Dolor fantasma
Salud

Dolor fantasma

Padecimiento de una extremidad inexistente

El dolor fantasma es la percepción que un individuo experimenta en relación con una extremidad o un órgano que ya no es físicamente parte del cuerpo. La pérdida de una extremidad es el resultado de la extracción por amputación o deficiencia congénita de ésta. Sin embargo, las sensaciones de miembro fantasma también pueden ocurrir después de una avulsión nerviosa o una lesión de la médula espinal.

Este fenómeno se registra con mayor frecuencia tras la amputación de un brazo o una pierna. Así mismo, puede ocurrir después de la extracción de un seno, un diente o un órgano interno. Se trata de la percepción de dolor en un miembro ausente o sólo en una parte de este. Y varía de un individuo a otro.

Se sabe que al menos el 80 por ciento de los amputados experimentan sensaciones fantasmas en algún momento de sus vidas.

El término fue acuñado por primera vez en 1987 por el neurólogo estadounidense Silas Weir Mitchell. El especialista describió que "miles de miembros espirituales perseguían a tantos buenos soldados, y de vez en cuando los atormentaban".

Sin embargo, en 1551, el cirujano militar francés Ambroise Paré registró la primera documentación de dolor fantasma cuando informó que, "los pacientes, mucho después de que se realice la amputación, dicen que todavía sienten dolor en la parte amputada".

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Los síntomas de este padecimiento se pueden presentar dentro de los primeros días de amputación. Vienen y van o son continuo. A menudo afectan la parte de la extremidad más alejada del cuerpo, como el pie de una pierna amputada. Puede describirse como un apretar, palpitar o quemar. A veces se siente como si la parte inexistente fuera forzada a una posición incómoda. Puede ser provocado por la presión sobre la parte restante de la extremidad o el estrés emocional.

Foto: Shutterstock / Depostiphotos / 123rf

TIPOS

Hay varios tipos de sensaciones en el espectro de miembros fantasma. Unas están relacionadas con la postura, longitud y volumen de la extremidad perdida, por ejemplo, sentir que la parte faltante se comporta como si ahí estuviera, como estar sentado con la rodilla doblada o percibir que es tan pesada como la otra. A veces, un amputado experimentará una sensación llamada telescopio, es decir, sentir que la extremidad invisible se acorta gradualmente con el tiempo.

Por otro lado están las sensaciones de movimiento, así como la impresión de tacto, temperatura, presión y picazón. Muchos amputados expresan que sienten calor, hormigueo, picazón y dolor.

TRATAMIENTO

Se han utilizado varios métodos para tratar el dolor del miembro fantasma. Los médicos pueden recetar fármacos. También se ha demostrado que algunos antidepresivos o antiepilépticos tienen un efecto beneficioso en la reducción de las molestias. A menudo, se han utilizado métodos físicos como el masaje ligero, la estimulación eléctrica y la terapia de frío y calor con resultados variables.

Hay muchas opciones de tratamiento que se investigan activamente, pero la mayoría de ellas no contemplan los mecanismos subyacentes a los dolores fantasmas y, por lo tanto, no son efectivas. Sin embargo, hay algunas alternativas de terapia que han demostrado aliviar el malestar en algunos pacientes, pero estas generalmente tienen una tasa de éxito inferior al 30 por ciento. Es importante tener en cuenta que esta probabilidad no excede el efecto placebo. También es necesario considerar que debido a que el grado de reorganización cortical es proporcional a los dolores del miembro fantasma, cualquier perturbación en las regiones amputadas puede aumentar la percepción del dolor.

Terapia con ligeros choques eléctricos. Foto: es.wordssidekick.co /YouTube/Neuromotus

TERAPIA ESPEJO

La terapia de caja de espejo permite ilusiones de movimiento y tacto en una extremidad fantasma al inducir el acoplamiento de la vía somatosensorial y motora entre el miembro inexistente y el real. Muchos pacientes experimentan dolor y parálisis como resultado de una parte del cuerpo fantasma apretada, y debido a que esta no se encuentra bajo control voluntario, el desbloqueo se vuelve imposible. Esta teoría propone que el miembro fantasma se siente paralizado porque no hay información transmitida de este hacia el cerebro. El neurocientífico Vilayanur S. Ramachandran cree que si el cerebro recibiera retroalimentación visual de que la extremidad se ha movido, entonces la fantasma no se paralizaría.

Aunque se ha demostrado que el uso de la terapia de espejo es eficaz en algunos casos, todavía no existe una teoría ampliamente aceptada de cómo funciona. Según diversas publicaciones, una amplia gama de estudios sobre este tratamiento concluyen que aplicarlo con una duración de aproximadamente cuatro semanas, puede reducir el dolor crónico. Las contraindicaciones y los efectos secundarios son pocos. El mecanismo de acción de la terapia permanece incierto, pero es consistente en la reintegración de los sistemas motores y sensoriales, la restauración de la imagen corporal y la prevención del miedo que probablemente influyan en el resultado. La evidencia de la eficacia clínica es alentadora, pero aún no es definitiva. Sin embargo, este método es económico, seguro y fácil para el paciente.

Se publicó poca investigación sobre este tratamiento antes de 2009, y gran parte de los estudios desde entonces han sido de baja calidad. De 115 publicaciones entre 2012 y 2017 sobre el uso de la terapia de espejo para tratar el dolor del miembro fantasma, una revisión de 2018 encontró solo 15 investigaciones cuyos resultados científicos deberían considerarse. A partir de estos análisis, los revisores concluyeron que "parece ser efectiva para aliviar, reduciendo la intensidad y la duración de los episodios de dolor diarios. Es un tratamiento válido, simple y económico para el dolor fantasma”.

Terapia espejo. Foto: rhbneuromad.com

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