Embarazo ectópico
Salud

Embarazo ectópico

Un riesgo que sufre una de cada 50 mujeres

En portada: Embrión de cinco semanas a un lado del útero. Foto: thebirthroomdoula.com/Flickr

Un embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fertilizado se adhiere en un lugar fuera del útero. Casi todos los embarazos de este tipo ocurren en las trompas de Falopio; en estos casos, también se les llama tubáricos.

Esta vía de comunicación entre los ovarios y el útero no está diseñada para contener un embrión en crecimiento; por lo tanto, el óvulo fertilizado en un embarazo tubárico no puede desarrollarse adecuadamente y debe ser tratado.

Esta anormalidad ocurre en uno de cada 50 embarazos. Es diagnosticada por el médico, que generalmente es un ginecobstetra, quien primero realizará un examen pélvico para localizar dolor, sensibilidad o una masa en el abdomen. Después usará una ecografía para determinar si el útero contiene un feto en desarrollo. La medición de los niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) es importante. Un nivel de hCG más bajo de lo esperado es una razón para sospechar de este tipo de embarazo.

El especialista también puede evaluar los niveles de progesterona porque en cantidades bajas podría ser un signo. Además, puede hacer una culdocentesis, que consiste en insertar una aguja en la parte superior de la vagina, detrás del útero y delante del recto. La presencia de sangre en esta área puede indicar que hay una trompa de Falopio rota.

Ginecobstetra realizando un ultrasonido. Foto: AlexRaths/iStock/Thinkstock

CAUSAS Y TRATAMIENTO

La causa no siempre es clara. En algunos casos, las siguientes condiciones se han relacionado con un embarazo ectópico: inflamación y cicatrización de las trompas de Falopio debido a una afección médica previa, una infección o cirugía, factores hormonales, anomalías genéticas, defectos de nacimiento, afecciones médicas que alteran la forma y el estado de las trompas de Falopio y los órganos reproductivos.

Los embarazos ectópicos no son seguros, pues el embrión no podrá desarrollarse al término, es decir que no podrá terminar su gestación dentro de la madre. Es necesario extraerlo lo antes posible para la salud inmediata de la mujer y la fertilidad a largo plazo. Las opciones de tratamiento varían según la ubicación del embrión y su desarrollo.

El médico puede decidir que las complicaciones inmediatas son poco probables. En este caso, el profesional en salud recetará varios fármacos que podrían evitar que la masa ectópica explote. Según la Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP por sus siglas en inglés), un medicamento común para esto es el metotrexato, el cual detiene el crecimiento de las células que se dividen rápidamente, como las de la masa ectópica. El doctor lo administrará en forma de inyección. También deben hacerse análisis de sangre periódicos para asegurarse de que el medicamento sea efectivo. Cuando lo es, causará síntomas similares a los de un aborto espontáneo. Éstos incluyen: calambres, sangrados y fluidos de tejido que salen por la vagina.

Tratamiento con metotrexato. Foto: Steven Depolo/Flickr

Rara vez se requiere cirugía adicional después de que esto ocurre. El metotrexato no conlleva los mismos riesgos de daño a las trompas de Falopio que vienen con la cirugía. Sin embargo, la mujer no podrá quedar embarazada durante varios meses después de tomar este tratamiento.

CIRUGÍA

Muchos cirujanos sugieren retirar el embrión y luego reparar cualquier daño interno. Este procedimiento se llama laparotomía. El médico insertará una pequeña cámara a través de una incisión para asegurarse de ver el trabajo quirúrgico. Luego, extraerá el embrión y reparará las afecciones en la trompa de Falopio.

Si la cirugía no tiene éxito, es posible repetir una laparotomía, esta vez a través de una incisión más grande. Cabe mencionar que en ocasiones es necesario extraer la trompa de Falopio si está dañada.

El doctor deberá dar instrucciones específicas sobre el cuidado después de la intervención. Los objetivos principales son mantener las incisiones limpias y secas mientras sanan. Se tendrán que verificar diariamente para detectar signos de infección, que podrían incluir: sangrado que no se detiene o excesivo, drenaje maloliente, calor al tacto, enrojecimiento e hinchazón. Puede haber un ligero sangrado vaginal y pequeños coágulos de sangre después de la cirugía. Esto ocurre hasta seis semanas después del procedimiento.

Vista frontal del aparato reproductor femenina. Posibles localizaciones del embrión en un embarazo ectópico. Foto: Shutterstock

Otras medidas de cuidado personal incluyen: no levantar nada que pese más de 4.5 kilogramos; beber muchos líquidos para prevenir el estreñimiento; descanso pélvico, que significa abstenerse de tener relaciones sexuales, así como usar tampones y duchas vaginales. Además, descansar tanto como sea posible la primera semana después de la cirugía, y luego aumentar la actividad en las próximas semanas según lo tolere la paciente.

EL BEBÉ RONAN INGRAM

Los médicos del Kings College Hospital de Londres hicieron historia al dar a luz con éxito un bebé que había crecido fuera del útero. Ronan Ingram fue entregado por cesárea poco después de que sus dos hermanas hubieran sido sacadas del vientre de su madre.

A diferencia de ellas, Ronan había crecido en una cavidad entre el útero y la vejiga. La mayoría de los embarazos ectópicos comienzan y terminan en una de las trompas de Falopio. El desarrollo continuo plantea un gran riesgo para la madre y el embrión, y la mayoría de éstos terminan en la muerte del feto. Pero en el caso de Jane Ingram, su trompa de Falopio se rompió, liberando el embrión en su cavidad pélvica.

No fue sino hasta la semana 28 del embarazo que los médicos descubrieron que uno de los tres fetos se había adherido al exterior del útero. Los embarazos fuera del útero han sucedido antes, pero uno heterotópico (donde uno o más fetos crecen dentro del útero, mientras que otro crece fuera) nunca se había dado a luz con éxito.

Ante este evento, algunos expertos en fertilidad sugieren que el hecho puede allanar el camino para que los hombres tengan hijos, al crecer un embrión en el abdomen.

El bebé Ronan. Foto: Shutterstock

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