El negocio funerario
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El negocio funerario

Prevenir los gastos ante la muerte

Las funerarias como las conocemos hoy en día son la evolución y profesionalización de costumbres y rituales que han acompañado al hombre desde el inicio de los tiempos. Forman y guardan la historia, la cultura y los avances científicos de la sociedades modernas, estando estrechamente relacionadas como la vida y la muerte.

En un inicio lo típico era realizar las ceremonias fúnebres en el domicilio del fallecido y era responsabilidad de la familia ser anfitriones, realizar la presentación del cuerpo y los trámites legales necesarios.

Pero no sólo las costumbres sobre el funeral se han modificado, la oferta de los servicios y opciones en productos de panteón también han cambiado y se han diversificado, como es el caso de una mayor demanda de los trabajos de cremación; así como los avances científicos en materia de nuevas sustancias que permitan una mayor conservación de los cuerpos, mejorando también la normatividad que regula la actividad de funerarias y cementerios, con la finalidad de tener más control y calidad en los servicios que se presentan a la ciudadanía.

Entender el papel y la importancia que tienen las funerarias es fundamental para la sociedad, debido a que todos tenemos la posibilidad latente de vernos envueltos en una situación en la que necesitemos de asesoría o servicios de una agencia de este tipo. En estos casos, su experiencia y profesionalismo serán las herramientas que le permitan solucionar de forma integral una problemática desconocida y emocionalmente dura.

¿CUÁNTO DINERO GENERAN LAS FUNERARIAS EN MÉXICO?

El mercado funerario del país tiene un valor que ronda los 12 mil millones de pesos cada año.

El crecimiento de este sector es relevante en todos sus ramos. Los servicios funerarios tienen un gran dinamismo por el lado de la cremación, siendo líder la Ciudad de México, que reporta entre 50 y 70 mil decesos por año, que son atendidos en 118 cementerios públicos y privados.

Un panteón económico en México. Foto: diariochaco.com

A nivel nacional, la tasa de mortandad es de alrededor de 650 mil personas al año, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Pero incluso este tipo de empresas no escapan de la informalidad. Se estima que el mercado mexicano está conformado por 5 mil negocios mortuorios, de los cuales 40 por ciento son informales, según datos proporcionados por el Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios (Comesef). Un reto que amenaza a la industria.

PLANES DE PREVISIÓN

Nadie quiere pensar o hablar sobre este tema antes de tiempo, pero anticiparse a planear y tomar decisiones hoy sobre la muerte, es un acto de responsabilidad y afecto hacia las familias.

El arreglo de un funeral implica decisiones que deben tomarse con la familia de manera anticipada, y adicionalmente conllevan una serie de costos que cuando no se está preparado, pueden generan gastos innecesarios. Además, se liga el decidir bajo presión ante una situación emocional desfavorable, estado en el que generalmente se encuentra toda la familia cuando se enfrenta al deceso de un ser querido.

En México, la previsión funeraria tiene una cobertura menor al cuatro por ciento, cifra significativamente inferior en comparación con países europeos con otro tipo de instrumentos y cultura de la prevención, de acuerdo con un comunicado de Grupo Gayosso, empresa enfocada en servicios de este tipo.

Al contar con un plan de previsión funeraria se obtiene un ahorro de hasta un 50 por ciento a diferencia de un servicio de uso inmediato. Además de evitar problemas, trámites y procesos engorrosos que hacen más complicado ese doloroso momento.

Servicio funerario platino en Gayosso. Foto: Mercado Libre

De acuerdo con Manuel Ramírez, director general de la empresa funeraria J. García López, cada vez existe una mayor conciencia para anticipar la compra de un paquete de servicios funerarios entre la población mexicana.

En tanto, la directora de capillas y mausoleos de Gayosso, Úrsula Gartz, mencionó la importancia de Ciudad de México, donde el servicio de cremación representa 80 por ciento, mientras que hace una década era 50 por ciento. El precio de cremación, en la Ciudad de México, es regulado por el gobierno y es de mil 380 pesos.

FUNERARIAS CON MÁS INGRESOS EN MÉXICO

Es un negocio en ascenso, pues año con año aumenta la clientela, pero la competencia es ardua. En el mercado de servicios funerarios a nivel nacional existen más de 5 mil empresas pequeñas y locales, pero hay dos que sobresalen: Gayosso y J. García López.

Ambas firmas han centrado sus esfuerzos en Ciudad de México y su zona metropolitana, donde se concentra el 20 por ciento de los decesos en el país, de acuerdo con datos del Inegi. Entre las dos compañías tienen alrededor del 40 por ciento de participación de mercado en la capital del país.

Gayosso tiene más de 140 años en el mercado y se distingue por haber sido la encargada de los funerales de personas famosas como Pedro Infante, Juan Gabriel, Mario Moreno “Cantinflas” y Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”.

Por otro lado, la estrategia de J. García López es hacer mercadotecnia de forma más vistosa. La empresa se caracteriza por tener anuncios en espectaculares sobre avenidas muy concurridas, en medios de comunicación y con juegos de palabras en torno a la muerte.

A diferencia de Gayosso, sigue siendo familiar, y desde sus inicios apostó por darle una nueva imagen a los servicios funerarios. “Llegamos a revolucionar la industria de las funerarias. Eran grises, lúgubres y todo un protocolo, y nosotros empezamos a poner domos, iluminación, fuentes, pensando en unas instalaciones que le ayuden a las familias a matizar un poco su duelo”, comentó Óscar Padilla, director general de J. García López.

Costos de cremación en la funeraria J. García López. Foto: Funeraria J. García López

¿QUÉ TAN CARO ES MORIRSE?

La muerte tiene un costo de entre mil 500 y 200 mil pesos para las familias mexicanas; cuyos integrantes, en el mejor de los casos, deben invertir el equivalente a entre uno y seis meses completos de salario.

Aproximadamente el 80 por ciento de los adultos o cabezas de familia vive la muerte de un ser querido o amigo sin dinero suficiente; sin recursos para cubrir el entierro o cremación, y ello se traduce en la solicitud de préstamos entre familiares o amigos, deudas o créditos, así como empeño de objetos personales.

El gasto mínimo para enfrentar la muerte asciende a entre mil 500 y 2 mil 500 pesos por un ataúd sencillo; de madera o metal, recubierto de tela. Después hay que ver si es entierro o cremación. El primero requiere un promedio de 3 mil a 15 mil por el destape y el uso de una tumba por un máximo de seis o siete años.

Mientras que la cremación cuesta entre mil y 4 mil; más 500 u 800 pesos por la urna donde se depositan las cenizas y, de ser posible, el pago de un nicho, cuyo costo depende del lugar donde se ubique.

NEGLIGENCIA FUNERARIA

Según la Procuraduría Federal del Consumidor, tan sólo en 2018 se recibieron más de 281 quejas por incumplimiento en el manejo de servicios funerarios en el país. El principal motivo de estas inconformidades es la negativa a realizar el trabajo, en segundo lugar es por negarse a rescindir los contratos que se tienen con las compañías funerarias.

De acuerdo con la empresa J. García López, el marco normativo del sector de los servicios funerarios debe robustecerse y actualizarse. Hay varias lagunas que dejan vulnerables a las empresas establecidas, lo cual favorece la proliferación de informalidad. Es necesario trabajar en la homologación de regulaciones y normas a nivel nacional.

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