Campeones y el tema de la representación
Cine

Campeones y el tema de la representación

La inclusión en la comedia

En el cine de las últimas décadas se han notado intentos por diversificar a sus personajes más populares y representar en sus historias a más razas y orientaciones sexuales. Se ha caracterizado, no sin ser objeto de polémica, por el interés en estos temas que incluyen también a personas con diferentes discapacidades, entre ellas las intelectuales.

Campeones, película del director español Javier Fesser, es una comedia dramática que cuenta con una preselección para los premios Óscar y fue mejor película en los premios Goya. Su reparto está formado por actores como Javier Gutiérrez y Juan Margallo, pero también con no actores que tienen una discapacidad intelectual real.

Se trata de una película sencilla y ligera, cuyo propósito es visibilizar a la comunidad de capacidades diferentes, pero es una historia que desde un principio resulta visiblemente moralizante.

Marco, nuestro protagonista, es un entrenador de baloncesto que aparentemente cuenta con éxito en su carrera; sin embargo, se nos muestra como una persona en constante tensión y que comete un error tras otro y al siguiente momento los niega o justifica. Entre estos conflictos están la poca atención a su pareja y a los planes de una familia futura que ella tiene y que él no comparte; se le llama “Peter pan” por esto.

UN GIRO PARA EL PROTAGONISTA

Convenientemente para la trama de película, trata de mal modo a un trabajador con discapacidad intelectual que le impone una multa por aparcar su auto más tiempo del permitido.

Elenco de Campeones a su llegada a la alfombra roja de los Premios Goya 2019. Foto: EFE/José Manuel Vidal

Pronto comete más faltas, como empujar a otro entrenador en pleno partido, causando que los espectadores lo abuchearan hasta salir del estadio. Así se nos muestra que en realidad se encuentra en una etapa difícil de su vida en la que el alcohol está muy presente, lo que hace que las faltas de responsabilidad que cometía se tornaran aún más graves.

Un día es detenido por conducir en estado de ebriedad y como consecuencia es sometido a un juicio. De manera cómica, se nos muestra a Marco, en múltiples ocasiones, como una persona de carácter difícil y petulante, que ni siquiera estando sobrio y siendo juzgado es capaz de guardar silencio, renegando de lo que se le informa en el litigio.

Al momento del dictamen de la sentencia, que interrumpe constantemente y en el que falta al respeto a la jueza, inexplicablemente se le da la oportunidad de elegir entre pasar no menos de 18 días en prisión o realizar un trabajo comunitario con personas con discapacidad intelectual. Si ya el protagonista parecía escrito en el guión de forma exagerada y predecible, al final del juicio se refiere a estas personas como “subnormales”.

EL MENSAJE

Resultará al final que la asociación en la que Marco trabajará lleva a cabo diversas actividades deportivas, entre las que se encuentra el baloncesto. Él acepta feliz su nueva misión, entrenar al equipo, hasta que se encuentra frente a este.

Es aquí donde se notan las dificultades que enfrentará con comportamientos que se muestran de forma cómica. Ellos no entienden las indicaciones o hablan de temas que no tienen que ver con lo que se les pregunta.

Escena de la película. Foto: IMDb

Marco pretende comenzar el entrenamiento de la misma manera en que lo hacía en su anterior equipo y sin adaptarse a las necesidades de sus nuevos jugadores. Extrañamente se nos muestra con un poco más de paciencia. A pesar de que el grupo no es lo que esperaba y que su primer entrenamiento no tiene ningún avance, no explota de frustración aunque sí intenta desertar.

Mi trabajo es entrenar a jugadores normales. Estos no son ni jugadores, ni son normales”, es uno de los diálogos con los que el protagonista se queja de su nueva condición ante el director de la asociación. El personaje le dice que no es necesario convertirlos en deportistas de excelencia, sino que ellos se consideren un equipo. Entonces se nos presenta lo que parece el argumento principal de la película: si Marco aparece como alguien sumamente egoísta, la unión de los jugadores le enseñará una lección.

Es de esperarse que conforme avanza el filme, el protagonista aprenda y se convierta en una mejor persona. Es, como se había mencionado, una historia moralizadora y de corte cómico y ligera que además guarda algunos clichés muy utilizados por el género.

UN FILME NOBLE

A partir de la sorpresa de Marco al ver a uno de los jugadores irse en motocicleta, el director de la asociación le comparte las capacidades con las que cuentan para desempeñarse en su vida cotidiana, desde la mecánica, la gastronomía, hasta una banda de heavy metal.

Es cuando se abre el camino, como ya se podrá esperar, para convertirse en una mejor persona, e incluso intentar conmover al espectador durante las últimas escenas. Al final hay un partido de baloncesto que de hecho no ganan, pero de igual forma festejan, brindando así aquel mensaje de unión que se había previsto, haciendo uso de un cliché de la comedia familiar. Marco entonces se ríe junto con sus nuevos amigos, le salen lágrimas y decide empezar una familia con su esposa.

Javier Fesser dando instrucciones en la grabación de Campeones. Foto: IMDb

Es una historia que se sabe no tiene pretensiones mayores y de hecho no peca al mostrar a los personajes con discapacidad como capaces y con metas. Si bien todos ellos son personajes cómicos que tienen el propósito de divertir con sus errores, ocurrencias y sus faltas de atención, uno de sus aciertos es mostrar a una mujer con diálogos maliciosos; así, por lo menos brinda una dimensión un tanto diferente a personajes unidimensionales de poca profundidad, a pesar de ser una obra que pretende contener drama.

El objetivo de la película es ser entretenida y noble, lo que se demuestra ya no en su valor cinematográfico, puesto que sus argumentos para valorar a las personas con discapacidad se dicen de forma directa y sin lugar a más lecturas.

Sin embargo, Campeones logró visibilidad para las personas con discapacidad de cualquier tipo, según Luis Pérez Cayo, presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi). Algo importante es que no se les haya presentado de manera poco justa en el filme.

La clave está en una humanización de los personajes que es necesaria y favorable, opina Agustín Matía, director de la asociación Down España. Se muestran con naturalidad y normalidad e incluso a veces hablan de sus impulsos sexuales (aunque sea de manera cómica), tema que se aborda poco y que es necesario tratar para no infantilizar a estas personas.

A todos nos gusta vernos reflejados en las historias. La inclusión es importante porque los medios se dirigen a cualquier espectador que desea se le represente con normalidad y al margen de cualquier prejuicio que pueda impedir disfrutar libremente su entretenimiento favorito.

Esta representación puede ayudar a visibilizar cualquier minoría y darle voz, pero también ayuda a enriquecer un ámbito como lo es el cine de alcance más comercial, como las comedias de verano. La inclusión en los medios de comunicación es destacable porque es uno de los aspectos en los que se puede implementar y que puede generar cambios en los demás.

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