La Catedral de Morelia y su corazón musical
Destino

La Catedral de Morelia y su corazón musical

Torres inmensas que emergen del suelo tarasco

Su cuerpo de cantera rosa se eleva sobre tierra purépecha. Cada latido de su campanario envuelve en su memoria colonial. La fe recita en su interior y la devoción se ilumina cada noche sabatina con el tradicional encendido.

La Catedral de Morelia es quizá el edificio más emblemático de su patrimonio histórico. Erigida en 1660 (la primera piedra fue puesta por el obispo Fray Marcos Ramírez del Prado) y concluida en 1744 en lo más alto del antiguo Valle del Guayangareo, en la entonces ciudad de Valladolid, esta iglesia parece competir sólo con el cerro del Quinceo como los grandes centinelas que vigilan a la urbe michoacana.

Desde 1990 está considerada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como patrimonio mundial de la humanidad, junto al complejo de edificios coloniales que comprende al Centro Histórico moreliano. Sus hermosos misterios arquitectónicos, de estilo barroco tablerado, han llamado la atención de más de un investigador.

Sus relieves aluden a la Transfiguración del Señor, por lo cual es posible leer este pasaje bíblico en su arquitectura. Sus grandes torres se levantan a 66.8 metros sobre el suelo, en busca de un firmamento que suele derramar su llanto casi cada tarde de verano. En la cima de las torres se incrustan dos cruces: una de piedra y otra de hierro.

Foto: Notimex / José Pazos

Posee una orientación al noreste, lo que provoca que, en ciertas épocas del año, los rayos solares destaquen su hermoso diseño. Esto contrario a otras iglesias en el país, que se orientan al oriente y al poniente, al origen y al fin.

Sus mayores tesoros aguardan en su interior. En su nave lateral derecha se observa una imagen del Sagrado Corazón de Jesús. En su nave lateral izquierda descansa una imagen del Señor de Caña, también conocido como El Señor de la Sacristía. Finalmente, en su nave central se encuentra el Manifestador, hecho de plata y oro, que en cada una de sus cuatro esquinas representa a los cuatro evangelios. Éste es adorado por los feligreses quienes reflejan su fe en los fulgores que desprende.

Cada noche de sábado, la Catedral de Morelia es cubierta por un mosaico de luces, en lo que se conoce como “el encendido”. Durante la ceremonia, una grabación refiere al pasado purépecha de la zona. Los fuegos artificiales despegan de la tierra y se dirigen al infinito del cielo, serpenteando las grandes torres de la iglesia. Los colores invaden su cuerpo, intermitentes al ritmo de un latido.

Órgano de la Catedral de Morelia. Foto: Notimex / José Pazos

SAN GREGORIO MAGNO

La Catedral de Morelia posee un órgano monumental que data de principios del siglo XX. Éste fue fabricado por la Casa E. F. Walcker en Ludwigsburg, Alemania, en lo que sería el órgano más grande del continente americano durante esa época.

Cuenta con 4 mil 600 voces o flautas, tres teclados y seis memorias. Por sus cualidades sonoras es considerado uno de los más importantes del país. Además es la sede del Festival Internacional de Órgano de Morelia Alfonso Vega Núñez (hasta el momento se han realizado 52 ediciones ininterrumpidas). Lleva el nombre de Órgano San Gregorio Magno, en honor al Papa Gregorio I, quien en el siglo VI reformó la liturgia y la música en la Iglesia.

Su fachada es barroca debido a que fue hecha con los restos de los dos antiguos órganos originales de la Catedral, pero por dentro tiene una estructura totalmente moderna, que después se modificó eléctricamente durante la década de los años setenta.

Fue precisamente en la Catedral de Morelia donde comenzó la carrera del reconocido compositor mexicano Miguel Bernal Jiménez, donde fue integrante del coro y organista.

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