Errores que cuestan
Opinión

Errores que cuestan

Jaque Mate

Ningún gobierno puede tomar sólo decisiones correctas, los errores son inevitables. Pero cuando los errores se acumulan, pueden provocar una crisis. Hasta este momento, sin embargo, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no parece darse cuenta siquiera de que está cometiendo errores.

La cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco fue el primer gran error. El presidente desechó el proyecto a pesar de que en campaña anunció que estaría dispuesto a concesionarlo al sector privado. La cancelación costará más que haberlo concluido. Pero además México no podrá contar con un hub, o centro de conexiones internacionales, crucial en el competido negocio de la aviación comercial y del turismo.

El Tren Maya es también un error. El proyecto se ha lanzado sin contar con una manifestación de impacto ambiental o con un proyecto ejecutivo. El costo del que se ha hablado, entre 120 mil y 150 mil millones de pesos, convertiría a este tren en uno de los más baratos del mundo; pero aun si el precio se cumpliera, el proyecto terminaría perdiendo dinero. Para empezar, casi ningún tren de pasajeros en el mundo es rentable. Los que ganan dinero son los de carga, ya que tienen la capacidad de transportar pesos muy superiores a los camiones. Pero inclusive si el proyecto tiene éxito, difícilmente moverá más de 350 mil pasajeros al año. El aeropuerto de Texcoco iba a manejar 70 millones.

La cancelación de las nuevas licitaciones petroleras, que permitirían un aumento de la producción petrolera sin comprometer los escasos recursos de Pemex, es también un error grave que se saldará con una menor producción de crudo en algunos años, pero también con un incremento en la deuda de la empresa. La cancelación de las licitaciones para nuevas plantas de generación de electricidad es también una mala decisión. La reactivación de las viejas termoeléctricas de carbón de la Comisión Federal de Electricidad es una mala noticia, no sólo porque son altamente contaminantes sino porque tienen una menor eficiencia. La CFE ha anunciado que va a construir nuevas plantas de ciclo combinado de gas, lo cual es positivo, pero en lugar de encargarlas a empresas privadas las va a construir directamente y las va a financiar con deuda de Pidiregas, grave error para una firma tan endeudada.

Construir una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco, y hacerlo además con dinero de Pemex, es otro error. La petrolera del gobierno debiera usar sus recursos para producir más crudo, con el que gana dinero, y no gasolina, con la que pierde. Mayor error ha sido descartar las propuestas de las principales empresas constructoras del mundo con el fin de darle el proyecto a Pemex y a la secretaría de energía Rocío Nahle. Si las principales constructoras de refinerías del mundo, las que el presidente López Obrador dijo eran las más eficientes y las más honestas, dicen que la refinería no se puede construir en tres años y a un precio máximo de 8 mil millones de dólares, debemos suponer que tampoco lo podrá hacer un equipo que nunca ha construido ya no digamos una refinería, sino nada.

México es un país muy resistente, pero hay límites a lo que la economía puede aguantar. Uno o dos errores quizá no generen problemas. Pero un gobierno que toma decisiones equivocadas de manera sistemática terminará por hundir al país en una crisis. Espero equivocarme.

Twitter: @SergioSarmiento

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