Contingencia politizada
Opinión

Contingencia politizada

Jaque Mate

El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló a principios de abril que la crisis por el COVID-19 “nos vino como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación”. La declaración sorprendió a muchos. ¿Cómo festejar una crisis que está destruyendo la salud y matando a miles de mexicanos, pero además acabando con empresas y empleos al por mayor?

Quizá el festejo se deba al hecho de que para el mandatario, y para muchos miembros de su movimiento político, lo verdaderamente importante es destruir el modelo liberal, el sistema económico de mercado, para reemplazarlo con lo que ellos llaman la Cuarta Transformación.

Las declaraciones de AMLO quedan en contexto cuando consideramos un tweet del 23 de abril de la secretaria de la función pública, Irma Eréndira Sandoval, uno de los personajes más ideológicos del gabinete: “Desde la Función Pública vigilaremos que las medidas de Austeridad Republicana se cumplan en toda la Administración Pública Federal para superar esta crisis mundial del modelo neoliberal”. Sí, así lo dijo. La pandemia del coronavirus es producto del modelo neoliberal.

No es la única que piensa así. La directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), María Elena Álvarez-Buylla, afirma que la “ciencia neoliberal” ha dejado a los científicos mexicanos desarticulados y sin capacidad para innovar. Por supuesto le llovieron críticas al decirlo, ya que la mayoría de los especialistas considera que la ciencia es la misma en cualquier lugar del mundo y no tiene ideología. Pero su afirmación es también reveladora de la filosofía del gobierno mexicano.

Los miembros del equipo, por supuesto, no están haciendo más que seguir la línea que marca la Presidencia. López Obrador se ha cansado de afirmar en sus conferencias de prensa que todos los problemas del país, y del mundo, se deben a las políticas del “período neoliberal”. Quizá por eso festeja la crisis y afirma que le llega como anillo al dedo. Un viejo precepto de Lenin es que “La revolución es imposible sin una situación revolucionaria”. Y una crisis puede ayudar a crear esa situación revolucionaria.

Lo curioso es que las medidas de “austeridad republicana” que está impulsando López Obrador no son ni liberales ni progresistas sino abiertamente conservadoras. El mandatario ha expresado su admiración por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, pero al parecer la admiración no se extiende a las políticas progresistas que aplicó. La propuesta de aumentar el gasto público que impulsó Roosevelt, López Obrador la descalifica como neoliberal.

No sorprende así que el presidente considere que la crisis ha llegado como anillo al dedo para su proyecto político. Las muertes por el COVID-19 o el desplome económico que está dejando a millones sin empleo no importan porque el fin justifica los medios. Si el propósito de la victoria electoral de 2018 es acabar con el “modelo neoliberal”, una crisis que provoca sufrimiento y puede justificar la adopción de un sistema más autoritario es bienvenida.

Nuestro gobierno no considera como ejemplo a las naciones que han construido prosperidad con un sistema de mercado. Cuba o Venezuela son mejores ejemplos. Por eso los activistas que hoy ocupan cargos de gabinete celebran la crisis que debe poner fin al modelo neoliberal. Esa es la transformación que quieren para el país.

Comentarios