El cuerpo no miente
Familia

El cuerpo no miente

Etiología de la existencia

Existe relación entre la estructura corporal y el carácter de las personas, de tal manera que el cuerpo, la psique y el comportamiento suelen ser coincidentes. Las motivaciones de la persona pueden pasar desapercibidas, sin embargo, el cuerpo no sabe ocultar.

La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (2018), uno de cada cuatro adultos no tiene un nivel suficiente de actividad física (en el caso de los adolescentes, más del 80 por ciento). De aquí que los países miembros de dicha organización hayan puesto en marcha políticas para reducir la inactividad.

La actividad física tiene importantes beneficios para la salud, pues contribuye a prevenir, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes. En lo concerniente a la salud mental, la activación es un excelente patrón de autocuidado que ayuda a prevenir trastornos como el estrés, la ansiedad, la depresión y el síndrome de Burnout.

EL CUERPO Y EL CARÁCTER

Se sabe que el ser humano es un ente biopsicosocial, por ende, entre las dimensiones que lo conforman existe una relación de interdependencia. Es decir, lo que ocurre en una de estas dimensiones repercute necesariamente en las otras. A propósito de esto último: ¿existe relación entre la estructura corporal y el carácter del individuo? Según Alexander Lowen, padre de la bioenergética, efectivamente existe relación entre la dinámica psicofísica y los patrones del comportamiento. Partiendo de la premisa anterior, desarrolló un compendio sobre los diversos tipos del carácter. Cada uno de ellos tiene una estructura, tanto en los niveles psicológicos como en los musculares, que lo distingue de los demás. Tales estructuras se clasifican en cinco tipos fundamentales: esquizoide, oral, psicopática, masoquista y rígida.

Alexander Lowen. Foto:Gettyimages

TIPOLOGÍA

Según Lowen, basado en los conceptos y técnicas realizadas por Wilhelm Reich en la década de los sesenta, existen individuos que escinden o separan el funcionamiento de la personalidad, por ejemplo, el pensamiento del sentimiento o el interior del exterior. Por lo general, son tipos retraídos que evitan el contacto con el mundo exterior a través del rostro, manos, genitales y pies. Poseen cuerpos estrechos y contraídos. Puede notarse en ellos una inflexibilidad o rigidez corporal extrema. La cara es como una máscara, los ojos carecen de vivacidad y no establecen contacto. Los brazos, en ciertos casos, penden como apéndices. Los pies se contraen y el peso del cuerpo recae sobre la parte exterior de los mismos. Psicológicamente, existe un marcado sentimiento de inadecuación, falta de identificación con el cuerpo (inclusive, se refieren a éste como si fuese un accesorio) y la persona no se siente integrada o unida. Con cierta frecuencia, durante los primeros años del desarrollo, estos sujetos experimentaron rechazo (real o imaginario) por parte de su madre, no quedándoles más remedio que disociarse de la realidad y de su cuerpo para sobrevivir.

Existen individuos cuya personalidad contiene muchos rasgos típicos del periodo oral de la vida. Dichos rasgos son: débil sentido de independencia, apego desmedido, represión de la agresión y un sentimiento de estar necesitado de atención y cuidado. Corporalmente, manifiestan falta de energía o fuerza, principalmente en la pelvis y piernas. El cuerpo es largo y flaco, la musculatura está subdesarrollada (especialmente en brazos y piernas), las piernas son largas y enjutas y no parecen capaces de sostener erguido el cuerpo, los pies son delgados y estrechos. También se observan signos físicos de inmadurez como la desproporción, falta de vello y apariencia corporal infantil. Puede notarse en estos sujetos una respiración superficial, apenas efectiva para subsistir. Tienden a depender de los demás, son incapaces de estar solos, tienen una fuerte necesidad de contacto, atención y apoyo de parte de otras personas. Padecen una sensación interna de vacío y buscan constantemente quién les ayude a satisfacerla, aunque suelen comportarse como si fuesen ellos quienes ofrecen y brindan apoyo. Estos individuos cuando niños experimentaron la pérdida real por muerte, enfermedad o abandono de una madre cariñosa y protectora.

Anton Ego, personaje de la película Ratatouille, presenta características esquizoides. Foto: Artstation/Sara Masperi

Hay individuos cuya principal característica es la negación de sentimientos, especialmente aquellos de índole sexual. Otro aspecto notorio del carácter psicopático es el afán por alcanzar el poder, así como una imperiosa necesidad de dominar y controlar, a veces mediante la violencia, otras, a través de la seducción. Corporalmente, existe una notable desproporción, por lo general, la parte superior es más grande y de aspecto más dominante, también se observa una constricción en torno al diafragma y la cintura. Existen tensiones corporales marcadas en la zona ocular y occipital del cráneo, lo mismo que en la quijada. Por lo general, sus ojos son penetrantes. Son sujetos que necesitan a quién controlar y dominar, aunque dicha necesidad está íntimamente relacionada con el temor de ser controlado; les gusta sentirse indispensables y que los demás les necesiten, compiten para vencer y poseen escasa tolerancia a la frustración. En la etiología de este carácter se encuentra un padre o madre sumamente seductores y narcisistas.

Ciertos individuos se involucran en relaciones de sumisión, se quejan sin cesar de su condición pero no hacen nada para remediarla. Se caracterizan por su cuerpo bajo, recio y muscular: cuello corto y grueso, con la cabeza hundida, la cintura es proporcionalmente corta y ancha y poseen una pelvis prominente y levantada. Habitualmente suelen quejarse de dolencias en la cintura y cuello. Son sujetos que reprimen la agresión y limitan su búsqueda de reconocimiento; en lugar de lo anterior, se quejan y lamentan. Esta estructura comúnmente se desarrolla en las familias en las cuales el amor y la aceptación se combinan con presiones rigurosas. Generalmente, la madre es dominante y el padre se comporta con pasividad y resignación. Es decir, se da una inversión de roles.

Finalmente, la característica principal del rígido es la tendencia de los individuos para mantenerse erguidos y tiesos, siempre altivos. Por eso, levantan bastante la cabeza y sostienen erecta la espina dorsal. Poseen un cuerpo proporcionado, armonioso y lleno de vitalidad que parece integrado y conectado. Por lo general, parecen sujetos saludables, sus ojos son brillantes y su piel tiene un excelente tono. Son tipos con aspiraciones mundanas, ambiciosos, competitivos y agresivos, consideran la pasividad como vulnerabilidad, son obstinados y orgullosos. Manifiestan excelente control sobre su conducta y mantienen un buen contacto con la realidad, socialmente gozan de prestigio y son reconocidos por su adaptación y eficiencia. Con frecuencia experimentan sentimientos intensos, mismos que saben controlar. Sin embargo, son sujetos que en diversas ocasiones han experimentado frustración en la búsqueda de satisfacción para sus necesidades, motivo por el cual su orgullo quedó brutalmente herido.

Cualquiera que sea la estructura psicofísica de la persona, la vida de un individuo es la vida de su cuerpo. Este incluye la mente y el espíritu, por tal motivo, vivir plenamente la vida del cuerpo es ser mental y espiritual a la vez.

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Los rígidos tienen un aspecto muysano y porte altivo, demostrandou orgullo. Foto: Archivo Siglo Nuevo

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