Terapias psicológicas digitales
Ciencia

Terapias psicológicas digitales

La tecnología en pro de la salud mental

En 1966 el profesor norteamericano Joseph Weizenbaum creó a Eliza, un bot o programa informático que asumía el rol de terapeuta emocional. Su software intentaba imitar a una psicóloga atenta y sensible hacia los usuarios, con quienes se comunicaba a distancia utilizando la escritura. El bot despistó a más de uno, le revelaban intimidades como si realmente se tratase de una profesionista del psicoanálisis.

La operatividad radicaba en el reconocimiento de palabras clave tecleadas por el usuario o “paciente”; el bot respondía con una pregunta empleando la misma palabra, por ejemplo:

Eliza: “Soy la psicoterapeuta. Por favor, descríbeme tus problemas. Cada vez que termines de escribir, escribe RET dos veces”.

Interlocutor: “Soy infeliz”.

Eliza: “¿Te sientes infeliz con frecuencia?”

Si en la base de datos no se hallaba la palabra escrita por el usuario el programa emitía una pregunta general:

Eliza: “¿Puedes desarrollarlo más?”

El ejemplo de este breve diálogo lo publicó la BBC para reconocerle a Weizenbaum su contribución en el desarrollo de la inteligencia artificial, herramienta digital que transita entre el uso lúdico y la utilidad profesional.

¿QUIÉN TIENE EL CONTROL?

Un cuchillo tiene múltiples y distintos usos posibles: en manos de cirujanos expertos puede salvar vidas en un quirófano; usado por otras personas puede ocasionar muertes y sufrimiento”, la analogía es de la doctora Cristina Botella Arbona, directora del grupo LabPsi Tec, pionero en el uso de aplicaciones basadas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs), en terapias psicológicas. Su laboratorio incorpora la Realidad Virtual (RV), la Realidad Aumentada (RA), el Internet e incluso el teléfono móvil para gestionar algunos padecimientos.

Los primeros sistemas de realidad virtual se desarrollaron a mediados de los noventa. Foto: timeline.com

Con los dispositivos electrónicos los tratamientos psicológicos parecen un juego.

La RV es el desarrollo electrónico donde se emplean gafas en las cuales se reproducen videos o animaciones que pueden observarse en 360 grados gracias a la detección de movimiento de la cabeza. El usuario vive la inmersión concentrando sus sentidos en las imágenes debido a que estas gafas lo aíslan del entorno inmediato. La percepción de la realidad se modifica: desaparecen el escritorio y el diván del psicólogo; en su lugar se puede estar en la cima de un rascacielos en construcción, de pie en la orilla a cuatrocientos metros de altura sin asideras cercanas, sintiendo el vértigo y escuchando el fuerte viento que empuja al abismo. La experiencia intenta enfrentar a quien padece de acrofobia (miedo a las alturas) y, según Botella Arbona, los resultados han sido positivos.

En 1993 la American Psychological Association creó un grupo de expertos para promover el desarrollo y difusión de técnicas de tratamiento utilizando las TICs, el reto fue generar evidencia clínica de la efectividad de los nuevos métodos. “Se desarrollaron los primeros sistemas de Realidad Virtual a mediados de la década de los noventa para mejorar la aceptación de la técnica de exposición”, recordó la doctora Botella. Un experimento destacable fue el de Barbara Rothbaum quien en 1995 describió la aplicación de la Realidad Virtual para el tratamiento de la acrofobia, con resultados positivos.

Es una gran satisfacción (declaró Botella Arbona) poder afirmar que nuestro grupo contribuyó, desde sus inicios, a este campo desarrollando programas de RV para distintos problemas psicológicos como la claustrofobia, la fobia a volar, o la imagen corporal en los trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia”.

Así, las gafas de RV o pueden servir sólo para un momento de entretenimiento, o pueden convertirse en el dispositivo que ayude a remediar algún problema psicosomático, depende en manos de quién esté el control.

MÁS INFORMACIÓN Y MAYOR PRECISIÓN

En lo que respecta a la investigación, las TICs permiten recabar información relevante de los pacientes justo en el momento en que se presentan los síntomas, puntualizó por su parte la catedrática de la Universidad de Valencia, la doctora Rosa Baños Rivera.

Barbara Rothbaum demostrando la aplicación de RV para el tratamiento de veteranos de guerra con estrés postraumático. Foto: memoryhealthsciblog.com

“En lugar de evaluar los comportamientos de manera transversal, podemos estudiarlos en su dinámica con el contexto, y tener una imagen casi en tiempo real de lo que una persona hace y en qué circunstancia lo hace o no. Esto está promoviendo avances en el conocimiento de manera inconcebible”, reconoció en el documento Reflexiones acerca de la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en Psicología Clínica, donde se reunieron las experiencias de diversos profesionistas convocados por Verónica Guillén, especialista y coordinadora del Centro Clínico Previ de España.

Tanto la Realidad Virtual como la Aumentada (evalúa Baños Rivera) posibilitan el control del contexto, simular mundos y ambientes que facilitan a los expertos el control experimental. “Donde quizá están teniendo un impacto mayor en estos momentos es en el área de la evaluación y tratamientos, superando barreras importantes y alcanzando el reto de diseñar tratamientos personalizados que están llegando a todas las personas que lo necesiten, en el momento y lugar que lo necesiten”.

DEMOCRATIZANDO LA TERAPIA

La referencia de Rosa Baños Rivera es hacia el Internet, el canal de comunicación que permite llegar a lugares insospechados, con públicos masivos en diversos rincones del mundo. A través de esta red de comunicación se pueden ofrecer terapias y programas personalizados a pacientes que no tendrían la posibilidad de estar frente a frente con el terapeuta.

Justo en el contexto actual de pandemia, en el cual la mayoría de las naciones afectadas han entrado a la etapa tres donde se prevén contagios masivos de COVID-19, las TICs juegan un papel de enlace, contacto, comunicación y terapia para las personas.

El encierro, aunque voluntario, genera ansiedad en algunas personas. Es cuando el Internet se convierte en un canal de comunicación de alta utilidad.

Los terapeutas entran en contacto con sus pacientes y, sin importar si hay otras personas en consulta, por medio de aplicaciones de inteligencia artificial pueden ubicar al afectado en una sala de espera virtual en la que podrá estar expuesto a información o estímulos que le ayuden a aminorar su ansiedad.

Existen programas de RV para distintos problemas psicológicos, como la aracnofobia. Foto: scoop.it

Las intervenciones basadas en Internet fueron más eficaces en la reducción de la frecuencia de atracones y conductas compensatorias y se asociaron con mejoras en la calidad de vida y un aumento en la motivación para el cambio”, destacó Botella Arbona como una de las cualidades del Internet.

Al mencionar atracones, la doctora Botella se refiere a los trastornos alimenticios, en los que también se han enfocado aprovechando las herramientas digitales. “Principalmente se ha utilizado la RV y protocolos aplicados a través de Internet”, señaló.

EL ASPECTO NEGATIVO

Los profesores reseñados en este artículo, coincidieron al señalar el aspecto negativo manifiesto en la web. Cualquiera puede comenzar su portal web y publicar información sin restricción, sin que algún organismo calificado evalúe la veracidad de los datos que se comparten.

La carencia de regulación en Internet permite que se exalten mensajes negativos presentados de una forma atractiva para los usuarios. Por ejemplo: blogs, canales de video o de audio en los que se realice apología de la anorexia (sin llamarla como tal) logran posicionarse en los usuarios, especialmente adolescentes, quienes modifican negativamente sus patrones alimenticios llevándolos a niveles patológicos; es uno de los aspectos adversos de la tecnología, otro puede ser la dependencia patológica al teléfono celular.

Aun así las TICs son herramientas que han facilitado la aplicación de terapias. También permiten alcanzar a nuevos públicos necesitados de atención clínica; estas presentan notables avances tecnológicos y su evolución no se detendrá.

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