La habilidad para ver las cosas bajo una nueva luz
Familia

La habilidad para ver las cosas bajo una nueva luz

La alta creatividad y la elevada inteligencia académica no necesariamente van de la mano.

La creatividad se puede definir como un proceso mental que tiene su origen en la imaginación, en un pensamiento original, o bien, pensamiento creativo y constructivo. Dichos pensamientos o procesos, son originados por ideas que engloban asociaciones de nuevas ideas con conceptos ya reconocidos por la propia memoria; tienen la finalidad de proveer soluciones para resolver problemas y satisfacer necesidades personales o de grupos, de tipo emocional o material. La creatividad también puede definirse como: generar o producir algo nunca antes visto, discernir problemas que otros no reconocen y encontrar soluciones nuevas e inusuales.

EL GENIO QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO

Los seres humanos nacen con múltiples habilidades instaladas en el cerebro listas para ser desarrolladas unas más que otras, dependiendo de la capacidad e interés de cada persona, estas habilidades pueden ser medidas con pruebas psicométricas específicas. Sin embargo, el entorno familiar y escolar son aspectos que influyen de forma importante durante el desarrollo, ya que desde el nacimiento el niño 'introyecta' (recibe) el aprendizaje para ir adquiriendo y desarrollando habilidades en general.

Ser una persona creativa conlleva tener un pensamiento convergente que está dirigido a encontrar la respuesta adecuada a un problema y un pensamiento divergente que produce variedad de posibilidades frescas y diversas.

Erik Erikson en su teoría psicosocial destaca ocho etapas en la cuales el individuo adquiere influencias en la personalidad, tales como la confianza, la autonomía, la iniciativa y la laboriosidad. Estas experiencias en la formación del niño se dan del nacimiento a la pubertad idealmente, y es solamente la mitad de las etapas del desarrollo propuestas por el psicoanalista. Si un niño adquiere dichas características a través de la infancia probablemente la creatividad será una de las habilidades que destaquen en su personalidad.

¿CÓMO DESPERTAR EL DON CREATIVO?

Desde que el niño nace puede ser estimulado para que, en la medida que se desarrolle, ponga en práctica la inquietud de explorar e ir proporcionando a su curiosidad la satisfacción necesaria, al mismo tiempo que va resolviendo problemas tan pequeños como él, pero que cuando sea mayor irán aumentando de dificultad y estará listo para resolverlos creando e invitando soluciones en base a sus experiencias y habilidades.

FOMENTO DE LA CREATIVIDAD (Amabile, 1983)

Motivación intrínseca.- Seguir una actividad por ella misma, no para complacer a otros u obtener recompensas, como la fama o el dinero.

Elección.- Tener la oportunidad de elegir una tarea a realizar y luego seleccionar una forma de hacerla.

Estimulación.- Tener experiencias que sean cognoscitivas y perceptualmente estimulantes.

Modelo de inspiración.- Entrar en contacto con personas creativas que sirvan como ejemplo o mentores.

Libertad para evaluar.- Realizar una tarea sin temor de ser juzgado como tonto o inadecuado.

Independencia.- Realizar una tarea sin la sensación de ser observado por otros de manera crítica.

CREATIVOS DE CARNE Y HUESO

Existen algunas ideas preconcebidas sobre la creatividad. Se ha pensado que las personas creativas solamente son aquellas que se dedican al arte o al área científica, que son personas con inteligencia o de genialidad superior, introvertidas, poco o nada sociables, aisladas y con intereses meramente intelectuales.

Hoy podemos observar, a través del desarrollo del ser humano, que en la vida cotidiana también existen personas creando constantemente ya sea en sus diferentes trabajos, resolviendo problemas, aportando académica, científica y socialmente, ejerciendo liderazgo en todos los ámbitos. Personas dedicadas a crear, que desarrollan labores de manera distinta a lo tradicional, que rompen paradigmas y brincan límites, que se atreven a hacer uso de sus cualidades y de sus habilidades, que ponen en práctica su ingenio, que encuentran caminos originales y transforman el entorno.

Otras de las características de personalidad de los seres creativos y que no tiene que ver con el coeficiente intelectual (CI) son: confianza en sí mismo, fineza de percepción, capacidad intuitiva, imaginación, entusiasmo y curiosidad intelectual, apertura hacia el cambio, amplitud de criterio, capacidad de síntesis y de análisis, flexibilidad, capacidad de adaptación, toma de decisiones, destreza y audacia.

Es necesario estimular el desarrollo del niño a través del amor, del afecto, del medio ambiente amable, del juego adecuando para cada etapa de la infancia, permitiendo que desarrolle de manera independiente y autónoma a su capacidad las actividades para que así pueda ir construyendo sus propias herramientas con las que hará frente a las vicisitudes de la vida adolescente y adulta.

Como adultos hay que revisar cuales son las características favorables para poder sacar de sí, al creativo que todos llevamos dentro desde el nacimiento.

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