Libro sobre hazaña juvenil en GDL
Nuestro mundo

Libro sobre hazaña juvenil en GDL

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En un tour por la feria municipal del libro de Guadalajara me encontré un volumen con el atractivo título de La fuga de Oblatos. Oblatos era la penitenciaría del estado. La obra recuenta que durante los decenios de 1970 y 1980 del siglo pasado integrantes de la Juventud Comunista (JC), del Partido Comunista Mexicano (PCM) tomaron las armas para enfrentarse al Estado capitalista en el intento de encender la revolución que instaurara un Estado socialista. Incontables muchachos de la JC murieron, fueron desaparecidos, encarcelados y torturados (tortura que alcanzó a sus familias).

La mayoría de jóvenes que tomaron las armas eran estudiantes, pero no faltaron muchos que no tenían esa condición social. Es el caso de Antonio Orozco Michel, autor del libro La fuga de Oblatos. Una historia de la Liga Comunista 23 de Septiembre, publicado en segunda edición por Taller Editorial La Casa del Mago.

La penitenciaria del Oblatos en Guadalajara, era una edificación cuyo frente parecía el de un recio castillo o una ruda fortaleza. Fue derruida en 1982. De esa fortaleza se fugaron seis jóvenes que habían sido recluidos por ser guerrilleros por el socialismo. Entre ellos participó el autor. Orozco Michel no era estudiante y al integrarse a un grupo armado no conocía bien a bien la ideología socialista. Fue en el contacto con los estudiantes guerrilleros del Frente Estudiantil Revolucionario (FER) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) como fue descubriendo el pensamiento marxista mediante la convivencia con estudiantes y el conocimiento de libros fundamentales y obras literarias.

En la “Introducción a la segunda edición”, Antonio Orozco Michel repasa los más importantes movimientos sociales, entre ellos los de las casas de estudios superiores. Dice que en el seno “de diversas universidades del país […] se fueron conformando grupos de activistas y brigadistas que contribuyeron con amplios destacamentos de elementos a las filas de las primeras organizaciones de guerrilla urbana”.

En otro lugar dice: “Ya desde el año de 1967 se empezaron a manifestar al interior de varias escuelas y facultades de la UdeG diversos grupos estudiantiles de carácter de izquierda en los cuales tenía una importante influencia el Partido Comunista Mexicano a través de la Juventud Comunista Mexicana […]”.

A un grupo de esos, el FER, uno de los afluentes que constituyeron la Liga Comunista 23 de Septiembre, se integró Orozco Michel, quien nombra algunos de los grupos que constituyeron la Liga, lo que sirve para evidenciar el grado de descontento y desesperación que ardía en el pueblo mexicano. (Los jóvenes guerrilleros, estudiantes o no, de la JC o no, eran pueblo.) Otra evidencia popular es la de las madres de los guerrilleros, incluidas las que ayudaron a preparar la fuga de Oblatos.

En el apartado “Introducción de las armas”, el autor hace un reconocimiento a las “madres de revolucionarios que sufrieron la pérdida de sus hijos muertos en combate o, lo que es peor, desaparecidos o torturados hasta morir”. De la propia, Orozco Michel dice que le explicó por qué se incorporó a la guerrilla. A ella no le costó trabajo comprenderlo “dado su origen humilde y en poco tiempo estuvo igual que muchas otras madres de acuerdo con nuestra lucha […]”. “El día que le comuniqué que nos íbamos a fugar, llorando me dijo: ‘Los van a matar mijo’, a lo que le contesté: ‘Tal vez, mamá, ya que no la tenemos cien por ciento segura, pero es lo que queremos hacer, es lo que necesitamos hacer para incorporarnos de nuevo a la lucha revolucionaria junto a nuestros compañeros.”

El libro contiene muchos pasajes emotivos y estimulantes de la lucha revolucionaria. La fuga se consuma triunfalmente aunque después los fugados conocen otras cárceles por continuar en la guerrilla.

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