Radiografía del PIB en México
Finanzas

Radiografía del PIB en México

Un panorama económico

El producto interno bruto (PIB) es el valor total de los bienes y servicios que se producen dentro del país, durante un periodo determinado de tiempo; es decir, la totalidad de lo que se produce con los recursos que se obtienen dentro del territorio nacional, valorando para ello cada bien o servicio al precio que se opera comúnmente al público. Para este cálculo únicamente se cuenta aquello que se haya generado dentro de las fronteras geográficas del país, no importando si ésta producción fue realizada por personas o empresas nacionales o extranjeras.

El cálculo del PIB se puede realizar de tres maneras diferentes, una es por medio de la suma del valor agregado de las unidades de producción residentes, más los impuestos, menos los subsidios sobre los productos. Es necesario agregar estos impuestos en razón a que la producción se valora a precios básicos.

Otra es el PIB desde el punto de vista de la demanda final o utilizaciones. Es igual a la suma de los gastos de consumo final y servicios medidos a precio del usuario final, menos las importaciones de bienes y servicios.

Y el último cálculo es el método del ingreso o la renta, que se calcula con la suma de todos los ingresos del trabajo y capital que influyen en la producción. El ingreso son las ganancias que se perciben a través del sueldo, los alquileres y las utilidades.

MÉXICO PIB 2019

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) mostró los resultados del PIB, los cuales indican una baja de -0.2 por ciento en términos reales durante el primer trimestre de 2019 respecto al mismo periodo durante el 2018, con cifras ajustadas por el tiempo en que se ubican.

Durante el segundo trimestre del 2019, la economía mexicana ascendió pobremente, siendo solamente el 0.1 por ciento, estimulada por un pequeño desarrollo del sector servicios y pese al bajo desempeño de la industria y las actividades mineras, según el informe del Inegi.

Arturo Herrera presentó ante el Congreso el presupuesto para el 2020, el cual definió como “responsable”, para evitar un incremento de la deuda en México. Foto: EFE/José Méndez

Por consumo, inversión y gasto, las actividades terciarias, que incluyen los servicios equivalentes a un 60 por ciento del PIB, crecieron 0.2 por ciento; mientras que las primarias, que abarcan la agricultura y la ganadería, se desplomaron un 3.4 por ciento entre abril y junio.

El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera, argumentó que México no se encuentra en recesión, aún incluso ante el resultado del pobre crecimiento de la economía que se dio a conocer; pero aceptó que el país atraviesa una desaceleración económica.

Una recesión no es necesariamente una crisis, señaló Herrera al término de la rueda de prensa con motivo del Informe Trimestral de las Finanzas Públicas de la SHCP. Dijo que para que México entre en una recesión económica se requieren varios factores, entre ellos una caída de dos trimestres consecutivos en el PIB, cosa que no aconteció según sus declaraciones.

Mientras que el presiente Andrés Manuel López Obrador celebró que "afortunadamente creció" el PIB. "Es una muy buena noticia porque despeja el miedo, la intención de crear desconfianza. Nosotros no tenemos duda, pero insistir tanto en la recesión sí lleva a crear dudas, cierta incertidumbre, pero nosotros sabemos que va muy bien la economía, que está bien el país".

El mandatario acentuó que ese resultado demuestra que "con austeridad se puede crecer". "Afortunadamente crecimos, no le funcionó su pronóstico a los expertos, se insiste mucho que no hay crecimiento porque no hay gasto pero es prueba de que con austeridad se puede crecer; gasto pero orientado a quien más lo necesita".

El titular del ejecutivo señaló además que es importante no abandonar la economía popular y dijo que se seguirá promoviendo la inversión extranjera para seguir creando empleos en la industria automotriz. “Nada más que el campo también importa”, agregó. “No lo conciben los tecnócratas ni especialistas en materia financiera pero nosotros sí”.

El primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador registrará una menor recaudación fiscal, por lo que será necesaria la utilización del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FIEP). Foto: Fernando Luna Arce

MEDIDAS CONTRA LA RECESIÓN

De acuerdo con las primeras declaraciones de Arturo Herrera, México está preparado para afrontar el mal desempeño económico que se suscitó en el país. Cuando sustituyó al hoy exsecretario de Hacienda Carlos Urzúa como titular de la institución responsable de las finanzas públicas, Herrera manifestó que la nación tiene los recursos para enfrentar la peor crisis que podríamos tener.

También aseveró que en México aún se encontraba lejana la posibilidad de una recesión. Según sus palabras, el país ha visto tres crisis graves en los últimos 100 años. Todas caídas del cinco por ciento en el PIB.

Si hubiera una caída de la actividad económica de cinco por ciento, el impacto en los ingresos públicos sería de 1 por ciento del PIB, calculó. Ante un escenario similar, dijo Herrera, el país tiene un “chaleco antibalas”. Entre los elementos a favor podemos encontrar el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP), que asciende a más de 280 mil millones de pesos. A eso hay que agregar la línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional por 74 mil millones de dólares y 178 mil millones de dólares de las reservas internacionales del Banco de México.

¿EN QUÉ AFECTA TENER UN BAJO CRECIMIENTO DEL PIB?

La baja actividad productiva que registra el país se tradujo en reducciones en la plantilla laboral de los sectores de la industria de la construcción, minera, eléctrica, petrolera, metal-mecánica, de transporte y de bienes de capital, según la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

Además se espera que la generación de empleos sea un 30 por ciento menor que durante el 2018, cuando se crearon más de 650 mil empleos en todo el país. La incertidumbre actual ha afectado al desarrollo y avance de la economía, ya que se ha dejado de adquirir maquinaria y equipos considerados bienes de capital, lo cual ha provocado una caída en todos los sectores.

El bajo crecimiento del PIB se ve reflejado en un pobre desempeño en las actividades industriales debido al decremento en inversiones. Foto: Tyrone Siu/Reuters

Según Enoch Castellanos, titular de la Canacintra, “la actual incertidumbre encuentra su origen en la falta de confianza de los inversionistas, generada por decisiones de gobierno, debido a la falta de continuidad y congruencia con algunas obras canceladas”.

CONSECUENCIAS DE UN BAJO CRECIMIENTO ECONÓMICO

El crecimiento del PIB es muy importante para el desarrollo de cualquier economía, ya que un incremento en el mismo se refleja en un aumento de la actividad económica. Si el desarrollo financiero aumenta, esto significa que el desempleo baja y por lo tanto la capacidad de gasto de la población sube. Lo que se traduce en un mayor bienestar, ya que tanto las personas físicas como las morales se inclinarán más a gastar en vez de mantener una postura de prevención y ahorro. Además, tras un aumento del PIB, la recaudación fiscal del Estado tiende a elevarse y, por tanto, el gobierno puede destinar esas cantidades a partidas de gasto.

Por el contrario, un bajo crecimiento del PIB implica que cualquiera de estos componentes o más de uno está desacelerándose. Por ejemplo, el PIB cae cuando las inversiones se reducen, puesto que se traduce en una menor capacidad de empleo, tanto de las empresas como de los emprendedores y, por ende, en una menor cantidad de personas con disponibilidad de dinero, lo que a su vez contrae la capacidad de consumo.

Así, el menor crecimiento de la economía también puede desincentivar las inversiones por las expectativas de un menor consumo, a la vez que los individuos podrían ser más cautos para gastar, convirtiéndose este impacto negativo en un círculo vicioso.

Por eso es responsabilidad del gobierno generar las políticas públicas que produzcan seguridad en los inversionistas y que inviten a aumentar los recursos humanos que requiere una empresa, lo que a su vez genera un mayor sentido de bienestar en la población.

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