Hipopituitarismo
Salud

Hipopituitarismo

El trastorno de la niñez eterna

El cuerpo humano es todo un templo al que se debe descifrar y entender, pues hay partes de este que cumplen con funciones fundamentales a pesar de no ser muy conocidas, o que pasan desapercibidas por su diminuto tamaño. Tal es el caso de la glándula pituitaria, que tiene el volumen de un frijol y se anida en lo más profundo del cerebro, y aún así es una de las partes más importantes del individuo.

Es vital conocer que la principal función de la glándula pituitaria es liberar cerca de ocho tipos de hormonas para regular los procesos del cuerpo: desde la presión arterial, hasta el metabolismo y el crecimiento. En algunos casos este órgano puede fallar; lo que se conoce como hipopituitarismo.

También llamado insuficiencia hipofisaria, es un trastorno en el que la glándula no funciona adecuadamente y no produce la cantidad necesaria de hormonas, por lo que los procesos corporales se ven afectados.

DESTEJIENDO AL TRASTORNO

Hay dos tipos de hipopituitarismo: el panhipopituitarismo, también conocido como global (es el déficit de todas las hormonas que libera la glándula) y el parcial (secreción anormal de dos o más hormonas).

Las causas de este trastorno son variadas. La más común es un tumor pituitario, el cual “aprieta” o ejerce presión sobre la glándula y a lo largo de los años provoca graves consecuencias. Otros de los motivos de que un individuo lo presente son, por ejemplo, lesiones en la cabeza, infecciones del cerebro, tumores o cirugía cerebral, tuberculosis, meningitis o enfermedades autoinmunes.

Cabe destacar que, en algunos casos, la causa de padecerlo puede ser congénita, desconocida o inexacta.

Ubicación de la glándula pituitaria. Foto: mayoclinic.org

Por otro lado, los síntomas pueden aparecer de repente o desarrollarse con el tiempo. También dependen de factores como la edad, el sexo y la o las hormonas afectadas.

Las manifestaciones clínicas más comunes son hipoglucemia (bajo nivel de azúcar), poco apetito, aumento o pérdida involuntaria de peso, hinchazón facial, sensibilidad al frío, malestar abdominal, fatiga y debilidad, dolor de cabeza, náuseas, problemas visuales, voz ronca, pérdida de vello, articulaciones rígidas, sed y exceso de orina.

VARIACIÓN EN LOS SÍNTOMAS

En menores de edad los síntomas son crecimiento lento, baja estatura y desarrollo sexual tardío o ausente. Las mujeres adultas que padecen este trastorno pueden tener periodos menstruales irregulares, incapacidad para producir leche materna o infertilidad. Por su parte, los hombres con hipopituitarismo pierden el interés en la actividad sexual, presentan disfunción eréctil y disminución del vello facial y/o corporal.

Es importante tener en cuenta que los síntomas del hipopituitarismo pueden ser parecidos a los de otros problemas de salud, por lo que se recomienda visitar a un médico especializado al presentar uno o varios de los síntomas anteriores.

Para diagnosticar el padecimiento e iniciar con el tratamiento indicado, será necesario realizar algunas pruebas. La más común es un análisis de sangre para conocer los niveles hormonales de la persona. Sin embargo, para localizar o descartar tumores pituitarios (alojados en la glándula), el médico puede solicitar otros estudios como una tomografía o una resonancia magnética del cerebro.

Dependiendo de la causa del hipopituitarismo, los tratamientos van desde tomar medicamentos de reemplazo hormonal hasta cirugías. Foto: Archivo Siglo Nuevo

En los menores de edad, el especialista puede pedir una radiografía para conocer el estado de los huesos y estimar la edad ósea del infante, pues en caso de padecer este trastorno, esta podría ser menor a la edad del niño.

Una vez confirmado el hipopituitarismo, el médico tratará el problema desde el origen, por lo que primero ubicará la causa del trastorno. Por ejemplo, si se trata de un tumor en la glándula, se realizará una cirugía para extirparlo o radioterapia para reducirlo.

Otra opción es tomar medicina para normalizar la producción de una o varias hormonas. Esto se le conoce como medicamentos de remplazo hormonal. La función principal del fármaco es nivelar la cantidad de hormonas del paciente.

En cualquier punto del tratamiento, el médico puede ajustar la dosis de la hormona de remplazo dependiendo del momento en que se encuentre el paciente, por ejemplo, un embarazo, aumento de peso, una época estresante, entre otros.

A pesar de que los medicamentos de remplazo pueden provocar efectos secundarios, es muy importante no suspender el tratamiento sin antes consultarlo con el especialista. Cabe señalar que por lo general el hipopituitarismo es permanente, por lo que la medicación es de por vida, sin embargo, se puede tener una buena calidad de vida siguiendo el proceso al pie de la letra.

LA HUÉRFANA IMPOSTORA

A lo largo de la historia han salido a la luz casos en que personas que padecen hipopituitarismo, han utilizado el trastorno a su favor, al sacar ventaja de lucir con menos edad a la que de verdad tienen.

Barbora Skrlová disfrazada de Adam, un supuesto niño de 13 años que fue adoptado por una familia noruega. Foto: www.blesk.cz

Tal fue el caso de Barbora Skrlová, mujer originaria de República Checa que fue diagnosticada con hipopituitarismo, lo que la hacía verse como una niña de 13 años.

En 2007 salió a la luz su historia, que relataba que desde muy pequeña fue abandonada en un orfanato, pero al crecer aprovechó su condición para hacerse pasar por una niña. Aunque parezca de película, por varios años Skrlová se hizo pasar por una menor de edad y engañó a varias familias adoptantes.

En el 2009, la impostora fue descubierta y la noticia conmocionó al mundo. Ese mismo año recibió una condena de cinco años de prisión, sin embargo, en 2011 fue liberada. Hasta la fecha no se sabe nada de lo que ocurrió con su vida.

Este singular caso, inspiró la película La Huérfana, estrenada en 2009, que gira en torno a la historia de Kate y John Coleman, pareja que pierde al bebé que estaba esperando, su matrimonio se tambalea y la mente de Kate se llena de pesadillas, miedos y temores. Para intentar recuperar la normalidad, la pareja se dirige a un orfanato local con la intención de adoptar a un niño. Allí se sienten extrañamente atraídos por Esther. Cuando la supuesta menor llega a casa de sus padres adoptivos, empiezan a ocurrir cosas extrañas y Kate se da cuenta de que Esther esconde un terrible secreto: en realidad no era una niña, sino una adulta que padecía un trastorno.

El hecho se ha replicado en varios países en diferentes circunstancias y el hipopituitarismo ha jalado los reflectores de infinidad de medios de comunicación, sin embargo, se trata de un trastorno poco conocido y explicado.

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