo a las apenas nacientes ciudades, por lo que incluir un esquema de reproducción de materiales es una de las maneras en que su pequeña economía se ha mantenido a lo largo de tres décadas.

TRABAJADORES DEL ARTE

Aunque las condiciones para trabajar en Dafen son similares a las de laborar dentro de una maquila de pantalones de mezclilla, existen cerca de ocho mil personas, entre pintores, enmarcadores y empaquetadores, que comen y duermen a lado de los lienzos de Rembrandt y Leonardo Da Vinci.

El sitio ubicado en los límites de China y Hong Kong se encuentra abierto a que el público turista llegue a conocer el proceso de elaboración de los cuadros que podría luego admirar desde el lobby de un hotel. Los espacios que delimitan los estudios y las oficinas de los agentes de ventas son casi nulos y ofrecen al espectador la experiencia de traer a la vida el eterno dilema del arte vs negocio, sin embargo, el escenario está lejos de ser un lúgubre centro de comercio.

Los visitantes aprecian obras de arte en cada rincón de Dafen. Foto: China Xinhua News

Además, Dafen ha superado duras pruebas para seguir en el mercado, como sucedió en el 2008 cuando el sistema inmobiliario de Estados Unidos sufrió una severa crisis y como consecuencia mermó el negocio de las bienes raíces. Esto provocó que se dejaran de reproducir los cuadros que normalmente salían de la villa, pero generó que el contenido del lienzo fuera genuino por primera vez, exportando de esta manera la visión de China por todo el globo.

Dos años después, el gobierno de este país determinó que la sobrepoblación artística de la villa representaba un riesgo para sus trabajadores y visitantes, por lo que comenzó un proceso de reubicación de sus pobladores, situación que no trajo mayores problemas al ritmo con el que laboran, ya que existe, según testimonios de visitantes, una competencia interna entre pintores para reconocer “al mejor imitador”, etiqueta que se logra con base en las ventas y acuerdos logrados con los mercados de occidente.

Aunque ya es común encontrarse con pintores que plasmen creaciones propias, quienes habitan la villa Dafen rechazan los términos de artista o imitador, ya que a su vez se plantea el dilema sobre temas de fraude y originalidad cuando en los actos apócrifos existe el movimiento de obras falsamente atribuidas a artistas reconocidos. En este espacio de China se realizan copias “originales” y son vendidas a precios accesibles para el comprador que entra a Wal Mart en un día común.

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