El comercio de la basura
Finanzas

El comercio de la basura

Hacer ganancias de lo que la gente tira

Para conocer el valor económico que posee la basura habrá que acercarse a quien vive de ésta. Promotora Ambiental, conocida por su acrónimo PASA, es la empresa de capital privado en México que basa su negocio en lo que otros tiran. Desde su creación en 1991, sus ganancias se incrementan a niveles rentables debido al aumento, también, en la generación de los residuos de origen doméstico e industrial. Sólo en el primer trimestre de este año las utilidades netas fueron 277 por ciento más elevadas con relación al mismo periodo del año pasado, revela el informe de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), donde cotiza la firma regiomontana.

La compañía cuyo presidente del consejo de administración es Alberto Eugenio Garza Santos, tiene colocadas en el mercado poco más de 132 millones de acciones. Su manejo financiero, la diversificación de la oferta de servicios y la reducción de costos derivaron en aquel crecimiento sobresaliente basado también en “un mayor volumen de las ventas, así como en un beneficio por impuesto diferido a favor”; revela el informe de la BMV.

El incremento de ingresos se fortaleció con la incorporación de otras ramas productivas derivadas de la basura, como la generación de energía. En octubre del año pasado, la compañía anunció la inauguración de su planta de electricidad a través de biogas que se extrae de su relleno sanitario ubicado en León, Guanajuato. En su construcción y puesta en marcha invirtió 140 millones de pesos; con la planta entrega 2.8 mega watts al alumbrado público de la ciudad más poblada de ese estado.

De comenzar en 1993 con ocho vehículos, una plantilla de 68 trabajadores que recolectaban 38 mil toneladas de residuos sólidos, pasó 26 años después a ser una organización que posee dos mil 724 vehículos recolectores, una nómina de 7 mil 425 empleados y a operar 26 rellenos sanitarios. PASA aprovecha aproximadamente nueve millones de toneladas anuales de residuos sólidos, equivalente al 17 por ciento del total de la basura en el país. Con aquel volumen de desperdicios fue capaz, en 2019, de generar ingresos superiores a los cinco mil millones de pesos.

DINERO A LA BASURA

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estima que el año pasado se produjeron 53 millones de toneladas de residuos en el país, principalmente sólidos. El 75 por ciento de aquellos se generan en ciudades con más de 50 mil habitantes y en zonas conurbadas. En su mayoría, los desechos provienen de las casas y el 24 por ciento los genera la industria y el comercio.

Personal de PASA operando en Torreón , Coahuila. Foto: La Laguna / Torreón Coahuila

Aunque la participación del sector privado es más notoria, todavía los municipios son responsables de recolectar el 74 por ciento del volumen de basura generado en los hogares, del cual el 66 por ciento fue dispuesto en rellenos sanitarios, el 10 por ciento en tiraderos controlados, el 16 por ciento a cielo abierto y sólo el ocho por ciento fue reciclado. En pocas palabras, se continúa tirando dinero a la basura; para dimensionarlo, aquellos desechos representarían 20 mil millones de pesos perdidos anualmente.

El desperdicio no es exclusivo de México. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en 2018 por lo menos un tercio de los residuos urbanos en América Latina y el Caribe no se reutilizaba. “Cada latinoamericano genera un kilo de basura al día, la región en su conjunto alrededor de 541 mil toneladas diarias, que representan el 10 por ciento de la basura mundial”, constata el informe donde además se estima que para el 2050 se alcanzarán las 671 mil toneladas de basura al día en América.

El efecto inmediato derivado de la escasa recuperación es el impacto al ambiente. Los lixiviados intoxican el agua subterránea, los plásticos derivan en los ríos y mares y con la quema descontrolada de basura se contamina el aire.

Ejemplos tangibles se aprecian en el lecho del río Nazas, un caudal que nace en la Sierra Madre Occidental en el estado de Durango y que desembocaba en la laguna de Mayrán, en Coahuila, antes de la construcción de las presas que lo contienen. En su recorrido cruza la zona conurbada de la Comarca Lagunera. El lecho es actualmente vertedero de aguas residuales, basura doméstica e industrial. Durante décadas, la ciudad de Gómez Palacio ha derramado intermitentemente aguas residuales urbanas al lecho formando extensas lagunas que contaminan el suelo y el aire. A comienzos de este año, el desecho alcanzó amplias zonas donde se mezcló con residuos de la industria del mármol, con basura infecciosa generada por los establos ganaderos y con restos de piezas de poliuretano dispersas que la gente incendia. En una de las zonas conocida como ejido Las Huertas y en las colonias El Consuelo y Flores Magón, del municipio de Gómez Palacio, Durango, constantemente se incinera ilegalmente la basura para recuperar algunas piezas de metal. La ganancia de los pepenadores es mucho menor al impacto ambiental y al daño a la salud que se ocasiona.

Según el Informe de Perspectiva Mundial de la Gestión de Residuos, publicado en 2015, en ciudades de bajo o medio ingreso per cápita, el costo derivado de un incorrecto manejo de residuos para la sociedad y la economía en su conjunto es de 5 a 10 veces lo que costaría implementar un adecuado manejo”, publica el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

PetStar procesa tres mil 100 millones de botellas de plástico al año, esto representa el 65 por ciento de botellas que circulan en el país. Foto: pt-mexico.com

GESTIÓN RENTABLE

El aprovechamiento de la basura es un negocio provechoso para quienes identificaron la oportunidad al verla tirada por doquier.

Hace 25 años se fundó en la Ciudad de México, independiente de las grandes firmas, la empresa PetStar. Jaime Cámara Creixell aprovechó la coyuntura y comenzó a recolectar los envases de los basureros hasta lograr hoy en día posicionarse como líder en el reciclaje de botellas de PET en todo el mundo, y ser “ejemplo de economía circular”, anuncia su página de internet. Su afianzamiento en el mercado despertó el interés de Coca-Cola, la cual le compró acciones para convertirla en parte de su holding.

PetStar procesa tres mil 100 millones de botellas de plástico al año, aseguran sus informes. Si se considera como promedio que 30 botellas de 600 mililitros pesan un kilogramo, el cual se paga en cuatro pesos con cincuenta centavos, se obtendría un monto de 465 millones de pesos anuales por la venta de aquel mundo de envases de tereftalato de polietileno, o PET. La cifra representa el 65 por ciento de botellas que circulan en el país, afirma el director de PetStar, compañía que ofrece trabajo directo a mil personas y cuenta con la colaboración de 24 mil pepenadores.

ECONOMÍA CIRCULAR

El concepto de economía circular implica la reutilización de empaques que normalmente van a la basura una vez que cumplen su uso inmediato. En lugar de ser desechos se transforman en materia prima de nuevos productos.

Por ejemplo, Ternura es una fábrica de ropa que aprovecha las redes para pesca de nylon desechadas en el mar para confeccionar sus prendas. En tanto Ikea produce manteles, fundas de cojín y bolsas a partir del plástico que recogen los pescadores del mar Mediterráneo.

La marca Adidas también diseñó zapatos deportivos, pantalones y chaquetas elaborados con plástico de las redes de pescadores, y la marca Lush fabrica champú sólido para evitar el uso de envases plásticos. La compañía Dell utiliza plástico reciclado como empaque para sus productos.

Lo que la mayoría de gobiernos del mundo no comprende es que resulta menos costoso aplicar medidas de recuperación de residuos, que seguir tirando la basura como se ha hecho tradicionalmente.

El Banco Mundial asegura que los países de ingreso mediano alto y los de ingreso alto proveen servicios casi universales de recolección de residuos que costea a partir del reúso, ya que, como lo confirman los número de PASA, la basura es un buen negocio.

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