Trastorno disfórico premenstrual
Salud

Trastorno disfórico premenstrual

Un enemigo femenino

El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es la exacerbación patológica de los cambios físicos y mentales que ocurren posterior a la ovulación en el ciclo femenino normal, y que produce incapacidad física y mental en quien la padece.

Aunque tanto el síndrome premenstrual (SPM) como el TDPM tienen síntomas físicos y emocionales, este último causa variaciones extremas del estado de ánimo que acarrean consecuencias diversas.

El estudio de este conjunto de síntomas ha cobrado mayor relevancia durante las últimas décadas porque afecta a un gran número de mujeres en edad reproductiva, provocando un impacto en su vida diaria y rendimiento habitual.

Los síntomas premenstruales son reportados en un 80 por ciento de las mujeres y cuando alcanzan mayor severidad, pueden constituirse como un desorden que afecta entre el tres y el 10 por ciento de quienes padecen SPM. La mayoría de los estudios concuerdan en que los síntomas pueden ser lo suficientemente graves como para interferir en una o más áreas de la vida, entre ellas la interpersonal, social y laboral.

La definición del síndrome propuesta por Silvia Lucia Gaviria, especialista en psiquiatría, plantea este trastorno como “un conjunto de síntomas emocionales, comportamentales y somáticos que se presentan al final de la fase luteínica y que se resuelven con la menstruación.”

HISTÓRICAMENTE

Los cambios existentes durante el ciclo menstrual, han sido tema de controversia según los diferentes contextos socioculturales y temporales de que se traten. En la Biblia, la mujer menstruante es considerada un ser impuro que no debe ser tocado por un hombre.

En el siglo VI A.C. se señaló que la mujer era como el mar, con los períodos de tormenta y calma. Hipócrates asoció ciertos trastornos mentales con la menstruación, lo que dio origen a la palabra histeria, nombre que en la actualidad se refiere a otro tipo de padecimientos.

Decía que era provocada por la falta de relaciones sexuales. En la Edad Media, los comportamientos histéricos eran castigados con la hoguera.

Sin embargo, no fue sino hasta 1930 cuando el síndrome de tensión premenstrual fue delineado, coincidiendo con la entrada de las mujeres a la fuerza laboral.

SÍNTOMAS COMUNES

Al describir este tipo de desórdenes relacionados con la menstruación, se debe tener en cuenta que involucran tres aspectos: emocional, físico y conductual.

Los más comunes a nivel emocional son: depresión, irritabilidad, tensión, llanto, mayor sensibilidad alternada con tristeza e ira. Los físicos incluyen, entre otros, calambres abdominales, fatiga, inflamación, acné y aumento de peso.

A nivel conductual la sintomatología se caracteriza por consumo de comida en grandes cantidades, disminución de la concentración, aislamiento social, olvidos y disminución de la motivación.

Estos criterios diagnósticos para el TDPM parecerían ser bien aceptados en el círculo de la investigación clínica, aunque fuera del ámbito psiquiátrico y psicológico, su aceptación es limitada.

Variación hormonal durante las fases del ciclo menstrual. Foto: pousta.com

CONSECUENCIAS

En el periodo premenstrual la mujer es más vulnerable a presentar trastornos, algunas experimentan síntomas de ansiedad o depresión recurrentes sólo durante esos días, o si tienen un trastorno depresivo crónico, este se agrava.

El rendimiento laboral es un importante dominio de la vida de la mujer adversamente afectado por el TDPM. Como resultado de la severidad de los síntomas premenstruales surge el ausentismo, dando lugar a repercusiones personales y económicas significativas. Más del 50 por ciento de las mujeres que trabajan fuera del hogar presentan estos padecimientos que interfirieren algo o enormemente con la capacidad de trabajar.

CAUSAS

No se sabe bien cuáles son las causas del SPM o TDPM. Puede ocurrir a cualquier edad. Algunas pueden ser más sensibles que otras a los cambios de niveles hormonales que ocurren durante el ciclo menstrual. El estrés no parece causarlo, pero lo puede empeorar. Los investigadores están estudiando los efectos de las hormonas femeninas en la composición química del cerebro y el resto del cuerpo. Se están fijando en los niveles de testosterona, que pueden causar los síntomas más severos de TDPM.

Algunos científicos creen que es causado por el desequilibrio de serotonina, la cual es una sustancia química cerebral que influye en el humor. Los estudios han demostrado que algunas mujeres con síndrome premenstrual tienen niveles por debajo de los normales. Otra teoría relaciona este trastorno con la proporción de estrógeno a progesterona, ambas hormonas femeninas.

El TDPM también puede afectar las relaciones interpersonales. Foto: WikiHow

TRATAMIENTO

Debido al amplio abanico de síntomas, modalidades de aparición e intensidades sintomáticas del trastorno disfórico premenstrual, es imprescindible contar con una etapa de observación y seguimiento que oriente en la adecuada elección terapéutica.

Los casos leves responden a cambios de estilo de vida, límites a la ingesta hidrocarbonada, ejercicio aeróbico, técnicas de evitación del estrés y soporte psicoterapéutico individual o de grupos de apoyo. Las modificaciones dietarias incluyen la reducción en el consumo de sal y de alimentos con alto contenido en carbohidratos, cafeína, refrescos y alcohol.

Durante milenios, un porcentaje importante de las mujeres han sufrido alteraciones psicológicas y físicas relacionadas con la menstruación. Sin embargo, sólo en fechas recientes ha emergido el concepto de síndrome premenstrual como causa frecuente de problemas emocionales y dolencias físicas en un vasto sector de la población femenina. Aún en la actualidad, muchos especialistas se niegan a reconocer la real importancia de este cuadro clínico.

Los casos leves de síndrome premenstrual pueden tratarse con cambios en el estilo de vida. Foto: Shutterstock/123RF/Depositphotos

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