La magia del teatro negro
Arte

La magia del teatro negro

Ilusión óptica que da vida a los objetos

Una taquilla escondida entre dos edificios. Una sala pequeña con butacas viejas. Carteles coloridos pegados en las paredes: “Vendemos palomitas y refrescos”. Un escenario negro cuyo fondo parece estar al alcance de los espectadores. 

Alrededor de 90 espectadores esperan ansiosos el inicio del show. Entre pláticas, cuchicheo y fotografías que se conviertan en evidencia de su paso por el teatro, se anuncia que es momento de comenzar. Un joven se apodera del escenario y con cómicos guiños da inicio al espectáculo. Primero, solamente es él. Después, se le une otro hombre que porta una pequeña mochila. Se observan y comienzan una disputa sobre quién podrá conseguir el artefacto más grande. Entran y salen del escenario con mochilas y maletas cada vez más gigantes. Hasta que sucede. Una maleta rojo chillante comienza a moverse sobre la cabeza de los actores, cuya sorpresa se imprime en sus rostros. La maleta huye, burlándose de quienes la quieren atrapar.

Las luces se prenden, el escenario deja de parecer un túnel sin salida y cinco actores; dos mujeres y tres hombres, aguardan respetuosos la reacción del público. Fueron 90 minutos en los que los intérpretes provocaron sonrisas, risas genuinas y asombro. El fondo nunca dejó de ser negro, pero se llenó de objetos fosforescentes que daban la impresión de moverse por sí solos, como una coreografía mágica y perfecta. Maletas, balones, peces, gotas de mar danzando al ritmo de la música que retumbaba por todo el lugar; personajes flotando y provocando expresiones estupefactas.

Los aplausos inundan la diminuta sala y ellos realizan una pequeña reverencia y agradecen el cariño con una enorme sonrisa. Tres de ellos portan un extraño uniforme negro que sólo es visible gracias a  que las luces del recinto se encendieron, pero sin ellas, sería casi imposible. El secreto ha sido relevado.

Foto: thalo.com

El teatro negro es una técnica artística cuyo principio básico es la incapacidad del ojo humano de distinguir negro sobre negro, una verdadera ilusión óptica. En cada acto, un par de actores se despojan de cualquier color para envolverse en un peculiar traje negro. Cuando salen a escena, la mirada de sus espectadores es incapaz de notar que están ahí. Es cuando la magia inicia. Objetos y accesorios manejados por los artistas pueden así, gracias a su animación y a la llamada luz ultravioleta, tomar vida y adquirir capacidades sobrenaturales.

ORIGEN

Los inicios del teatro negro se remontan a la época imperial China, donde la técnica de “cámara negra” era utilizada para entretener a los emperadores. Posteriormente, la idea emigró a Japón, donde se empleó el método en su teatro de marionetas, llamado Bunraku, para lograr que la atención de la audiencia estuviera centrada en los títeres.

Después de haber viajado por distintos países, llegó a Praga, en República Checa, ciudad que lo haría parte de su cultura y lo cambiaría por completo. El teatro negro encontraría en la capital del país un lugar para florecer y asentar las bases de su técnica, mismas que continúan en nuestros días. El juego de luces, la relevancia de la música que acompaña los actos, la mímica y la acrobacia se perfeccionaron, por lo que desde ese momento se comenzó a conocer como teatro negro de Praga.

FUNDADOR

Quien se convirtió en el padre del teatro negro moderno, y le daría la fama que hoy en día tiene, fue Jiri Srnec. El director y artista escénico fundó la primera compañía de su tipo en el mundo: el Black Light Theatre Srnec (Teatro Negro de Praga de Srnec).

Obra de Bunraku. Foto: iStock

El surgimiento de este estilo contemporáneo bien pudo ser una casualidad. Su fundador entró a la Escuela de Arte de Praga para cumplir con su servicio social, poco sabía sobre teatro. Sin embargo, al estar ahí quedó fascinado por las posibilidades que brindaba el teatro de títeres y comenzó a experimentar en ese terreno. Tales vivencias lo llevaron a conocer la técnica china de la cámara negra y comenzar a desarrollarla.

Corría el año 1961 cuando la primera presentación del grupo creado por Srnec se llevó a cabo en el Festival Internacional de Edimburgo. El éxito fue sobrecogedor.

“Ni se me había ocurrido en ese entonces que el Teatro Negro de Praga podía ser tan bien recibido y tener tanto éxito. Para mí fue muy significativo que en Edimburgo llegáramos a formar parte de la asociación internacional de arte dramático y que el Teatro Negro de Praga se convirtiera en todo un concepto", afirmó Jiri Srnec en un artículo presentado por Radio Internacional de Praga.

Su espectáculo se ha presentado en más de 70 países y frente a más de cinco millones de espectadores. Aunque no es la única compañía en Praga que se dedica a impresionar con el manejo de dicha ilusión óptica, el teatro creado por Srnec es un referente cultural de la ciudad checa, y es el más conocido a nivel mundial.

Foto: srnectheatre.com

TÉCNICA

El teatro negro no sólo permite que la imaginación y la fantasía se apropien del lugar en donde se presenta, sino que, sin importar el idioma que se hable o la edad que se tenga, cualquier persona puede disfrutar del perfomance porque la mayoría de sus presentaciones son mudas.

Para lograr la ilusión óptica, se emplea una luz ultravioleta en un escenario negro donde algunos de los actores también visten este color. La luz negra resalta los blancos y fosforescentes, dejando en oscuridad al resto. Para que el juego de luces y sombras sea todo un éxito, toda la escenografía empleada en este tipo de teatro debe ser sumamente colorida.

“La idea del teatro negro es que le podamos dar vida a objetos. Los actores que están invisibles de traje negro y atrás un telón negro, manejan objetos con colores especiales y así tratamos historias donde estos tienen vida”, explica Jirí Srnec hijo al periódico colombiano El Tiempo.

Para lograr tal objetivo, no basta con tener la mejor iluminación, los vestuarios más extravagantes ni la escenografía más llamativa, sino que se requiere de una coordinación completamente pautada, una coreografía perfecta. Un paso en falso y la ilusión se romperá. Los artistas del teatro negro son actores, bailarines y cantantes dispuestos a dejarse llevar completamente por la fantasía en el escenario.

Obra del Teatro Negro de Praga de Srnec. Foto: prague.eu

PRESENTACIONES

En Praga, los boletos para ver una obra de teatro negro varían entre los 20 y 30 euros, es decir, entre 450 y 650 pesos mexicanos. Existen varias compañías importantes, entre las que destacan: Ta Fantastika, Teatro Image, Teatro Nacional Negro de Praga y la ya mencionada Teatro Negro de Praga de Srnec.

Hay una disputa entre las dos últimas por lo parecido de sus nombres. Sin embargo, como afirma Pavel Marek, director del Teatro Nacional Negro de Praga, “cada quien tiene su propio mercado”.

Lo que es un hecho es que no es necesario viajar los nueve mil 743 kilómetros que separan a México de Praga para ser testigo de una presentación de teatro negro, ya sea porque las compañías originales visitan una gran variedad de países presentando su espectáculo o porque la técnica ha sido replicada con demasiada similitud por diversos grupos escénicos.

El Teatro Negro es una técnica artística que crea un mundo surreal y lleno de juego en el que todo es posible. La oportunidad de idear y pensar en los secretos albergados en todo tipo de objeto está presente en cada minuto de la puesta en escena.

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