A ver a qué horas
Opinión

A ver a qué horas

Miscelánea

En la democracia, difícilmente representará a sus contemporáneos

el más sabio, sino aquél que más se les parece, y habla y actúa como ellos.

Ikram Antaki 

Hace ya algunos meses me acosa una pesadilla. Una bandada de gansos me persigue. Hasta hoy no han conseguido alcanzarme, pero me acojonan. Despierto bañada en sudor y sin aliento. Parafraseando a Monterroso: cuando despierto, un ganso sigue ahí. En la tele, en el radio, en las plazas publicas, en los mercados. Cada mañana en su misa de siete, se repite: corrupción… este… corrupción… ehhh… impunidad … este… mafia en el poder.

Es folclórico, gracioso, y le sobran ocurrencias. A una pregunta concreta puede responder cualquier cosa excepto lo que le preguntan. Que no es un vulgar ambicioso y que nunca miente, insiste de manera obsesiva. En prueba de su buena fe y su honestidad valiente, antes incluso de asumir su puesto, canceló la construcción del nuevo aeropuerto. Su contundencia me recuerda a papá cuando decía: “en esta casa mando yo, y si me equivoco… vuelvo a mandar”.

El alma generosa del ganso no conoce el rencor, y para demostrarlo, resucita legalmente a delincuentes y da su bendición a los líderes más corruptos: borrón y cuenta nueva. Para atrás; ni para tomar impulso, repite. Hombre íntegro, de profundas convicciones, en el Zócalo capitalino y frente a su pueblo sabio, protestó por primera vez como presidente legítimo el 20 de noviembre del 2006.

Buscando siempre el bien del país, con el poder que le otorgaron treinta millones de votos, en diciembre del 2018 se reeligió. La verdad es que hasta a los cincuenta y ocho millones de electores que no votamos por él nos impresiona su incesante actividad. La energía con que mantiene una interminable campaña que ya dura varios lustros. Conmueve hasta las lágrimas la sensibilidad con que, en cualquier multitud, detecta a las viejitas y se acerca a para darles besos (respetuosamente) obvio. A gu- gu… a gu…ga –mima a los bebés. Trae los zapatos chorreados de tantos años de andar, llevando a todos los pueblos su emblemático grito: ¡Corrupcioooón! Sólo lleva doscientos pesitos en la cartera y come memelas en los changarros.

¡Ternurita! Renunciando al oropel de la mafia, abre las puertas de Los Pinos para disfrute del pueblo, mientras él, se instala humildemente en el Palacio Nacional. Atiende asuntos prioritarios para la soberanía nacional, como escribir al Rey de España, y (siempre con todo respeto) pedirle que nos ofrezca una disculpa pública por las brutalidades que se cometieron durante la conquista. Entiendo que de eso se trata la IV Transformación, pero los ciudadanos estamos esperando a ver a qué horas se serena, deja de placearse y se encierra en su oficina a trabajar en serio.

A qué horas convoca a los cerebros más brillantes del país y de ser posible del mundo. A expertos que lo iluminen para analizar con el rigor que exigen los gravísimos problemas que enfrentemos en seguridad, educación, salud, economía. A ver a qué horas se calla tantito y comienza a escuchar. A ver a qué horas se entera de que nuestra situación es desesperada, que el tiempo apremia como lo demostró la marcha del 5 de mayo que apenas unos meses después de asumido su mandato, fue ya una primera llamada de la sociedad civil, por un México incluyente. Por un gobierno capaz de sumar la fuerza y la riqueza de todas las ideologías, razas y confesiones religiosas de los mexicanos.

Y para terminar, pacientísimo lector, ahí le dejo una reflexión de Ikram Antaki: La democracia se basa en un supuesto generoso: todos los hombres somos iguales. Honra a nuestra humanidad y a nuestro proyecto social pensar que lo somos. Eso significa que la voz del santo y la del sabio valen exactamente lo mismo que la del ignorante. (Cuando leo ignorante, pienso en tantas generaciones de ciudadanos que han padecido los lineamientos pedagógicos impuestos por la señora Gordillo) Pero si sabemos que por cada sabio, hay en promedio tres mil ignorantes ¿acaso eso significa que se impondrá el criterio de los ignorantes?

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