Camuflaje digital contra la represión
Ciencia

Camuflaje digital contra la represión

Aplicaciones que sirven de guarida

Terror, gases, fuego, gritos, máscaras, pancartas e ideales de libertad recorren las calles de Hong Kong. Se trata de un escenario que se vive por la represión digital que el gobierno de China ejerce sobre los ciudadanos.

En aquella región se experimenta la censura en forma de clausura de contenidos y sitios web, con la intensión de mantener el orden entre sus habitantes y que ciertas ideas no contaminen y choquen contra el régimen chino.

Desde el 31 de marzo del presente año a la fecha, se han presentado múltiples marchas y protestas en las calles de la antigua colonia británica. Las autoridades de Hong Kong han reprimido protestas de múltiples formas; desde el uso de la fuerza por parte de la policía y elementos del Ejército Popular de Liberación, hasta la cesura y clausura de aplicaciones, redes sociales y sitios web. Los opositores, por otro lado, han descubierto la forma de no ser rastreados por el gobierno por medio de cuentas falsas y el uso inteligente y distinto de aplicaciones como Tinder y Pokemon Go.

Los bandos están definidos: el gobierno de Hong Kong, el Consejo Ejecutivo, la policía, el Campamento pro-Beijing y la Politihk Social (quienes se fundaron como grupo de choque contra los protestantes de 2014) están siendo apoyados fuertemente por el gobierno de China. El Partido Comunista, el Ministerio de Seguridad Pública del Estado y los departamentos de relaciones entre China y Hong Kong, también se enfrentan a los grupos de protesta, principalmente encabezados por el Frente Civil de Derechos Humanos (CHRF), el Campamento a Favor de la Democracia, el Campamento Localista, grupos independientes, la Unión Independiente de Estudiantes y otros colectivos encabezados por alumnos de universidades públicas.

Los manifestantes han destacado por su inteligencia y organización. En el diario Los Angeles Times los describen como un movimiento “impecablemente organizado”. A la fecha, no se cuenta con un liderazgo centralizado, sin embargo, del lado de China y Hong Kong hay figuras importantes como Carrie Lam, actual jefa ejecutiva de Hong Kong y Xi Jinping, actual Presidente de la República de China.

Manifestantes hongkoneses organizaron un paro en una escuela secundaria con el fin de condenar los disparos de la policía contra un joven de 18 años. Foto: EFE / Fazry Ismail

¿POR QUÉ SE ESTÁ LUCHANDO?

Las autoridades de Hong Kong promovieron un proyecto de ley que autorizaría las solicitudes de extradición a China, Taiwán y Macao de criminales sospechosos de delitos como homicidio y violación.

La medida se propuso después de que un hombre residente de Hong Kong fuera acusado de asesinar a su novia cuando estaban de vacaciones en Taiwán, en febrero de 2018. El individuo huyó a Hong Kong y no podía ser extraditado a Taiwán porque no existía esta ley.

La propuesta ha generado descontento entre multitudes, quienes desprecian profundamente el sistema judicial y el orden político de China. Se estima que un millón de personas tomaron parte en la marcha contra las enmiendas a la legislación. Los críticos señalan que los participantes estarían sujetos a detenciones arbitrarias, juicios sesgados y tortura en China continental.

Recordemos que desde 1997 Hong Kong ha mantenido su independencia judicial, su propia legislatura, sistema económico y su propio dólar. Sus residentes gozan de la protección de ciertos derechos, incluyendo la libertad de expresión y de reunión, libertades civiles que no están a disposición de sus homólogos en China. Beijing mantiene el control de los asuntos exteriores y de defensa, y para viajar entre Hong Kong y China se requieren visas o permisos. Hong Kong tiene acuerdos de extradición con 20 países, incluyendo Reino Unido y Estados Unidos, pero nunca ha entrado en un pacto con China, a pesar de las continuas negociaciones en las últimas dos décadas.

LA CENSURA CONTRA UN NUEVO TIPO DE PROTESTA

La mayoría de los manifestantes son jóvenes estudiantes, muchos de ellos, por temor a represalias, procesos judiciales o ataques en su contra, se cubren rostro con ropas y trapos, algunos otros usan máscaras que protejan su identidad. Una novedad es que casi todos ellos han usado láseres para entorpecer la mirada de las fuerzas tácticas y no ser identificados fácilmente.

Foto: EFE

Más de 100 comercios empatizaron con la causa y anunciaron que suspenderían sus actividades para permitir a sus empleados unirse a las manifestaciones. Así mismo, casi cuatro mil maestros dijeron que entrarán en huelga.

La propuesta de ley fue interpretada como una muestra de la influencia que el gobierno chino tiene sobre el de Hong Kong. La ley de extradición fue sólo un estímulo para detonar el verdadero temor de los hongkoneses: represión y censura. Existe un miedo a que China busque imponerse y, como es conocido, en este país la libertad de expresión es una práctica exageradamente limitada y hasta cierto punto sancionada. No existen las mismas redes sociales que en el resto del mundo, ni los mismos navegadores, debido a que el gobierno reprueba cualquier tipo de contenido ajeno a la cultura china. Esta ideología se ha visto reflejada desde enero de este año, debido a que se reporta el cierre de más de 700 sitios web y más de 200 aplicaciones que transmiten contenido “inapropiado”.

Sin embargo, la oposición ha demostrado que sus ideales van más allá de lo común, pues han usado aplicaciones de maneras completamente novedosas para nos ser rastreados ni identificados por el gobierno de China y Hong Kong, que han estado monitoreando los movimientos de los protestantes. Es difícil para ellos, tomando en cuenta que se enfrentan a una de las potencias más importantes en materia de tecnología.

EL ESCONDITE Y LA PROTESTA DIGITAL

Como se dijo antes, debido a los cierres masivos de redes sociales y aplicaciones en Hong Kong, los protestantes han tenido que ingeniarse nuevas maneras de compartir información de forma más segura y discreta.

Al comienzo de las protestas, en junio de este año, existió una tienda que comercializaba inhibidores de señales RFID por sus siglas en inglés (Radio Frequency Identification). Este tipo de dispositivos funcionan para cortar los vínculos entre un dispositivo y otro que posiblemente el gobierno esté usando para vigilancia y monitoreo. Lamentablemente esta tienda y la aplicación de mensajería Telegram, ya fueron censuradas y prácticamente quedaron fuera de uso.

Mensaje enviado a través de AirDrop por un activista para la distribucion de acciones del día en las protestas. Foto: Antony Dapiran

El contexto ha exigido que otras aplicaciones entren en acción de maneras muy poco usuales. Tal es el caso de la famosa aplicación Pokemon Go que se ha usado para congregarse con la excusa de jugar a atrapar pokemones. La plataforma Twitch, que originalmente funciona para hacer transmisiones de partidas de videojuegos, se ha usado para transmitir marchas.

Algunos conductores de Uber han participado con la causa desactivando el GPS para transportar a los manifestantes a las marchas y de vuelta a sus casas. Incluso la aplicación de citas Tinder, se ha usado para compartir información sobres las protestas.

AirDrop es otra aplicación exclusiva de Apple que ha jugando un papel importante en este movimiento social. La app se usa para compartir archivos y, en este caso, se intercambian aglomeraciones de datos cifrados con información y un popular manual con indicaciones de cómo emplear tarjetas telefónicas de prepago y usar un teléfono que no sea el que habitualmente se emplea. Para el uso del correo electrónico los servicios cifrados que pueden ser útiles son Hushmail, ProtonMail y StartMail.

En el caso de tener que hacer llamadas telefónicas se dice que lo mejor es usar las aplicaciones RedPhone o Signal para Android y iPhone respectivamente. También se recomienda que las fotos y videos no se queden mucho tiempo en la memoria interna del teléfono y pasen a la nube lo antes posible.

Es así como los protestantes han evitado ser rastreados y oprimidos por el gobierno de Hong Kong, que, según expertos, no tarda mucho en ser absorbido por la República Popular de China. Mientras tanto, los habitantes no se quedarán callados y no dejarán que los encuentren.

Comentarios