El hilo de la poesía visual
Literatura

El hilo de la poesía visual

Nexo literario hacia el arte plástico

La literatura evoca imágenes mediante la descripción. La intención de estos símbolos es ser un recurso más, un elemento para la articulación de una experiencia estética. Evocar imágenes mentales es diferente a presentarlas en un medio físico y, cuando lo visual guarda lecturas implícitas, se convierten a su vez en imágenes poéticas.

La poesía visual va más allá del lenguaje habitual de la literatura para presentarnos un hilo que tiende hacia las artes plásticas. El resultado es una obra que se mantiene en un punto medio entre el carácter visual y el literario, pero también un vocabulario enriquecido que puede contener distintas capas de lectura.

Puede parecer confusa la idea de que la poesía adquiera un valor literalmente visual, ya que evoca por sí misma imágenes mentales mediante las cuales nos presenta lugares, anécdotas o escenarios.

Por su parte, las artes plásticas nos cuentan historias mediante la iconografía, un lenguaje del arte tradicional por medio del cual se puede tener certeza del significado de la escena que se nos presenta, como es el caso de pasajes religiosos.

Asimismo, la crítica de arte amplía lo que una obra nos puede decir mediante sus estudios minuciosos.

Lo cierto es que la experiencia estética se presenta en ambos tipos de expresión. El poeta Charles Baudelaire ya advertía una relación entre la poesía y las artes visuales, señalando que existe un orden del que la poesía y la pintura no son más que manifestaciones. Es decir, la experiencia estética de la que hablamos se obtiene por ambas vías.

Charles Baudelaire. Foto: Behance / Cecile Carre

Al margen de relaciones más literales entre ambas disciplinas, como los temas que pueden compartir (la pintura representando motivos mitológicos o literarios), ciertas propiedades como el ritmo y una llamada “musicalidad”, pueden tener su eco en una obra visual. La manera en que están presentados los elementos de una imagen, evocan esta propiedad, así como la manera en que se disponen e interactúan.

Autores como Pablo Picasso hablaban de esta relación señalando que la pintura puede ser poesía en sí misma. El poeta lírico griego Simónides de Ceos hablaba de la pintura como poesía muda y de la poesía como pintura parlante. Aunque esto pueda leerse hoy como una manera un tanto presuntuosa de hablar de las propiedades de la obra plástica o de la poética, la relación parece tener sentido en cuanto se profundiza en ella.

UNIÓN

En ambas disciplinas, como en otras formas de expresión artística, si nos detenemos a analizar, se comparten ciertas estructuras que los creadores buscan para acentuar la expresividad. Donde parecen unirse más fuertemente es mediante los conceptos que tratan de comunicar. Así, la metáfora y analogía pueden darse tanto en la retórica literaria, como en la visual. Un discurso se puede entender detrás de una obra artística visual, aunque lo sintamos más cercano al mundo de la comunicación escrita.

La poesía visual ahonda en las características que unen a las dos disciplinas, creando una forma de expresión que rompe las reglas para tomar elementos de ambas. Se llama así a esta intersección entre la poesía y la creación visual.

El llamado caligrama, como acercamiento a esta intersección, dispone las letras para formar una imagen que a su vez lanza otras lecturas sobre lo escrito. Un famoso autor de este tipo de poemas es el francés Guillaume Apollinaire, cuya obra se sitúa en la primera mitad del siglo XX.

Poème du 9 février 1915 de Guillaume Apollinaire. Foto: researchgate.net

El surrealismo, cuyas primeras propuestas estaban dentro del terreno de la poesía, pasó a generar búsquedas pictóricas apoyadas por el autor del manifiesto con el que se le dio inicio a esta corriente, André Bretón. El poeta y pintor Victor Brauner, asociado también a este movimiento, designa picto poemas a algunas de sus obras que mantienen elementos tanto literarios como visuales.

Para autores como la investigadora en poesía experimental Laura López Fernández, la poesía visual es una combinación entre impulsos visuales y literarios. Pero para el profesor de la Universidad de Durham, Willard Bohn, se trata de una poesía que está destinada a ser vista.

Poemas como Alas de pascua (1633) de George Herbert sitúan sus versos de forma que obtenemos la imagen de unas alas. Pero no necesariamente la forma debe ser reconocible, sino generar cierta visualidad, como en el caso de Un dado (1897) del poeta francés Stéphane Mallarmé, cuyos versos están separados, de manera que evoca esta sensación de dispersión que acompaña al poema.

ACTUALIDAD

Hoy, la poesía visual dista de estos poemas que adquieren formas, para aferrarse a características más conceptuales. Pocos poemas visuales contemporáneos, se encasillan dentro de las reglas comunes de la poesía e incluso de la escritura. Tocan el terreno de lo visual y verbal de otras maneras en las que muchas veces el lenguaje es uno de los temas mismos que abordan en sus exploraciones. En éstas pueden incluir distintos tipos de lenguajes como el matemático o incluir técnicas de impresión, de collage o de xerografía (impresión electrostática), entre otras.

El jHegaf de Geof Huth, no incluye una palabra reconocible, sino que utiliza letras y las dispone formando una composición donde explora la forma de los caracteres en una búsqueda en que intenta evocar a través de la forma en lugar de la palabra.

Extracto de tipo de Sylvester Houédard. Foto: socks-studios.com

La investigadora Mary Ellen Solt observó que en 1968, la tendencia de las expresiones diversas y experimentales denominadas bajo un mismo cajón como poesía concreta, buscaban en realidad un cauce hacia lo que la autora nombró una nueva poesía visual. En esta nueva forma de entender lo poético, se dejaba atrás la función oral, alejándose de la escritura tradicional.

Marvin Sackner denominó poesía concreta a aquellas expresiones que buscan la imagen visual mediante las palabras y las letras, como la pieza que mencionamos de Huth. Mientras que la poesía visual es para el autor una obra en la que se integran imágenes al mismo poema.

El artista experimental holandés Hendrik Nicolaas Werkman realizó patrones abstractos con letras y signos. Los estractos de tipo de Sylvester Houédard se denominaron también poesía visual.

La confusión que se presenta entre ambos conceptos es tratada por diferentes investigadores, pero la interdisciplinariedad que ambas tienen hoy en día, es una de las características que para el autor Klaus Peter Dencker moldearon, en un principio, la poesía concreta y que ahora transforman a la poesía visual.

Se trata de experimentos literarios que cada vez van más allá y ponen en cuestión lo que significan, para el arte, el lenguaje y los conjuntos de normas que lo delimitan. Lo cierto es que las licencias que se ha tomado la literatura en torno a la creación artística, nos indican el camino que se toma incluso en contra de lo que significa el lenguaje. Lo que define en sí a la poesía, se podría decir que es la experiencia estética, un concepto filosófico que por supuesto evoluciona conforme el quehacer del artista explora más posibilidades.

Por lo tanto, intentan descubrir aquella poesía que no únicamente se puede leer e interpretar (aunque sea por métodos rigurosos), sino que su búsqueda está en una poesía que se puede ver, desafiando un orden al que estamos impuestos y proponiendo uno nuevo que intentamos descubrir.

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