La industria del café
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La industria del café

Un grano que recorre el mundo

El café es una de las bebidas más placenteras y apreciadas en el mundo. Se ha convertido en un estilo de vida, ya que se beben 2 mil 500 millones de tazas de café al día, y otorga empleo a más de 25 millones de personas en el mundo.

Es uno de los principales productos que se comercializan en el mercado global. Actualmente, más de 80 países lo cultivan en sus diferentes tipos, de los cuales poco más de 50 lo exportan. Por el valor que representa, el café es uno de los primordiales productos agrícolas, llegando a generar ingresos anuales superiores a los 15 mil millones de dólares para los países exportadores y dando ocupación directa e indirecta a poco más de 20 millones de personas dedicadas a su cultivo, transformación, procesamiento y comercialización en todo el orbe.

La producción mundial de café, que por lo regular se realiza en zonas tropicales, se integra por tres tipos básicos: los suaves, los arábigos, y los robusta. Los primeros son procesados por medio del método de lavado (despulpado, lavado y secado inmediatamente después de haber sido recolectado); los segundos generalmente no son lavados, pues el grano recolectado se seca y almacena con su pulpa o cáscara exterior, y se despulpa con posterioridad antes de ser entregado al comprador, siendo su calidad inferior a la de los suaves; finalmente, los del tercer tipo son los menos cotizados en el mercado tanto por su calidad como por su precio.

LIDERES

Entre los principales importadores destacan la Unión Europea, que ocupa el primer lugar. Se estima que anualmente recibe 45.5 millones de sacos de 60 kilogramos, lo que representa un 37 por ciento del total importado en el mundo.

El segundo comprador de café en el mercado mundial es Estados Unidos, con 25.3 millones de sacos de 60 kilogramos (es decir, un 20 por ciento); seguidos por Japón con un 7 por ciento, Filipinas con un 4 por ciento, Canadá con 4 por ciento y el restante 28 por ciento se distribuye entre otros países.

Foto: International Coff e Organization

Los principales exportadores son: Brasil con 34.2 millones de sacos de 60 kilogramos, Vietnam con 26.1 millones y Colombia con 13.1.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sagarpa), la producción de café en México rebasa el medio millón de toneladas, por eso ocupa el onceavo lugar en producción, lo que lo posiciona como líder en exportación en el mercado Europeo, ya que envía más de 28 mil toneladas.

STARBUCKS VS ETIOPIA

La economía de Etiopía depende mucho del comercio de sus productos primarios. Entre los escasos bienes comercializables de los que se dispone el país se encuentra el café, el cual genera el 60 por ciento de sus ingresos por exportación. Este grano se encuentra estrechamente vinculado a la cultura y a la sociedad etíope y existen cerca de 15 millones de habitantes del país que participan de forma directa o indirecta en el sector.

Algunos de los mejores cafés del mundo, como el Harrar, el Sidamo y el Yirgacheffee, proceden de Etiopía. Este territorio de África disfruta de una gran reputación por su patrimonio en materia de cafés, que alcanzan precios muy elevados de venta en el mercado internacional. No obstante, sólo entre el 5 y el 10 por ciento de ese precio va a parar a la nación. La mayor parte de ese dinero se lo llevan los distribuidores y los intermediarios que lo comercializan. Muchos cultivadores de café, de éste y otros países en desarrollo, perciben menos de un dólar al día.

Con el objetivo de reducir la diferencia que hay entre el precio de venta al público y lo que perciben los agricultores, el gobierno de Etiopía intentó hacer uso de una serie de derechos de propiedad intelectual a fin de diferenciar su café en el mercado y obtener más ganancias.

Foto: terra-kahwa.com

En 2004, el gobierno creó la Iniciativa de Desarrollo de la Marca y Concesión de Licencias del Café Etíope para tratar de encontrar una solución práctica que acabara con la brecha que ha existido siempre entre lo que reciben los agricultores por un saco de granos de café y lo que cobran los minoristas a sus clientes por ese mismo producto en las tiendas de distintos países.

La gestión y la dirección de la iniciativa son responsabilidad del Comité de Partes Interesadas en el Café Etíope de Calidad, que es un consorcio integrado por cooperativas, exportadores privados y la Oficina de Propiedad Intelectual de Etiopía (EIPO), así como por otros órganos gubernamentales afectados.

Starbucks, una compañía valorada en 6 mil millones de dólares, realizó una protesta para que la solicitud del país africano no fuera aceptada por la Patent and Trademark Office (USPTO) de Estados Unidos. Este organismo rechazó la petición de Etiopía para registrar los nombres de sus cafés, creando serios obstáculos al proyecto.

Starbucks intervino en la decisión de la USPTO pidiendo a la Asociación Nacional del Café de Estados Unidos (NCA, por sus siglas en inglés), de la que es uno de sus miembros más destacados, que se opusiese a la aprobación de las marcas.

Fue hasta el año 2006 cuando Starbucks y el gobierno de Etiopía llegaron a un acuerdo satisfactorio para ambos en cuanto a la distribución, comercialización y concesión de licencias de las designaciones de café selecto de Etiopía, que proporcionaba un marco para la cooperación destinada a fomentar el reconocimiento de las marcas Harrar, Sidamo y Yirgacheffe.

El sonado litigio con Starbucks hizo que aumentara la popularidad del café de Etiopía. La cobertura por parte de los medios los dio a conocer y alimentó el interés del público por los mismos. En cierta medida, debido a este reconocimiento, los precios subieron, propiciando así un significativo aumento de los ingresos y mejora de las condiciones de vida de los productores de café. Antes de ponerse en marcha la iniciativa de protección de la Propiedad Intelectual, Etiopía recibía un insignificante seis por ciento del precio de venta al público de sus cafés.

Proceso de clasificación del café cerca de Hawassa, Etiopía. Foto: Niels Van Iperen

CRISIS

La crisis del producto se ha debido, principalmente, a dos cambios sistémicos y tiene sus raíces en la estructura del mercado internacional del café y la distribución del poder. Entre las diferentes causas que la provocaron están los cambios en la regulación internacional. El Acuerdo Internacional de Café, el cual mantuvo durante años la estabilidad de los precios del producto, ya no está vigente, provocando una sobre oferta de café y la caída de su valor.

Así mismo, los cambios en el comportamiento de las transnacionales. Las nuevas tecnologías de la industria alimentaria hacen posible el uso de variedades robusta, de inferior calidad, hundiendo el mercado de café arábica.

De la misma manera, la crisis fue provocada por el desequilibrio de poder en el mercado. Sin acuerdos ni control por parte de gobiernos nacionales, se ha creado una situación de extrema desigualdad entre pequeños productores y los grandes tostadores e importadores en los países consumidores.

Por otro lado, la dependencia de los países del hemisferio sur hacia sus exportaciones también afecta, debido a que muchos de ellos han dado seguimiento a recomendaciones de organismos multilaterales. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han apostado por el café como materia prima para la exportación, en un afán de apertura de mercados y por la necesidad de obtener divisas para hacer frente a los intereses generados por la deuda externa. El comercio de algunos países africanos depende en un elevado grado de sus exportaciones de café, llegando a constituir en algunos casis hasta el 70 por ciento de sus exportaciones. Son nacional totalmente dependientes del mercado internacional, que no tienen alternativas en un mercado local fuertemente desarticulado.

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