Legislación en lazos de custodia
Familia

Legislación en lazos de custodia

¿Injusticia en la separación y el divorcio?

En el camino a la equidad se desempolvan viejos males que no se han resuelto; en su mayoría producto de una cultura que otorga liderazgo a los hombres y termina por generar conductas de violencia y abandono.

En esta inercia, el rol paterno termina por volverse rígido y muchas veces ausente, cargado con ideales que no corresponden al rol afectivo de un padre. Las leyes, adaptándose a esta realidad, optan por dejar a los hijos en custodia automática de las madres. Lo que se puede generar es un ciclo de violencia en que ninguna de las partes, con especial importancia los niños, se beneficia.

PANORAMA MEXICANO

En 2013, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registró 108 mil 727 divorcios, cifra que asciende cada año desde el 2011. El 58 por ciento de estas parejas había presentado matrimonios vigentes por 10 años o más. De 2016 a 2018, los matrimonios decayeron un 2.8 por ciento y los divorcios incrementaron un 5.6 por ciento. Para entonces, el 11 por ciento de la población se encontraba en separación, divorcio o viudez.

El panorama indica que cada vez se toman más opciones diferentes al matrimonio, aunque México no se encuentra entre los países con más separaciones como es el caso de naciones europeas como España y Portugal, según Business Insider.

Foto: Archivo Siglo Nuevo

Las familias en México, un territorio con profunda desigualdad de género, siguen teniendo por lo general un modelo conservador y suelen contar con la figura del padre rígida, lo que se relaciona con dificultades en la comunicación con él. En consecuencia, se forman las llamadas “alianzas” y “coaliciones familiares” estudiadas por los psicólogos italianos Francesco Luppi y Annamaria Campanini, en las que los hijos se comunican más con la madre y se toman decisiones a espaldas del padre, incluso en contra de él. Así, obtienen libertades y se guardan secretos según sea el caso.

De acuerdo al Censo de Población y Vivienda de 2010, un 53 por ciento de los mexicanos encuestados opinó que el padre estuvo ausente en su familia frente al 35 por ciento que tuvo el tiempo suficiente con él y un 12 por ciento que consideró esta figura como bastante presente. Para 2015, el 47 por ciento de los encuestados confirmó la ausencia física del progenitor.

Se puede pensar, con lo mencionado, que es relativamente justo que la custodia sea automáticamente de las madres, con la idea de que suelen tener mayor presencia en la crianza. Sin embargo, estas tendencias podrían estar cambiando. Según una encuesta de 2019 realizada por el Centro de Investigación Pew de Estados Unidos, un 57 por ciento de los padres estudiados consideran importante su participación en la crianza. El tiempo que pasan con los hijos es hasta tres veces más que en los sesenta.

Las cuestiones laborales son factores que dificultan esta tarea, pero esta investigación parece indicar que la crianza se está equilibrando en cuanto a la participación de ambas figuras paternales, aunque se sigue teniendo la opinión de que las mujeres realizan mejor este trabajo (respuesta que se dio en un 53 por ciento).

En la actualidad, los padres se involucran más en la crianza de sus hijos. Foto: Archivo Siglo Nuevo

Para el psicoterapeuta Luis Bonino Méndez, la identidad y, en consecuencia, la paternidad están en lenta transformación desde la década de los noventa. Así emerge una nueva manera de tomar esta responsabilidad que para el hombre aparece como ser proveedor de protección y guía, lo que influye en la autoestima de sus hijos.

Todo parece indicar que el mismo cambio puede existir en México. Según datos del INEGI, en el país existen 259 mil familias encabezadas por padres separados o divorciados, 495 mil son viudos y 42 mil fueron abandonados por sus parejas.

Aunque 33 de cada 100 mujeres son madres solteras y las estadísticas indican que son un sector vulnerable importante, es cierto que la custodia automática a cualquiera de las partes, sin un análisis necesario de cada situación, es injusta.

LEGISLACIÓN

En noviembre pasado, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la norma que otorga la custodia automática a las madres. Declaró que el Artículo 282, que establece la guarda y custodia provisional de los menores de 12 años para las madres, violenta el principio de interés superior por el menor; en consecuencia, no se analizan mejor las circunstancias específicas por las que pasa la familia para determinar la persona que mejor puede atender las necesidades afectivas del niño.

Con esto también se intenta romper con el estereotipo de feminidad tradicional, en que el rol específico de la mujer es la crianza, siendo que las condiciones han cambiado en muchos casos.

Si los padres se separan en buenos términos, los niños podrán desarrollarse más sanamente. Foto: Archivo Siglo Nuevo

Hay que tomar en cuenta que la familia lleva reconfigurándose desde hace tiempo y el matrimonio resulta ser un modelo menos seguido en la actualidad. Puede pensarse que se busca cada vez más espacio para el establecimiento de relaciones sólidas y que dichos cambios pueden devenir en más posibles elecciones de vida que no tengan que ver con los roles tradicionales y que respondan mejor a la situación personal y familiar de cada individuo. La unión libre en México ha aumentado de un 40.3 por ciento a 57.2 por ciento en el periodo de 2008 a 2018.

Lo que nos puede salvar de un ambiente de violencia psicológica y tensión constante, es de hecho algo simple que las familias no suelen tener en cuenta: optar por relaciones sanas y terminar aquellas que no ofrecen un clima favorable, es una manera de hacerlo. También es crucial revisar el panorama con un profesional de la psicología en caso de que se tengan dudas.

La presión social y las ideas conservadoras toman un papel determinante en la formación y la preservación de familias. Lo que esto genera son núcleos que viven en constante violencia, incluso física, donde la separación seguramente será menos traumática que lo vivido dentro del hogar.

Aunado a esto, una relación madura entre los padres separados hará que los niños no reciban tensión que no les corresponde y puedan ver a cada uno en diferentes ocasiones. Una mediación de los problemas y acuerdos llevados de manera madura entre los padres puede dejar fuera a los niños de temas que no les corresponden. El tema legal es un factor importante, pero tiene bastante peso la adaptación de los padres a la nueva situación.

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