Robots en tiempos de pandemia
Ciencia

Robots en tiempos de pandemia

Cuando la tecnología interviene

El alto riesgo de contagios por COVID-19 abrió la puerta al uso de robots en el área de la salud, donde desempeñan funciones de apoyo al personal médico. El traslado de medicamentos, la toma de muestras clínicas, la entrega de alimentos a los pacientes y la limpieza dentro y fuera de los hospitales son las principales actividades en las que se están aprovechando diversos modelos de robots producidos en Japón, Dinamarca y China, países a los que podría sumarse México con el diseño de un autómata de nueva creación a cargo de científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Antes de la aparición del virus que está poniendo en jaque a la humanidad, los robots reemplazaban a los humanos en el sector industrial principalmente; de forma más discreta se colaron en almacenes trasladando mercancías pesadas, limpiando pisos y eliminando bacterias con el uso de luz ultravioleta. En las tiendas departamentales se emplean verificando las existencias de productos en anaqueles, en las farmacias ubicando el medicamento para su venta e incluso en las áreas de correo postal ordenando la correspondencia. En estos trabajos, las personas fueron desplazadas por los robots bajo el argumento de eficiencia y bajo costo en el desempeño de esas actividades. En el contexto de la pandemia, la justificación destacada para el uso de máquinas autómatas es la protección a la salud de los seres vivos.

Los robots no están reemplazando a las personas, están favoreciendo la protección y asistiendo en labores sencillas, argumentan las firmas internacionales que promueven la fabricación y comercialización de las nuevas tecnologías. Incluso revelan estadísticas con las cuales contradicen la tendencia del desplazamiento humano: “Las empresas en todo el mundo están aumentando el uso de robots industriales: en cinco años el stock operativo global aumentó en aproximadamente un 65 por ciento, a 2.4 millones de unidades entre 2013 y 2018”, reveló la Federación Internacional de Robótica en su página web. Contrario al impacto negativo que podría suponer este incremento en el uso de autómatas para el cometido de labores, se reportó en el mismo periodo un aumento del 22 por ciento en la cantidad de puestos en la industria automotriz, pasando de 824 mil a un millón de empleos en Estados Unidos, de acuerdo a la misma fuente.

Robot modelo R80 desinfectando las calles de China. Foto: newsweek.com

En México el panorama es distinto. Se estima que deben estar operando alrededor de 5 mil 700 robots en el área industrial y, según la consultoría McKinsey, podrían estar en riesgo millones de empleos en el país por el uso de aquellas tecnologías.

Los escenarios son impredecibles. Por un lado, con la obtención de robots podría mantenerse la continuidad en la producción industrial; sin embargo, la recesión económica está frenando los planes de crecimiento de las empresas y la obtención de nuevos equipos, revela la propia firma: “La Asociación de la Industria de Ingeniería Mecánica, la organización más grande de su tipo en Europa, informó que el 49 por ciento de las compañías de maquinaria encuestadas a mediados de marzo de 2020 informaron de una fuerte o muy fuerte caída en la demanda. A mediados de abril ese número había aumentado al 77 por ciento, y el 89 por ciento de los encuestados estaban experimentando algunos efectos negativos del COVID-19”.

Esta información no incomoda al níveo Moxi, un autómata asistente de enfermeras que hace sus pruebas en un hospital infantil en Austin, Texas.

LO PRIMERO, LLEVAR SÁBANAS

Entre los pasillos se desplaza el modelo diseñado para asistir al trabajo de las enfermeras. Es Moxi, el robot fabricado por Diligent Robotics, el cual está en su periodo de pruebas en el Centro Médico Infantil. “Es la nueva cara del hospital”, califican los noticiarios norteamericanos al hablar de este robot blanco cuya cabeza aparenta ser un televisor pequeño dotado de una pantalla donde se iluminan dos círculos con luces LED, como si fuesen ojos.

Al principio dijimos, ¡oh cielos, los robots van a tomar nuestro lugar! Pero Moxi tiene algo especial, porque es un robot que representa a este tiempo loco”, declaró la jefa de enfermeras Meghan Straub, quien considera un “apoyo emocional” a esta máquina que se desplaza silenciosamente .

Moxi. Foto: techcrunch.com

Moxi realiza tareas simples, como trasladar los suministros generales a las habitaciones, ya sean sábanas, almohadas o incluso medicamentos; también conduce a las familias al interior del hospital. “Por supuesto que quieres estar ahí para acompañar a las familias cuando salen del hospital, pero también debes suministrar el antibiótico y requieres cinco minutos adicionales para hacer eso”, entonces Moxi entra en acción porque su programación le permite guiar a las personas por el interior del hospital.

Este robot no reemplazará a las enfermeras. “Nunca podrá hacer una operación a corazón abierto”, expresó el presidente del hospital, Christopher Born, para el canal KXAN de Texas; “solo es para facilitarles el trabajo”.

SIMPÁTICO Y TIERNO

Vivian Chu tiene 32 años de edad, es baja de estatura y cuenta con un amplio conocimiento y destreza que le permitieron crear a Moxi, el robot “que hace parte del trabajo duro para que el personal del hospital pueda pasar más tiempo con los pacientes”, tal como lo presenta el Instituto Tecnológico de Massachusetts.

Chu y Andrea Thomaz son fundadoras de Diligent Robotics, con sede en Austin, Texas, compañía que crearon en 2017 durante sus estudios universitarios. Moxi es el nombre que recibió el robot porque no pertenece a algún humano y es corto, reveló Chu. El diseño industrial corrió a cargo de Carla Diana, quien proyectó un cuerpo curvo con bordes suaves; los ojos son LED y parpadean, tiene también una voz con tono optimista y neutral en cuanto a género. Su cabeza gira y asiente hacia la dirección donde comenzará a desplazarse.

Moxi tiene la capacidad de manipular diversos objetos sin la ayuda de personas, gracias a un brazo flexible y una mano de agarre que puede recoger objetos de varios tamaños; la altura de su cuerpo puede ajustarse para alcanzar objetos altos o bajos y su base es completamente móvil. Las dimensiones generales del robot son aproximadas a las de un humano para permitir el fácil desplazamiento. Comenzaron sus pruebas en hospitales porque es “el personal de enfermería el que está sufriendo cada vez más de agotamiento”, declaró Chu al portal PC Magazine.

El uso de luz ultravioleta será el arma principal para desinfección en prototipos mexicanos. Foto: spectrum.ieee.org

LA VERSIÓN MEXICANA

El Instituto Politécnico Nacional participa también en el diseño de robots que se hagan cargo de la desinfección de los hospitales y que efectúen tareas, aunque simples, significativas porque alejarían al personal médico de zonas infectadas.

Por medio de un comunicado oficial se detallaron las funciones de la propuesta politécnica: “Al principio el robot trabajará de manera teleoperada, a distancia; además contará con funciones básicas de detección de obstáculos para evitar que el operario lo impacte contra objetos. En una segunda fase se tiene contemplado que funcione de manera autónoma, a través de comandos de voz; en este caso se combinarán técnicas de análisis de voz y de imagen, reconocimiento de patrones y otras técnicas de Inteligencia Artificial como redes neuronales y aprendizaje por esfuerzo”, declaró el doctor Juan Humberto Sossa Azuela, cabeza del equipo de investigadores que desarrolla el prototipo que tendrá el uso de luz ultravioleta como arma principal para la desinfección.

Como en la guerra, la crisis sanitaria abre la puerta para el desarrollo de las tecnologías; solo que a diferencia de aquella, ahora se aplican para salvaguardar la integridad humana.

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