Influencers virtuales en redes social
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Influencers virtuales en redes social

Una nueva posibilidad para el marketing digital

Existe una línea entre lo que es real y lo que no, pero ésta se ha ido difuminando con la llegada de los influencers virtuales, creados para generar un impacto en el mundo real, en los medios de comunicación y en las estrategias de mercadotecnia.

El surgimiento de estos personajes ha provocado cierta controversia en los espectadores, pues muchos tratan de desacreditarlos al no formar parte de la realidad: simplemente son perfiles de redes sociales con una imagen y un comportamiento que asemeja a los humanos. Son creados mediante sistemas digitales, robótica e inteligencia artificial con el fin de realizar la misma labor que ejerce un influencer de carne y hueso en la era actual: tener éxito en Internet y persuadir para vender.

Pero, incluso antes de este desarrollo tecnológico, ya existía controversia en torno a las celebridades de Facebook, TikTok, Instagram y YouTube. Se cuestiona constantemente si la vida que muestran en redes sociales es verdad, porque suelen exponer una forma de vivir opuesta o muy diferente a la que llevan realmente. Asimismo, se sabe que abusan del uso de Photoshop en la edición de las fotografías que publican, entre otras situaciones que los favorecen artificialmente. Si el mundo de estos famosos influencers tampoco es del todo verdadero, queda claro que, tratándose de personalidades de Internet, no se puede confiar completamente en todo lo que se ve, ya sea virtual o real.

Sin embargo, según un estudio de HypeAuditor, actualmente los influencers virtuales generan tres veces más interacción que los humanos, surgiendo como un nuevo problema para los prescriptores tradicionales. Ahora no sólo tendrán que preocuparse por las interacciones, los likes que reciben, la influencia que tienen o su poder adquisitivo, sino que deberán competir contra estos personajes ficticios.

Miquela ha colaborado con marcas reconocidas. Foto: nme.com

LA MAYOR ESTRELLA VIRTUAL

Encabezando la lista, con 2.5 millones de seguidores en Instagram, tenemos a Lil Miquela Sousa, que se define a sí misma como un robot. Es una joven hispano-brasileña de 19 años de edad que reside en Los Ángeles, California. Nació a través de un perfil de Instagram en abril de 2016, como un avatar inspirado en la modelo Aleece Wilson para una campaña publicitaria. El personaje fue creado por Trevor McFederies y Sara DeCou para Brud Records; no obstante, su apariencia ha ido evolucionando con el paso del tiempo gracias a los avances tecnológicos, a tal punto de hacer dudar al ojo humano de si es una persona real.

El éxito que Miquela tiene en redes sociales es de tal magnitud, que diversas marcas reconocidas internacionalmente, como Gucci, Calvin Klein, Prada, Nike, Supreme, Samsung, Chanel, Adidas, así como algunas revistas, han colaborado con ella como estrategia de marketing y comunicación, generando ingresos millonarios. Además, lanzó su propia línea de productos en colaboración con la marca Club 404, lo que la ha convertido en un referente de la moda y una gran influencia para todos sus seguidores, teniendo el mismo rango de valor publicitario que los influencers tradicionales más exitosos.

Aunado a esto, Lil ha grabado varios videoclips de sus propias canciones y está situada en la lista de las 25 celebridades más influyentes en redes sociales. Ese éxito también tiene un lado menos consumista, pues Miquela tiene un fuerte compromiso por causas sociales como los derechos de la comunidad LGBTQ+ y los movimientos antirraciales Black Lives Matter y Black Girls Code.

Shudu Gram. Foto: newsapi.com

LA PRIMERA SUPERMODELO DIGITAL

Continuando con la lista tenemos a Shudu Gram, creada por el fotógrafo de moda Cameron-James Wilson en 2017, y presentada en redes sociales como la primera modelo profesional digital en el mundo.

Estaba aprendiendo modelado 3D para novelas gráficas y animaciones, cuando se me ocurrió diseñar a la mujer más hermosa que fuera capaz de imaginar”, mencionó el fotógrafo en una entrevista para la revista Harpers Bazaar.

Actualmente Shudu cuenta con 205 mil seguidores en Instagram. Este número se ha incrementando desde que Fenty Beauty, la línea de maquillaje de Rihanna, usó una imagen de la modelo luciendo los cosméticos.

En sus inicios, Shudu generó polémica respecto a su procedencia, puesto que el público aún seguía confundido sobre si se trataba de una persona real, hasta que Wilson lo aclaró.

Mucho de lo que vemos en los medios de comunicación está tratando de ser menos real, añadiendo filtros y maquillaje. Shudu Gram viene de la otra dirección: es una fantasía que trata de abrirse paso en la realidad y tengo planes para ayudarla a conseguirlo”, explicó, confesando así que, efectivamente, la supermodelo había sido creada por un ordenador.

INFLUENCER MEXICANA

México no se queda atrás y ya tiene a la primera influencer virtual. Mar.ia recalca en su cuenta de Instagram que no es un robot, sino un avatar que nace “por una sobrecarga de información con la que colapsó el Internet por la curiosidad de los mexicanos de saber si una quesadilla lleva queso o no”.

Mar.ia. Foto: Instagram / soymar.ia

Ella se autodefine como una mezcla de antojitos mexicanos, memes, recetas de la abuela, artesanías de Taxco e inteligencia artificial. Se declara fan de la comida mexicana y le apasiona cocinar; es amante de la naturaleza y de tener plantas en su departamento. Es este amor lo que la lleva a participar en movimientos a favor del medio ambiente, por lo que emplea su influencia para fomentar una vida sustentable, además de promover el apoyo a la comunidad LGBTQ+.

LLEGARON PARA QUEDARSE

Cada vez se incrementa el número de influencers virtuales, ya sea como un robot, un avatar o simplemente un personaje creado con inteligencia artificial que cuenta con miles de seguidores reales.

Son una gran oportunidad de inversión para las empresas porque con ellos ahorran tiempo, dinero y trabajo, ya sea en transportar al influencer real de un lugar a otro o realizando miles de tomas hasta que quede una fotografía perfecta. Además tienen mayor control de las celebridades virtuales, por lo que éstas no representen ningún riesgo para su reputación; es fácil evitar alguna equivocación u opinión emitida que no apruebe la empresa.

Quizás uno de los motivos por lo que los prescriptores digitales generan tanta empatía, pese a su procedencia artificial, sea que son producto del arte y la tecnología, disciplinas completamente humanas que han atraído la atención del público por siglos.

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