Nódulos de Garrod
Salud

Nódulos de Garrod

Almohadillas en los nudillos

Los nódulos de Garrod o almohadillas de nudillos es una condición común, pero poco mencionada o discutida, en la que la piel se hace más gruesa, generalmente de forma definida y redondeada, justo sobre el dedo, en las articulaciones interfalángicas proximales y metacarpofalángicas (sobre los nudillos o sobre la articulación que se encuentra a la mitad de los dedos). En casos muy poco comunes, aparecen también en el pulgar o en los dedos de los pies.

Esta piel engrosada asemeja, en apariencia, a lo que trivialmente se llamaría una ampolla o un callo. Los nódulos son de tamaño variado, con diámetros de 10 a 15 milímetros, en casos extremos pueden llegar a medir hasta 40 milímetros. Pueden aparecer en una sola o en varias articulaciones y son de un color distinto al resto de la piel (puede presentarse con más o menos pigmentación dependiendo del afectado).

Estas almohadillas pueden surgir por una lista extensa de razones, y también sin explicación aparente, pero afortunadamente, por lo general, no causan dolor.

Foto: The New England Journal of Medicine

PRIMER REGISTRO

Este padecimiento recibe su nombre gracias al reconocido médico inglés, Archibald Garrod, uno de los pioneros en el campo de los errores congénitos del metabolismo, que ostentó increíbles hazañas, reconocimientos y descubrimientos. Entre sus logros más impresionantes destaca que él redactó el primer ensayo científico sobre el albinismo. De igual manera, el científico describió por primera vez los nódulos en literatura médica con la publicación On an unusual form of nodule upon the joints of the fingers.

Sin embargo, se tiene certeza de que no fue esa la primera vez que alguien los notó o reconoció; existen pruebas claras y palpables de que su existencia y evocación ha sido reconocida desde la era del Renacimiento, ya que el histórico arquitecto italiano, Miguel Ángel, los detectaba (seguramente por la labor manual a la que se sometía para hacer sus obras de arte) y los incluyó en algunas de sus obras como en El David y Genio de la Victoria.

CAUSAS

Entre las causas identificadas está la herencia de que se tiende a desarrollar almohadillas de nudillos. Por otro lado, las personas que presentan estos nódulos a menudo lo pueden relacionar con traumas repetitivos relacionados con el deporte u ocupación. Lo más común es que esta condición sea indolora y por ello se considera un simple problema estético. Sin embargo, hay casos que rompen con la regla y sí causa molestia, en los cuales será necesario tomar medidas para removerlos.

Los nódulos de Garrod están relacionados con ciertas ocupaciones, sobre todo deportivas, como el atletismo. Foto: Archivo Siglo Nuevo

Relacionadas con la aparición de esta molestia; como ya se mencionó, resalta la posibilidad de que sea por un deporte que se practique (de hecho a los nódulos de Garrod también se les conoce como nódulos de surfista y nódulos de atleta) o que sean lesiones a causa de comportamientos compulsivos o nerviosos, como morder o chupar constantemente el área.

SOLUCIONES

No hay conocimiento de una terapia establecida que sea generalmente exitosa, o de alguna solución verdadera para los nódulos de Garrod pero, dependendiendo de las circunstancias, hay diferentes recomendaciones de cómo tratarlos. Entre ellos está la inyección de corticosteroides (triamcinolona) que puede suavizar y, en ocasiones, reducir el tamaño de las almohadillas, pero en muchas otras no logra hacer ninguna diferencia. También se ha informado que la radioterapia es exitosa en algunos casos pero no de manera consistente.

La mayoría de los médicos concuerda en que no es recomendable quitar las almohadillas quirúrgicamente, ya que no tienden a cicatrizar bien y es muy común que reaparezcan después de la operación. Aunque hay casos (sobre todo en los que había dolor) de éxito y satisfacción después de una operación.

Cuando los nódulos de Garrod se originan por comportamientos nerviosos, como tronarse los nudillos o morderse las articulaciones de la mano, debe incluirse tratamiento psicológico. Foto: 123RF

En otros escenarios en los que la afección es causada por trauma constante en un yeso o una férula colocada temporalmente en las áreas afectadas de la mano, puede ayudar a reducir la lesión. También cabe la posibilidad de la aplicación de láminas de gel de silicona, aunque ello ha tenido un éxito limitado. Por otro lado, las aplicaciones de queratolíticos, como el ácido salicílico o la urea, han ayudado a suavizar e incluso reducir las lesiones en casos específicos; así mismo, la utilización de dióxido de carbono sólido es de alguna ayuda en casos seleccionados. Cuando aparecen por una actividad obsesiva o inevitable (chupar, morder, tronar los nudillos por síndromes compulsivos) puede ser necesaria ayuda psiquiátrica para tratar el síndrome en sí y poder detener la conducta.

En realidad, una vez desarrolladas, las lesiones típicamente no se resuelven espontáneamente; sin embargo, se ha reportado que después de un tiempo, en una cantidad considerable de casos, han llegado a desaparecer o a mejorar por sí mismas.

Las almohadillas de los nudillos pueden originarse a cualquier edad, sin predilección por la raza o el sexo. La patogenia no se entiende completamente, pero se cree que es el resultado de la proliferación de fibroblastos.

La intervención quirúrgica puede ser útil cuando las almohadillas surgen por una lesión tratada con férula o yeso. Foto: Archivo Siglo Nuevo

En niños y adultos jóvenes, las almohadillas de nudillos pueden ser idiopáticas, esporádicas, familiares o asociadas con una afección hereditaria, por lo general en adultos mayores se trata de un efecto secundario de algún otro padecimiento. Las enfermedades o síndromes que los nódulos de Garrod pueden traer consigo son: síndrome de Bart-Pumphrey, acroqueratoelastoidosis de costa, queratodermia hereditaria mutilante, pseudoxantoma elástico, desorden obsesivo compulsivo y la enfermedad de Dupuytren, entre otros.

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