Colpofobia
Sexualidad

Colpofobia

Miedo al genital femenino

Pensemos en un encuentro sexual. Palabras como placer, estímulos, zonas erógenas y orgasmos podrían invadir nuestro pensamiento. Esa sería una relación erótica ideal. Sin embargo, existe un pequeño porcentaje de la población que al momento de estar en una situación de ese tipo, le es casi imposible seguir porque el miedo los invade.

Según la página web psiquiatria.com (fundada en 1996), la fobia es definida como: “un temor persistente, excesivo, no razonable, a un objeto o situación, que conduce a un deseo de evitarlo. Las fobias forman parte de los trastornos de ansiedad”. Ese miedo feroz puede provocar ataques de pánico en las personas y ser una barrera para llevar a cabo acciones de su vida cotidiana.

Entre uno de los tipos de fobia se encuentra la colpofobia, un trastorno que puede afectar tanto a hombres como a mujeres significando un grave problema para el desarrollo y preservación de sus relaciones personales.

ORIGEN

Viene del griego kólpos, que significa vagina, y de phobía, que es temor. Implica un miedo persistente e irracional a los genitales femeninos. Quienes la padecen viven momentos de tensión, taquicardia, ansiedad extrema, sudoración excesiva y dificultades para respirar cuando están frente a una vulva.

En un artículo presentado por la Corporación de Radiodifusión Británica (BBC por sus siglas en inglés), se dieron a la tarea de entrevistar a una serie de psicólogos, quienes llegaron a la conclusión de que, si bien se presenta tanto en hombres como en mujeres homosexuales, los únicos casos que habían revisado en sus consultorios eran de parejas heterosexuales. La BBC no especificó a cuántos expertos consultaron.

Por tanto, no existe una cifra oficial que permita conocer el número de afectados alrededor del mundo, sin embargo, resulta una fobia a la que se le debería dar mayor difusión no sólo por los síntomas que presenta y cómo éstos merman profundamente la vida de quienes la padecen, sino por las causas que ocasionan que alguien desarrolle ese trastorno.

Foto: Gettyimages

SÍNTOMAS

La colpofobia puede provocar que el individuo afectado (además de la taquicardia, ansiedad y sudoración excesiva) tampoco sea capaz de estar cerca de la vulva de su pareja. Acciones como observarla o practicarle sexo oral le serían imposibles. Aunque quienes la padecen sí pueden llegar a mantener relaciones sexuales, no en todos los casos sucede.

También se puede producir un efecto secundario y es que ni siquiera la persona sea capaz de llegar a tener una relación sexual o coito, ya que la fobia hace que esta rechace rotundamente la posibilidad de tener algún contacto físico o visual con el genital femenino”, comentó el experto en sexología Carlos Quintero en una entrevista realizada por el portal de noticias colombiano KienyKe.

Asimismo, la sexóloga Elena Sepúlveda, vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual, explicó para el portal de la BBC que “origina trastornos en la relación porque reduce el deseo erótico de quienes la sufren”. La confusión de los pacientes radica en que, efectivamente, se sienten atraídos por sus parejas pero no por sus genitales, lo que también causa estrés, nerviosismo y fricciones en su relación.

CAUSAS

En la mayoría de los casos, son una incógnita. Al tratarse de una fobia, la manera de saber por qué se ha desarrollado implica reconocer algún hecho traumático que haya generado mucho estrés y por consecuente la detonara. Es necesario indagar en el pasado de cada individuo para detectar el momento.

Existen dos tipos de fobias, las simples y las complejas. Las primeras consisten en el miedo desproporcionado a cosas, lugares y hechos en específico como ir al dentista, ver sangre o al mar. Comúnmente se desarrollan en la niñez, dentro del periodo comprendido entre los cuatro y ocho años. Sus causas van desde una vivencia traumática experimentada por el niño o como herencia. Es decir, durante esa etapa el infante absorbe todo lo que ve, escucha, siente y huele para asentar las bases que lo guiarán durante la vida adulta. Por ejemplo, si en casa alguno de sus padres le tiene fobia a las arañas, es muy probable que él mismo la desarrolle.

Foto: Unsplash/Marvin Meyes

Las fobias complejas surgen durante la adolescencia o la edad adulta. Suelen ser más incapacitantes que las simples, debido a que se centran en situaciones particulares, como los espacios abiertos (agorafobia). Mientras que al tener una fobia simple basta con no estar cerca del objeto en cuestión, en las complejas las circunstancias suelen estar más presentes en la vida cotidiana.

La colpofobia surge desde edades muy tempranas. En algunos casos, propiciada por los mismos familiares. El abuso sexual resulta ser uno de los motivos principales del desarrollo del trastorno. “En uno de mis pacientes, se había originado durante su niñez, cuando una familiar abusó de él y le acercó a la fuerza hacia su vagina", comentó la sexóloga Sepúlveda.

La exposición temprana a elementos visuales y prejuiciosos del genital femenino también influye en la aparición de la fobia. Constituye un gran problema el no hablar directamente con los hijos sobre los genitales como un aspecto de la sexualidad.

Sucede mucho que les predisponen a sentir cierta respuesta negativa ante malos olores, como por ejemplo al cambiar unos pañales sucios. Eso la persona lo va aprendiendo y lo incorpora a su experiencia vital y sexual", explicó Sepúlveda

TASAS EN MÉXICO

En un estudio realizado en 2018 por el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, después de analizar alrededor de cien casos de abuso desde el 2013, se concluyó que la mayoría de los victimarios provienen del círculo cercano de los niños. “En 30 por ciento abuelos o padrastros; 13 por ciento, tíos; 11 por ciento, padres biológicos; 10, primos; 8, vecinos; 7, maestros, y 3 por ciento, hermanos”.

Asimismo, en un reporte presentado por la organización mexicana Alumbra en 2019, se estimó que “60 por ciento del abuso sexual es cometido en el hogar de la víctima, y cuatro de cada 10 víctimas son menores de 15 años”. El estudio también asentó que en 2015, 309 niños y niñas tuvieron que ser hospitalizados por casos de abuso sexual.

El programa infantil Bacillakuten generó controversia al televisar en 2015 un video cuyo objetivo era enseñar a los niños a identificar sus genitales. A muchos padres les pareció impúdico que sus hijos supieran sobre la existencia de penes y vaginas. Foto: YouTube/SVT

Según datos presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), alrededor de mil 764 niños y niñas por cada 100 mil sufren de violación en México. De cada 100 mil infantes, cinco mil sufren tocamientos.

En un informe presentado en 2019 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por sus siglas en inglés) titulado Panorama estadístico de la violencia contra niñas, niños y adolescentes en México, el 63 por ciento de los niños y niñas entre 0-17 años ha sufrido algún tipo de violencia familiar.

TRATAMIENTO

El primer paso para combatir la colpofobia radica en que el afectado pueda identificar el origen de su trauma. No mediante la exposición continua y ruda de una vulva, sino trabajando en lograr entender el por qué. La mejor forma de terapia es que el paciente, a su propio ritmo, pueda indagar en su pasado para que, a partir de ahí, comience a trabajar.

El paciente hace de manera progresiva un reconocimiento racional del por qué se presenta ese miedo o cuál es el motivo por el que le produce repulsión sólo el pensar en la vagina”, manifestó Quintero.

La relevancia de la colpofobia va más allá de ser una fobia que impide el pleno desarrollo sexual y social de los afectados, pues involucra aspectos como el tabú que representa el tema de la sexualidad así como el alto índice de abusos y violencia sexual infantil en México. Una realidad latente que aterra.

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