Papiloma escamoso oral
Sexualidad

Papiloma escamoso oral

El cuidado de una lesión sexual

Las palabras “enfermedad” y “sexual”, desde su individualidad, abarcan mil y un cosas; sin embargo, es cuando se unen que su significado cambia completamente. Las enfermedades de transmisión sexual siguen siendo un tabú que ha sido difícil de erradicar. Aunque cada vez se abren los foros necesarios para hablar de ellas, sin querer huir o señalar a la persona que las padece, todavía queda mucho camino por recorrer. Un reto es la ignorancia que en muchas ocasiones las precede.

Es importante, por tanto, conocer nuestro cuerpo, así como los distintos síntomas y características de los padecimientos que podrían atentar contra él, sin importar cómo hayan sido contraídos. La prevención y el conocimiento se convierten en los mejores aliados.

El virus del papiloma humano (VPH) constituye una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes alrededor del mundo. Existen más de 100 tipos de VPH, los cuales abarcan desde lesiones inofensivas, hasta el desarrollo de algún tipo de cáncer. El papiloma escamoso oral se encuentra dentro del primer grupo. Se define como un tumor benigno que se presenta en los labios, lengua o paladar del afectado; caracterizado por tener el aspecto de una coliflor, debido a su superficie irregular. Su tamaño, en la mayoría de las ocasiones, no supera el centímetro de diámetro.

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

Primero, es importante entender qué es el virus del papiloma humano. Siendo la infección sexual más común, su aparición es producto de la interacción de piel con piel, sobre todo, durante encuentros sexuales. No es estrictamente necesario que exista algún tipo de penetración, también se propaga mediante el contacto de la vulva, pene, ano, cuello uterino o vagina con los genitales o boca y garganta de otra persona que esté infectada.

El papiloma escamoso oral se puede contraer mediante el contacto de la zona oral con los genitales, boca o garganta de alguien infectado. Foto: Archivo Siglo Nuevo

Si bien la mayoría de las personas con una vida sexual activa han llegado a padecerlo, no todas se percatan que lo sufren debido a que los síntomas suelen pasar desapercibidos e incluso llegan a desaparecer solos. Sin embargo, existen tipos del virus que, al evolucionar, se convierten en cáncer.

El VPH se divide en dos grupos: de bajo y alto riesgo. En el primero se encuentran las verrugas, que son incómodas y desagradables, pero no representan mayor afectación para la salud. El segundo es el que desarrolla ciertos tipos de cáncer: de boca, de cuello uterino, de garganta, por mencionar algunos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer cervicouterino (CCC) es la enfermedad más frecuente relacionada con el VPH. Tan sólo en 2018 hubo unos 570 mil casos nuevos y murieron alrededor de 311 mil mujeres, la mayoría de ellas de países con bajo desarrollo.

Sin embargo, debido a que se considera una enfermedad silenciosa por la carente aparición de síntomas, el sujeto infectado puede transmitirlo sin darse cuenta de que está ahí. Se estima que cada año cinco millones de personas contraen el VPH.

"Es muy importante saber distinguir entre la infección (detección del VPH positiva) y la enfermedad, es decir, los síntomas y signos que se manifiestan en las personas infectadas. Solo una pequeña proporción de las personas infectadas desarrollan la enfermedad (verrugas anogenitales, displasia o cáncer genital o anal)", afirma la doctora Teresa Puerta, coordinadora del Grupo Español ETS/SIDA de la Academia Española de Dermatología y Venerología.

El cáncer cervicouterino es la enfermedad más frecuente relacionada con el VPH. Foto: Archivo Siglo Nuevo

Asimismo, la doctora Susana Canalizo, integrante de la Fundación Mexicana para la Dermatología, explicó, en un comunicado de la agencia Comunicación Más Contenido, que alrededor del 70 por ciento de las afectaciones del virus son las verrugas cutáneas, las cuales aparecen en mayor medida en cara, manos y pies. También el área genital se ve involucrada al hablar de las consecuencias del virus, lesiones que en el caso de las mujeres aparecen en la vagina, vulva, o cuello del útero, mientras que en los hombres se manifiestan en el pene, recto y, algunas veces, dentro de la uretra.

PAPILOMA ESCAMOSO ORAL

Aunque en menor medida, tales verrugas llegan a invadir la zona bucal del infectado. Es ahí donde el papiloma escamoso oral hace su aparición, pero no se encuentra solo. El VPH lingual se manifiesta de dos formas: lesiones benignas o malignas. En la primera se encuentran la verruga bucal, el condiloma acuminado y la hiperplasia epitelial focal. Las malignas están representadas por leucoplasias y carcinoma escamocelular.

El papiloma escamoso oral se ubica dentro de las lesiones benignas. Son el tipo seis y once de los más de 100 que hay del VPH los culpables de tal afectación. Constituye el síntoma más habitual dentro del daño bucal. Pero, de todos modos, no suele ser demasiado común.

Puede presentarse en cualquier edad, debido a que el VPH también se transmite de madre a hijo o mediante tratamientos médicos como la autoinoculación (extracción y modificación de células). Sin embargo, tiende a detectarse en mayor porcentaje en pacientes que rondan los 30 y 50 años de edad. Se localiza en la lengua, paladar, frenillo, úvula, labio superior e inferior.

Es un tumor benigno con localización sencilla, debido a que su diámetro ronda el centímetro de longitud y su aspecto suele ser muy característico: tiene apariencia de coliflor por su textura rugosa y superficie irregular. Pero, también se da el caso que se vea como proyecciones dactiliformes (con forma de dedos). Su color varía, ya que puede ser tanto de la misma tonalidad de la mucosa hasta blanquecino y rosado. Por lo general son indoloras y y solitarias.

La criocirugía es un método para tratar el papiloma escamoso. Foto: Archivo Siglo Nuevo

DIAGNÓSTICO

La observación es muy importante. Saber detectar cualquier anomalía, no sólo en la zona bucal sino en cualquier parte de nuestro cuerpo, es vital para detectar a tiempo la presencia de la enfermad y, de esa manera, buscar el tratamiento adecuado. Al percatarse de la aparición de lesiones de esa índole, el paso a seguir es realizar una serie de estudios para confirmar la presencia del VPH y, sobre todo, que el diagnóstico diferencie el papiloma escamoso oral de la verruga bucal o el condiloma acuminado por la similitud entre sus características.

TRATAMIENTO

Existen varias alternativas para tratar el papiloma escamoso oral. La más común es la escisión quirúrgica, en la que se retira el tejido afectado utilizando un cuchillo afilado o un instrumento cortante. La criocirugía también se emplea, así como la ablación con láser. En la primera se utiliza un instrumento para pulverizar nitrógeno líquido o dióxido de carbono líquido para congelar y destruir el tejido anormal, en la segunda es mediante el láser que se quema el área dañada. A tomarse en cuenta es que el cuatro por ciento de las lesiones vuelven a aparecer.

Aunado al procedimiento a elegir, es necesario implementar medidas de higiene y cambios en el ámbito sexual. No implica que se deba suprimir cualquier encuentro erótico, sino llevar a cabo acciones preventivas como el uso del condón y evitar realizar sexo oral si se desconoce el estado de salud de la pareja.

El papiloma escamoso oral no representa mayor riesgo para la salud siempre y cuando sea tratado a tiempo, para evitar que la lesión evolucione y pueda convertirse en cáncer. No es necesario que se cambie el ritmo de vida sexual, pero sí se debe estar consciente de las medidas a tomar para evitar el contagio de cualquier enfermedad de transmisión sexual o un embarazo no deseado. El pleno conocimiento de nuestro cuerpo es una gran arma para detectar cualquier anormalidad a tiempo.

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