Depresión blanca
Familia

Depresión blanca

Alteración emocional en el invierno

Llegar al último mes del año es para algunas personas un momento que esperan con gran entusiasmo, esto debido a las fechas que se ligan a diciembre; no lo es así para otra parte de la población, que contrario a vincular la época con momentos de felicidad, se deprimen. Los factores pueden ser diversos, entre los más comunes se encuentra extrañar a los seres queridos que ya no están, en este mes en que los encuentros familiares y las convivencias se acentúan debido a las celebraciones. Así, también podría deberse a enfrentar problemas económicos, o a la reflexión de no haber cumplido con algunos propósitos hechos durante el año. 

Lo cierto es que lo anterior contesta de manera muy superficial los motivos de por qué algunas personas se deprimen en época decembrina, por lo que resulta interesante indagar en otros factores que intervienen en las emociones de los individuos en el doceavo mes del año. 

Aquí sería importante abordar el tema del Trastorno Afectivo Estacional (TAE), el cual, traducido en palabras simples, se trata de una depresión que se va a presentar en el individuo casi siempre en alguna época del año. 

“En su fisiopatología están implicados diferentes mecanismos tales como: la alteración del ritmo circadiano, la sensibilidad retiniana a la luz, el metabolismo anormal de la melatonina y la disminución de la secreción de neurotransmisores, sobre todo de la serotonina”, se lee en el artículo Trastornos afectivos estacionales, “winter blues”. 

El Instituto Nacional de Salud Pública estima que las mujeres son más propensas que los hombres a la depresión invernal. Foto: Archivo Siglo Nuevo

Cabe mencionar que el Trastorno Afectivo Estacional es reconocido por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM 5). El texto antes citado revela que este trastorno es más común en las latitudes norte altas, siendo su incidencia más frecuente en los países nórdicos (Finlandia, Dinamarca, Suecia y Noruega), aunque se ha visto que la influencia de la latitud es débil y existen otros factores que contribuyen considerablemente a su incidencia, tales como el clima, la dieta y factores socio culturales y genéticos. 

“La prevalencia de TAE en un área geográfica concreta no sólo depende de la cantidad de luz irradiada (duración y claridad). Existen otros factores como polución, nubosidad y la escasez de luz debido a las construcciones que la afectan. Los pacientes con TAE prefieren días fríos pero luminosos, que días nublados calurosos, lo que sugiere que la temperatura es menos importante que la luz natural para el desarrollo de los síntomas en estos pacientes”. 

En el portal de la BBC, una nota explica que el TAE ha sido aceptado como condición médica. En varios países se ofrecen consejos, y también ha ganado terreno significativo en la cultura popular.

“En Reino Unido el término fue utilizado por primera vez por el Times en 1988, en un artículo que destacaba una relación entre los trabajadores del turno de la tarde y la falta de luz. Desde entonces, se ha filtrado poco a poco en el lenguaje común. Según Google Trends el término es buscado más comúnmente en Canadá y Estados Unidos”. 

Foto: Archivo Siglo Nuevo

TRISTEZA FRÍA 

Según una nota publicada en la agencia internacional de noticias EFE, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la Secretaría de Salud federal estima que en México la depresión invernal afecta hasta al 10 por ciento de la población y que son más propensas las mujeres que los hombres, en una proporción de dos a uno. 

En el mismo texto se puede leer que la poca luz que hay en invierno puede desencadenar este problema, que se puede desarrollar en cualquier persona, pero especialmente en quienes tienen antecedentes de depresión y trastorno bipolar, esto según Alonso Fernández Guasti, adscrito al Departamento de Farmacobiología del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav). 

"La persona además siente ansia de comer carbohidratos y azúcares, se le dificulta concentrarse, duerme más de lo normal, disminuye su actividad, entre otras cosas", señaló Fernández Guasti. 

Además, el especialista explicó que este fenómeno se da por un desequilibrio en el ritmo circadiano (que ocurre cada día aproximadamente a la misma hora), que es el que permite la organización y óptimo funcionamiento del metabolismo de acuerdo al momento del día. 

Uno de los síntomas del TAE es el ansia de comer carbohidratos. Illustración por: Hessie Ortega

SÍNTOMAS

Verónica Alcalá Herrera, coordinadora del Programa Institucional de Tutorías de la Facultad de Psicología (FP) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica por medio de un documento emitido por la misma institución que quienes padecen TAE, tienen síntomas severos de cansancio, sensación de abandono, no disfrutan, sienten que no valen nada, se aíslan, no quieren hacer sus labores diarias, pueden presentar alteraciones del sueño e incluso bajan o suben de peso, lo que los incapacita para llevar una vida adecuada en lo colectivo. 

“Si los individuos tienen tendencia a no solucionar sus dificultades o a dar por finalizadas determinadas etapas se sentirán con ánimo bajo en diciembre, pero eso no es TAE, porque no se asocia a la luz solar, sino a aspectos personales. Es importante distinguir un trastorno estacional de una tristeza para brindar la atención adecuada”.

Y sobre el tratamiento de este síndrome que mejores resultados, la especialista afirma es la  fototerapia, que consiste en poner lámparas y simular iluminación natural por periodos de 20 a 45 minutos.  

Por otro lado, hay que mencionar que aunque la luz ayuda a algunos, no es así para todos. Quizás lo más recomendable es preguntarle a un profesional sobre las medicinas o los tratamientos que ayudan con este trastorno o la depresión. 

En conclusión, si eres de las personas que relacionan a diciembre o la época invernal con sentirse tristes y deprimidos, sería importante hacer un ejercicio de introspección e indagar en si solamente se liga a los sentimientos que se afloran en este tiempo o, como ya se pudo leer anteriormente, tiene que ver más puntualmente con características de padecer un Trastorno Afectivo Estacional, esto con la intensión de acudir a un profesional que ofrezca el tratamiento pertinente y no se llegue a un estado severo de depresión que desencadene graves consecuencias. 

Comentarios