Sexo por realidad virtual
Sexualidad

Sexo por realidad virtual

La tecnología al servicio del placer

Por 199 dólares se puede comprar en línea el paquete básico de Titán, que incluye visores para realidad virtual (RV), un vibrador masculino con control de velocidades a través del cual se puede introducir el pene para masturbarse, lubricante a base de agua, limpiador para el equipo electrónico y la membresía que permite reproducir más de cuatro mil videos interactivos con contenidos sexuales, con un foco de visión de trescientos sesenta grados. Es el nuevo juguete que echa mano de la tecnología de última generación y que propicia el autoplacer aunque, por supuesto, se puede compartir la experiencia con alguien más.

La realidad virtual es una herramienta digital que permite transportarse a escenarios diferentes al entorno real. Se aprovecha como alternativa para tratar algunos trastornos psicológicos, para resolver problemas en aspectos de la construcción, como elemento didáctico en los museos o simplemente para divertirse. Debido a que las imágenes o videos pueden apreciarse panorámicamente, la industria del porno está capitalizando este dispositivo de tecnología inmersiva para ofrecer nuevas experiencias en ambientes virtuales donde se elude la recepción pasiva y, en cambio, el usuario adquiere una identidad virtual; es decir, se convierte en un avatar capaz de interactuar y de obtener placer a través de los dispositivos electrónicos.

Desde 2016 hicieron su aparición en el mercado los visores Oculus Rift, Morpheus de Sony, Gear VR de Samsung y Vibe de HTC, terminales que trasladan al usuario a escenarios virtuales; enseguida la industria del porno los adoptó para explorar una nueva forma de apreciar sus producciones.

Naughty America es de las primeras compañías en la industria porno en producir contenidos para RV. Con el uso de la tecnología se pueden reproducir sus videos protagonizados con actores reales. Si no se tienen los lentes de RV, se puede virar la escena 180 grados en la computadora con el uso del cursor. También se pueden hacer acercamientos a la imagen y apreciar algunos ángulos de diversas escenas.

Renders de Naughty America con la técnica deepfake. Foto: Twitter

La misma firma brinda a sus públicos la posibilidad de “vivir” una aventura sexual usando la inteligencia artificial y la técnica conocida como deepfake, que consiste en hacer montajes en el video. Con esto el cliente puede enviar fotografías y videos propios y pedir (con un pago de por medio) que se edite su imagen en el cuerpo de alguno de los actores para generar un falso video.

Pero ahora, con la mezcla de la animación digital y la RV, las producciones se tornan más alucinantes; de tal forma que el usuario puede construir su propia historia, participar en ella y sentir en su cuerpo la experiencia del sexo digital.

INVENTA TU FANTASÍA

La empresa VrXcity dio un paso más al ofrecer la posibilidad de protagonizar películas porno en realidad virtual. “Elija un elenco de estrellas porno reales, diferentes posiciones sexuales y entornos detallados”, ofrece en su portal de Internet. La firma productora trabaja con animación digital, y cuando indica la posibilidad de elegir “actores reales” se refiere a las identidades virtuales de Marley Brinx, actriz canadiense que comenzó su carrera en 2015; a Danny Mountain, actor multipremiado en la industria del porno; Texas Patti, famosa alemana por sus actuaciones, y Steve Holmes, actor, productor y director pornográfico rumano incluido en el Salón de la Fama de Adult Video News.

La compañía de animación promueve la alternativa de comenzar incluso un nuevo camino profesional: “Prepárese para una carrera en la industria del porno y conozca la vida de un director que trabaja con famosas estrellas. Planifique el rodaje, coloque las cámaras y dirija la acción en impresionantes entornos fotorrealistas”, anuncia en su sitio de Internet vrxcity.com.

De los productos ofertados, el vrXcity primera parte es el que permite personalizar las experiencias porno en realidad virtual. El usuario es capaz de dirigir a los actores digitalizados mediante controles de gestos, ajustando la velocidad y el estado de las posiciones sexuales. La experiencia está en el “modo de placer” y puede reproducirse en las gafas Oculus Rift operadas con el sistema Windows 10 y una memoria de trabajo de ocho giga bites. El precio: 17 euros con 23 centavos.

Foto: Twitter / redBUX

DERROCHE DE HABILIDAD TÉCNICA

Quienes están detrás del diseño de las animaciones, son jóvenes que apenas superan los treinta años de edad, extremadamente hábiles para el manejo de las herramientas digitales con las que crean y dan vida a los personajes.

El primer paso para transformar, por ejemplo, a Texas Patti en su avatar es exponiéndola a 120 cámaras fotográficas que toman simultáneamente centenas de fotografías en todos los ángulos.

Sebastian Malm, director de la productora Me.mento 3D, le llama escáner a la estructura donde están colocadas las cámaras. Las fotografías de Patti se exportan a un software cuyo algoritmo ubica puntos similares registrados en las imágenes; sólo así podría apreciarse una pestaña o un seno desde diversas perspectivas sin alterar el objeto fotografiado. “Si las posiciones de los diferentes puntos coinciden, el software crea un punto en el espacio tridimensional. La interpolación de fotos permite aumentar automáticamente el número de pixeles, lo que hace posible la creación de superficies”, revela el joven Sebastian en un video promocional difundido en la plataforma YouTube.

La imagen tridimensional es sumamente realista, pero aún no está completa. Sobre aquélla se agrega una malla que cubre en su totalidad el cuerpo para ubicar con precisión cada punto de la figura. Después, con el empleo de otro programa de computación, se ocultan imperfecciones en la superficie y se agregan elementos clave como los pliegues en los labios y poros en la piel. Los artistas que trabajan en estos detalles son conocedores de la anatomía humana.

Al modelo tridimensional se agrega cabello y otros aspectos para igualarlo a la realidad. Las imágenes de la piel son muy similares a la real; el color y textura de las areolas en el caso de las mujeres, las venas hinchadas en el pene de los hombres, son muy cercanas a lo que puede apreciarse en las películas del género.

Steve Holmes siendo escaneado por cámaras fotográficas. Foto: Twitter / redBUX

El diseño del esqueleto es fundamental para lograr el movimiento. Los huesos se ajustan a los puntos de anclaje del cuerpo. Esto significa que cuando se mueva un punto de anclaje, se moverá la parte correspondiente del modelo. Por último, se agregan las expresiones a través de un programa de “animación de metamorfosis”.

Patti posee expresiones diferentes y un cuerpo ágil y flexible que reacciona al contacto de otro cuerpo. Sus senos responden a la gravedad, sus glúteos se mueven ligeramente al menor contacto; es la simulación de un “cuerpo blando”, como le llaman los programadores.

La interacción sexual es un aspecto importante. Para una animación de las relaciones sexuales, como puede verse con este personaje, se construye una plataforma para que los elementos del cuerpo puedan colisionar al momento de la penetración, lo mismo ocurre durante el felatio”, refirió Sebastian Malm en el video demostrativo.

Y sí, la animación de Patti está cercana a lo natural, con movimientos cadenciosos y eróticos. También ejecuta piruetas felinas dignas de una profesional de la acrobacia, incluso sus tatuajes están detallados.

El encierro obligado por la pandemia propició el incremento del seis por ciento de tráfico arriba de lo habitual, reveló Pornhub, y es que el trabajo en casa tiene múltiples distractores y uno de ellos es la visita a sitios para adultos, ahora con un ingrediente extra: el de la realidad virtual a través de la cual el usuario puede convertirse en una estrella del porno.

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