Edulcorantes alternativos
Gastronomia

Edulcorantes alternativos

Para una dieta sana con un toque dulce

Todo en exceso es malo y el azúcar no se libra de esta aseveración. Un gusto de vez en cuando no le cae mal a nadie pero, cuando se convierte en algo cotidiano, genera problemas a la salud. Según la página oficial del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), México ocupa el primer lugar en obesidad infantil y el segundo en la de adultos. Esto se debe en gran medida al alto consumo de azúcar.

La industria alimentaria emplea esta sustancia tan adictiva como el tabaco o la cafeína, para incrementar la venta de sus productos. Es tan efectiva para enganchar a los consumidores, que países como Holanda pretenden regular su venta debido a los daños que ocasiona.

La sociedad tiene la mala costumbre de llevar alimentos azucarados a sus hogares y permitir que sean consumidos desde muy temprana edad. Algunos productos con altos niveles de este ingrediente son: cereales dulces, galletas, chocolates, refrescos, postres lácteos, salsas tipo kétchup y caramelos.

Sin embargo, hay alimentos que aportan azúcares saludables. Algunos de estos son: la miel, la caña de azúcar (azúcar moreno), las frutas, las verduras (aunque en menor cantidad que las frutas) y los cereales integrales, pues contienen hidratos de carbono complejos que mantienen a raya la glucemia en la sangre.

También es posible sustituir los azúcares por endulzantes naturales, también llamados edulcorantes. Su función es básicamente la misma: dar un sabor dulce a comidas y bebidas, pero de una manera mucho más saludable. Aportan una cantidad de calorías menor al azúcar y, al no ser adictivos, pueden ayudar en la pérdida de peso a largo plazo. Algunos de ellos son:

Xilinat. Foto: xilinat.com

Xilinat. Javier Larragoiti, joven mexicano, propuso realizar un edulcorante que tuviera el mismo sabor que el azúcar, pero que también fuera apto para diabéticos, pues no todos los endulzantes lo son y muchos tienen un sabor que no resulta tan agradable. Así que formó una empresa emergente para elaborar un sustituto derivado del olote, residuo de la mazorca de maíz, de donde se obtiene el xilitol, un alcohol azucarado presente en diversos residuos orgánicos. Es empleado en bebidas, dulces y gomas de mascar, ya que tiene un sabor bastante similar al del azúcar convencional. Este producto recibió el Premio Innovadores Menores de 35 Latinoamérica.

Estevia. Proviene de una especie de arbusto del mismo nombre y es uno de los edulcorantes más conocidos en el mundo. Entre sus propiedades se encuentran beneficios al sistema digestivo y el hecho de ser diurética y antioxidante. Si bien no eleva la cantidad de azúcar en la sangre, algunas investigaciones han concluido que podría llegar a interferir en el control de sus niveles, por lo que puede afectar a algunos pacientes con diabetes avanzada. Asimismo, existe riesgo de alergia para las personas sensibles a las plantas Asteraceae/Compositae (como las margaritas, los crisantemos y las caléndulas). También es recomendable evitar su consumo continuo durante el embarazo y la lactancia, pues no hay información que la avale como completamente segura en estas etapas.

Fruta del monje. Es un fruto redondo y pequeño muy similar a un limón, verde por fuera, aunque blanco por dentro. Es casi 300 veces más dulce que el azúcar y es utilizado en China como edulcorante para bebidas refrescantes por ser baja en calorías. La evidencia científica ha demostrado, hasta el momento, que no tiene efectos secundarios negativos, pues es totalmente apta para embarazadas, niños y mujeres que amamantan. Sin embargo, uno de sus puntos negativos es que es difícil de cultivar y de importar.

Con estas alternativas, es posible hacer una transición a una dieta más sana en la que poco a poco será más fácil deshacerse de productos artificiales azucarados que poco aportan a la nutrición.

Fruta del monje. Foto: Health Magazine

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